<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-761490499211388725</id><updated>2011-04-21T11:57:48.079-07:00</updated><title type='text'>LA VIDA EN ROSA</title><subtitle type='html'>El blog de Puri,la protagonista del libro.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://purilavidaenrosa.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/761490499211388725/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://purilavidaenrosa.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>PURI LLAMAS, "LA PURI"</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05745065102233193467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-761490499211388725.post-3416441600352035264</id><published>2007-12-05T07:20:00.000-08:00</published><updated>2007-12-05T07:24:26.146-08:00</updated><title type='text'>LA VIDA EN ROSA</title><content type='html'>- Capítulo 1 -INSOMNIO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me meo. El crío mamando como un descosido y yo aguantándome con las&lt;br /&gt;piernas bien juntitas… Manolo ronca. ¡Ay!, no, perdón, respira fuerte. Tampoco&lt;br /&gt;le podría pedir ayuda porque mamar es cosa de mujeres. ¡Viva el feminismo y&lt;br /&gt;la madre que lo parió! Encima de la mesita de noche tengo el libro Cómo llegar&lt;br /&gt;a ser una madre perfecta. Lo compré en el Carrefour, doce euros, una ganga.&lt;br /&gt;Por ese precio, ¿quién no va a ser una madre perfecta? Cada noche me&lt;br /&gt;empollo un capitulillo. Yo quiero ser una madre moderna, quiero saberlo todo,&lt;br /&gt;todo, todo... Antes los niños nacían como el trigo...¡a mogollón! Te diré... mi&lt;br /&gt;padre eran nueve hermanos y mi madre seis. Como para ir con pamplinas... Mi&lt;br /&gt;padre me explicó que se le murió un hermano y nadie se preguntó qué es lo&lt;br /&gt;que había pasado. Los pueblos eran así...Parece ser que se le cayó de la cama&lt;br /&gt;a la abuela... Lo enterraron a la mañana siguiente y a los nueve meses ya&lt;br /&gt;había otro en su misma cunita... ¡qué bestias! En cambio si yo he traído a mi&lt;br /&gt;Fernandito a este mundo es para darle lo mejor de mí. Y por eso ya me ves&lt;br /&gt;empollando como una loca, a pesar de que no he sido nunca de muchos&lt;br /&gt;libros... pero la causa se lo merece. Lo sé todo sobre el peso ideal, la talla, la&lt;br /&gt;alimentación, los primeros cuidados...¡menuda soy yo cuando me pongo! Pero,&lt;br /&gt;mira, por mucho que leo y leo todavía no he encontrado nada sobre cómo&lt;br /&gt;contener el pipí mientras mi “mamoncete” me come toda.&lt;br /&gt;¡Cómo ronca esta noche Manolo! Y eso que se ha acostado cabreado…&lt;br /&gt;Bueno, a lo mejor es por eso. Se estará vengando, el muy rencoroso. A mí,&lt;br /&gt;desde que tuve a este canijo, como que se me han cortado las ganas de follar.&lt;br /&gt;No sé si será por la escabechina que me hicieron ahí abajo, por la lactancia o&lt;br /&gt;por qué extraño misterio, pero la verdad más verdadera es que no tengo ni&lt;br /&gt;“mijita” de ganas de chingar. Vaya, que se me pone Brad Pitt en “gayumbos” y&lt;br /&gt;pinta de gasolinero en medio del desierto, y le invito a una paella antes que&lt;br /&gt;irme al catre con él. Manolo va todo el día con la escopeta cargada. Desde que&lt;br /&gt;se despierta y me lo noto en el culo como si fuera una mancha de inflar&lt;br /&gt;bicicletas, hasta que se acuesta y se tiene que poner boca abajo para que el&lt;br /&gt;pijama no le haga una tienda de campaña. Y cuanto más quiere él, menos&lt;br /&gt;quiero yo; y cuanto más me retiro yo, más se acerca él. Creo que se me está&lt;br /&gt;acabando la lista de excusas: la cabeza, las cervicales, un “mareíto”, una&lt;br /&gt;pérdida… Que si me duelen los puntos, que si el tiempo, que si levántate que el&lt;br /&gt;niño llora... Y temo que se líe la de San Quintín si le digo la verdad, porque los&lt;br /&gt;tíos son muy cerriles y se creen que si no quieres echarte un polvo es que ya&lt;br /&gt;no los quieres y de un ladrillo hacen un castillo, que me los conozco, sobre todo&lt;br /&gt;al paranoias que ronca a mi lado. Total, que aquí me tienes más seca que la&lt;br /&gt;mojama y él más cabreado que una mona. A veces me entra un poco de&lt;br /&gt;miedo, porque como está comprobado que los hombres tienen el cerebro en el&lt;br /&gt;mismo sitio que mean, si sigue la sequía igual se busca un recambio… ¡que&lt;br /&gt;todo puede ser! ¡Torres más altas han caído! Supongo que primero se&lt;br /&gt;conformará con unas pajillas, pero luego quién te dice a ti que... ¡Él mismo! Si&lt;br /&gt;encuentra a otra ¡que le vaya bonito!, que una tiene sus recursos… Y aunque&lt;br /&gt;ahora los tengo algo caídos, con una mano de chapa y pintura, me pongo en el&lt;br /&gt;mercado y... ¡a vender fruta! Manolito, yo no te quiero amenazar, pero ¡ tú&lt;br /&gt;mismo! Ahora toca sequía y los pantanos están bajos. Qué quieres que te diga,&lt;br /&gt;cuando vuelvan las lluvias te hartas, pero ahora es lo que hay... Y si no te&lt;br /&gt;puedes aguantar, pues apechuga con las consecuencias ¿vale? Y, oye...¡¡deja&lt;br /&gt;de roncar, coño!!&lt;br /&gt;En estas noches de insomnio empiezas por La Coruña y acabas en&lt;br /&gt;Córdoba. ¡Ay! ¡Cómo tengo la azotea! Se me cruzan los cables de vez en&lt;br /&gt;cuando y temo que un día me pegue un cortocircuito del copón… Será que el&lt;br /&gt;niño me chupa y me chupa y la única neurona que tengo me la está dejando&lt;br /&gt;para el arrastre. Por cierto...¡mano de santo, sí, señora! Mientras pensaba en&lt;br /&gt;mis problemas sexuales con Manolo, se me ha ido el santo al cielo, y para que&lt;br /&gt;veas, se me han cortado en seco las ganas de mear.&lt;br /&gt;Fernandito se ha quedado dormido, pero no suelta la teta ni que lo maten.&lt;br /&gt;Parece esa caja de efectos retardados que tienen los bancos: tengo que&lt;br /&gt;esperar que haga el clic y que él se despegue sólo, porque como yo estire… el&lt;br /&gt;muy....sensible, coge una barraquera que los vecinos se tienen que poner&lt;br /&gt;tapones. Porque no sé si Dios le dará talento, pero con los pulmones el altísimo&lt;br /&gt;ha sido generoso. Ya verás, cuando este canijo se separe seguro que me&lt;br /&gt;tengo que tomar una manzanilla o una pastilla para dormir de las que me dio mi&lt;br /&gt;cuñada Pepa. Las infusiones de hierbas ya casi no me hacen efecto porque&lt;br /&gt;para mí que el cuerpo se está acostumbrando a tanto vegetal. El problema de&lt;br /&gt;la pastillita es que me pone en órbita rápido y al cuarto de hora estoy como un&lt;br /&gt;tronco, pero luego mañana necesito la banda de música de Utrera para&lt;br /&gt;despertarme. Y tengo miedo que el niño me llore y yo esté traspuesta.&lt;br /&gt;¡Lo que faltaba! ¡Una puñetera mosca dando vueltas por la habitación! Se&lt;br /&gt;pondrá en la nariz del Fernandito y me lo despertará, como si lo viera… Mira&lt;br /&gt;que soy pesimista, siempre pensando que pasará lo peor… Pero lo peor es que&lt;br /&gt;pasa. Me acuerdo del primer día que cogí el coche después de sacarme el&lt;br /&gt;carné. ¡Madre mía! ¡qué espectáculo! De película de Alfredo Landa. Mi padre,&lt;br /&gt;en el asiento del copiloto, pegándome más broncas que el profesor de la&lt;br /&gt;autoescuela. Mi madre, detrás, celebrando mi éxito pero con más miedo que&lt;br /&gt;vergüenza, avisándome que los semáforos cambian de ámbar a rojo muy&lt;br /&gt;rápido… ¡como si yo fuese daltónica o retrasada mental! Mi hermana Fefi, que&lt;br /&gt;entonces era una “criaja”, callada, pero toqueteando los vidrios, las manetas,&lt;br /&gt;los respaldos y todo lo que pudiera hacer ruido, para ponerme nerviosa… ¡Uffff!&lt;br /&gt;¡Qué estrés! Cuando me subí a aquel Ford Fiesta nuevo, color mierda, ya lo&lt;br /&gt;pensé -¡Este coche no acaba el día sin un bollo!-. Supongo que cuando uno&lt;br /&gt;piensa que le va a pasar algo malo, sin querer, empuja y empuja hasta que&lt;br /&gt;pasa. Fui a sacar el morro en la salida de un ceda el paso y me lo afeitaron sin&lt;br /&gt;espuma. Y ahora, ¿a qué viene esto? Pues yo que sé… que una se aburre a&lt;br /&gt;estas horas de la madrugada y le da por pensar tonterías.&lt;br /&gt;La mosca está ahora en el culo de Manolo… ¿a que no se ha limpiado&lt;br /&gt;bien? Seguro que se ha metido en el lavabo con el Marca y leyendo las vueltas&lt;br /&gt;que le ha sacado el Alonso al alemán ése… ¿cómo se llama? No me saldrá...&lt;br /&gt;Sí, ése que tiene cara de “chupa-chup”... El Schutaker o Schumacher… Bueno,&lt;br /&gt;a lo que íbamos. Se le habrá ido el santo al cielo y, al final, el palomino&lt;br /&gt;estampado en los calzoncillos de flores, que si lo engancha Dalí hace un&lt;br /&gt;cuadro y se forra. Las moscas deben de ser sordas, porque si no se enteran de&lt;br /&gt;los ronquidos de mi Manolo es que la trompa de Eustaquio la tienen de adorno.&lt;br /&gt;Las tres y cuarto y sereno. Y mañana a las nueve tengo que estar en la&lt;br /&gt;peluquería como un clavo, porque la Juani me ha dicho que vaya la primera. Es&lt;br /&gt;que si no luego pierdo toda la mañana… Como la Juani no se dé prisa me veo&lt;br /&gt;a Fernandito como un “chuki” diabólico y yo con los rulos puestos y la teta&lt;br /&gt;fuera. ¡Menuda foto! ¡Para ponerla en un calendario guarro de esos de los&lt;br /&gt;mecánicos! Y todavía me falta comprar las medias… El domingo voy de boda y&lt;br /&gt;aún no he tenido tiempo de comprármelas. Y además, me ha sentado como un&lt;br /&gt;tiro gastarme doscientos euros en el vestido. Ha sido un despilfarro, porque&lt;br /&gt;espero adelgazar en cuanto este “mamoncete” me deje un poco libre y pueda&lt;br /&gt;marcarme unos abdominales como Dios manda en el gimnasio del barrio. ¡Me&lt;br /&gt;cago en todo! ¡Pero es que los vestidos de la talla de antes del embarazo no&lt;br /&gt;me entraban ni con calzador! Anda que no jode eso, y más cuando la&lt;br /&gt;dependienta te pregunta la talla y tú, queriéndote hacer la valiente, le pides la&lt;br /&gt;que crees que te iría bien, y te metes en el probador y pareces una bomba…&lt;br /&gt;¡Ni conteniendo la respiración te cabe aquello! Como te descuides explotan las&lt;br /&gt;chichas y descoses el vestido. Y tienes que salir del probador con carita&lt;br /&gt;despistada y, “por lo bajini”, como si le estuvieras pidiendo condones, le pides&lt;br /&gt;una talla más a la dependienta. ¡Qué quieres! ¡La vida de las pos parturientas&lt;br /&gt;es muy dura! La gente se cree que es una bicoca, pero los destrozos ¿quien&lt;br /&gt;los arregla? Aquí no hay seguro que se haga responsable. ¡Oye!, lo que se me&lt;br /&gt;podría quedar son estas “tetorras” que tengo ahora… La Pamela Anderson&lt;br /&gt;¡una amateur a mi lado! Si me llegaran al verano iba a ser la conmoción de la&lt;br /&gt;playa. Y lo que podría bajarse por arte de magia son los michelines… ¿Por qué&lt;br /&gt;los benditos churumbeles no podrían mamar toda la grasa que nos han dejado&lt;br /&gt;en el embarazo? Ellos crecen tan felices y nosotras menguamos tan contentas.&lt;br /&gt;Con tantas cosas que inventan... La mejor manera de adelgazar es irme el&lt;br /&gt;domingo de boda. ¡Olé! ¡La dieta del bodorrio! Todavía tengo que tener en&lt;br /&gt;alguna muela restos de la última a la que fui, la de mi amiga Conchi. ¡Y eso&lt;br /&gt;que hace más de un año! ¡Qué derroche, señores!&lt;br /&gt;Y el domingo se casa mi prima Lolita. Anda que no ha tenido suerte la&lt;br /&gt;condenada, porque con treinta y cinco tacos y más bien “feucha” ha encontrado&lt;br /&gt;un mirlo blanco de narices. Damián, el novio, no es que sea ningún galán de&lt;br /&gt;cine, pero tiene duros, perdón, euros, para parar un trailer. Empezó vendiendo&lt;br /&gt;pisos en una inmobiliaria y poco a poco se fue poniendo por su cuenta y ahora&lt;br /&gt;es todo un empresario del ladrillo. Se conocieron por internet, por el “chat” ese.&lt;br /&gt;Hay quien dice que eso de ligar por internet es un timo. ¡Que se lo digan a&lt;br /&gt;Lolita! No se había comido un rosco antes de ponerse delante de un teclado y&lt;br /&gt;con el jodido ordenador se le aparecieron la Virgen y todos los apóstoles.&lt;br /&gt;¡Hostia! ¡El mamón se ha soltado! ¡Aleluya! Ahora mucho cuidadito, es el&lt;br /&gt;momento de la verdad. -Duérmete niño, duérmete ya, que si no te duermes,&lt;br /&gt;vendrá el lobo y te comerá-. Hay que ponerlo en la cunita con todo el “cuidadín”&lt;br /&gt;del mundo. Un movimiento en falso y la fiera se despertará. Y tendré que volver&lt;br /&gt;a repetir la operación desde el principio… y a las tres y media de la madrugada&lt;br /&gt;¡da un gusto volver a empezar! Despacito, suavecito y ¡pum!, ya está en su&lt;br /&gt;cunita. ¡Uff! Ya pasó todo… ¡Qué dura es la vida de una madre que amamanta!&lt;br /&gt;Además del bombo, del parto y de los puntos, de las almorranas, de los mareos&lt;br /&gt;y de la depresión posparto, luego vienen las noches en vela dando de mamar.&lt;br /&gt;¡Yo dimito! En los cursillos de preparación al parto venga bendecir las ventajas&lt;br /&gt;de la leche materna, pero nadie te explica lo de las noches en vela. ¡Eso es&lt;br /&gt;trampa!&lt;br /&gt;¡Ufff! ¡Qué “gustirrinín”! ¡El chorrito me sale como si nada! Después de una&lt;br /&gt;hora de esperar ha llegado el momento de soltar las compuertas. Me lavo mis&lt;br /&gt;manitas y... ¿Ahora qué? ¡Tengo los ojos como platos! Es lo malo… ¿Me hago&lt;br /&gt;un “colacao” o me acuesto a probar? Pito, pito gorgorito… Oye, qué quieres&lt;br /&gt;que te diga, un “colacao” no le sienta mal a nadie. Me voy para la cocina y allí&lt;br /&gt;me lo preparo. ¡Jo!, le he dicho al Manolo que recogiera la cocina mientras&lt;br /&gt;bañaba a Fernandito y lo único que ha hecho ha sido dejar los platos en el&lt;br /&gt;fregadero… ¡Qué cabrito! ¡La ley del mínimo esfuerzo! Y encima me tengo que&lt;br /&gt;callar, porque empezará con el rollo de que está destrozado de todo el día&lt;br /&gt;repartiendo congelados y que yo, como estoy en casa, pues... pues... ¡Que me&lt;br /&gt;cambiaba por él! Y aunque tuviera que aguantar alguna bronca de algún cliente&lt;br /&gt;pesado o me tuviera que levantar a las siete, o tuviera que aguantar las colas&lt;br /&gt;en la carretera, al menos estaría en el mundo. Que un niño pequeño hace que&lt;br /&gt;te metas en una burbuja y te aísles de todo. Estoy pensando que un “colacao”&lt;br /&gt;sin una magdalena no es un “colacao”. Es que mientras que le dé el pecho al&lt;br /&gt;Fernandito no puedo privarme de nada, porque tengo que comer por dos…&lt;br /&gt;¡Vaya chollo! Todo sea por el gran mamón…&lt;br /&gt;Ya son las cuatro y sereno. Le tendré que poner una pila al reloj de la cocina&lt;br /&gt;que aún marca las doce. ¿Y mañana que haré de comer? Como el domingo&lt;br /&gt;nos vamos de boda no he comprado mucho para el fin de semana, pero creo&lt;br /&gt;que tengo albóndigas congeladas… Pues eso, albóndigas, ensalada, y listos.&lt;br /&gt;Que si me paso la mañana en la peluquería tampoco dará tiempo de hacer&lt;br /&gt;mucha cosa más…&lt;br /&gt;Me voy a la cama, dormir será otra cosa. Con la leche caliente en el&lt;br /&gt;estómago y con la magdalena que me he cascado, creo que tarde o temprano&lt;br /&gt;caeré. ¡¡Me cago en la leche!! ¡Ya me he pegado en la espinilla con la punta de&lt;br /&gt;la cama! Por no dar la luz y despertar al mamón y al puñetero roncón, pues al&lt;br /&gt;final me he fastidiado yo… ¡Y tengo las dos espinillas más moradas que la&lt;br /&gt;semana santa! Y el Manolo que no para de roncar… ¡Esto es insoportable! Lo&lt;br /&gt;voy a menear porque está boca arriba y esto no hay quien lo aguante, coño…&lt;br /&gt;¡Que hasta se mueven los barrotes de la cama!&lt;br /&gt;No sé si empezar a contar ovejitas. ¿Dará resultado? ¿Y si cuento&lt;br /&gt;cabras…? No, mejor, cabrones… ¡Cómo te pasas, Puri! ¡Tienes un humor que&lt;br /&gt;ya te vale! Venga… preparados… listos… ¡ya! Empiezo por Bush: a ese me lo&lt;br /&gt;veo haciendo trampa y en vez de saltar la valla se la pasa por debajo. Yo&lt;br /&gt;siempre he visto en los tebeos que cuando alguien sueña con ovejitas las&lt;br /&gt;pintan saltando una valla. Pues ¡venga George!, no seas más cabrón de lo que&lt;br /&gt;eres y ¡salta la valla! Como si estuvieras haciendo “footing” en ese rancho que&lt;br /&gt;tienes para las vacaciones, que yo te he visto llegar en un pedazo de&lt;br /&gt;helicóptero… ¡Me cago en todo! ¿Quién ha invitado a éste? ¡Míralo!, mi primer&lt;br /&gt;novio, el Félix. ¡Coño! ¡Vaya patas de gallo que le han salido! La edad no&lt;br /&gt;perdona ni en los sueños… ¡Cómo has cambiado! ¡Y para peor! El muy... me&lt;br /&gt;las hizo sufrir bien. Era celoso de cojones, no me dejaba ni a sol ni a sombra.&lt;br /&gt;Menos mal que le pude dar esquinazo... Bueno, ya que ha venido… ¡Salta&lt;br /&gt;Félix, salta! ¡Hostia! ¡Ahora viene mi jefe! Don Alfonso, ¡sí señor!, con su puro y&lt;br /&gt;todo… Pero ¡¿Cómo va a saltar la valla si pesa cerca de ciento veinte kilos?!&lt;br /&gt;Sí, súbete a los travesaños, que como cedan tendré que llamar a los bomberos&lt;br /&gt;para que te remolquen… Siempre con mi nombre en los labios. -Puri, ¿me&lt;br /&gt;puedes ir a buscar un café, por favor?-, educado como nadie, pero cabrón un&lt;br /&gt;rato... -Puri, ¿me puedes pasar a ordenador esta carta para los proveedores de&lt;br /&gt;Valencia? Ya sé que es la hora de irte, pero es que es muy urgente-. De horas&lt;br /&gt;extras ni rastro en los tres años que llevo en la oficina, pero si llego tarde, ya lo&lt;br /&gt;ves señalando al reloj con cara bien seria... -Puri, ¿puedes llamar al Club de&lt;br /&gt;Campo y decirles que no llegaré a la hora porque se me ha alargado una&lt;br /&gt;reunión importante?-. Y el muy cabrón, mientras, dándose el lote con la&lt;br /&gt;Gertrudis, la otra secretaria, que le hace cada informe por debajo de la mesa&lt;br /&gt;que seguro que su mujer tiene problemas para salir de casa sin tocar con el&lt;br /&gt;marco de la puerta. -Puri, ¿cómo vamos a poder pasar sin ti mientras estés de&lt;br /&gt;baja por maternidad?... Puri, si algún día te necesito te podré llamar, ¿no?...&lt;br /&gt;Puri, vuelve pronto, eres un pilar en esta oficina. Vuelve en cuanto puedas, te&lt;br /&gt;necesitamos-… ¡Mentiroso, más que mentiroso! Sólo quiere exprimirme como&lt;br /&gt;un limón... ¡Venga! ¡Pasa para delante con el Bush y con el Félix! Pero ¿mira&lt;br /&gt;quién viene ahora? La cuarta, ¡mi suegra! Menos mal que Manolo ronca,&lt;br /&gt;porque si me leyera el pensamiento... Es muy buena mujer, eso se lo digo a&lt;br /&gt;todo el mundo, pero si la secuestraran, que no me pidan rescate. Me marca a&lt;br /&gt;base de bien. -¿Por qué no compras en el Mercadona en vez del Caprabo?...&lt;br /&gt;¿Por qué utilizas esta marca de jabón?... ¿Por qué no le haces a Manolo las&lt;br /&gt;judías con chorizo que tanto le gustan?... ¿Por qué no le pones esta ropita a&lt;br /&gt;Fernandito?-… Por qué y por qué y por qué... ¡porque no me da la gana,&lt;br /&gt;señora! ¡Me salta la valla y punto! ¡Uff! me parece que al final me voy a tener&lt;br /&gt;que levantar a por la pastillita de la Pepa porque el “jueguecito” de las ovejitas&lt;br /&gt;aún me está despertando más. ¡Como me vuelva a dar en la espinilla me cago&lt;br /&gt;en todo lo que verdeguea!&lt;br /&gt;Ahora que lo estoy viendo, el comedor necesita una mano de pintura. Este&lt;br /&gt;verano el Manolín le va a dar a la brocha. Y tanto que si. Le compro su pintura&lt;br /&gt;y me lo pinta como que me llamo Puri. Me quedan dos pastillas nada más.&lt;br /&gt;Bueno, ahora una… A ver si me acuerdo y me compro otra cajita porque esto&lt;br /&gt;del insomnio no tiene pinta de mejorar. Venga, me voy corre que te corre para&lt;br /&gt;la cama a ver si me hace efecto, que a lo mucho tirar voy a dormir cuatro o&lt;br /&gt;cinco horitas. ¡Cómo te ha cambiado la vida muchacha! Desde aquellos&lt;br /&gt;tiempos de soltera que venía tu madre a las dos de la tarde a tirarte de las&lt;br /&gt;sábanas después de una noche de juerga, a dormir cuatro o cinco horas...&lt;br /&gt;¡Vivir para ver! Vigila con la espinilla, que te señalas. Menos mal, ya he pasado&lt;br /&gt;el primer viraje de la habitación y sin novedad. Ahora es cuestión de meterse&lt;br /&gt;en la piltra y dejarse llevar por la modorra que te da la pastillita, poquito a poco,&lt;br /&gt;relajando músculos… ¡Uff! ¡Qué gusto! Me cojo mi almohada y se acabó.&lt;br /&gt;Puri, duerme tranquila, tu mundo está en paz. Tu Fernandito y tu Manolo…&lt;br /&gt;estás protegida, no hay amenazas, duérmete, descansa. Hoy igual que&lt;br /&gt;mañana, y mañana igual que pasado. La vida te sonríe por la carita de tu hijo y&lt;br /&gt;por un marido que te quiere. Te necesitan, los necesitas.&lt;br /&gt;- Capítulo 2 -&lt;br /&gt;CICLÓN BIANCA&lt;br /&gt;-¡¡Viva los novios!! -grita un voceras desde el fondo del salón nupcial.&lt;br /&gt;-¡Que se besen, que se besen!- replica mi tía Gertrudis desde el otro lado.&lt;br /&gt;Los novios, tímidos pero complacientes, miran a sus padres como&lt;br /&gt;pidiéndoles permiso y, unos segundos después, se dan un casto besito en los&lt;br /&gt;labios. ¡Serán farfollas! Con los tacos que tienen y jugando a ser&lt;br /&gt;adolescentes… ¡Les daba un “collejón”...!&lt;br /&gt;-¡¡Un beso de tornillo!!- vuelve a gritar un cuarentón, con una corbata de&lt;br /&gt;flores horrorosa, desde una mesa del fondo.&lt;br /&gt;Un espectáculo para cagarse. Propongo que alguien se invente algo nuevo&lt;br /&gt;porque el repertorio de gritos en las bodas está pasado de moda.&lt;br /&gt;Mientras observo tanto “friqui” suelto, voy traqueteando el coche de&lt;br /&gt;Fernandito intentando que se quede roque. Con el rollito de la mamadita el muy&lt;br /&gt;puñetero me ha dejado casi sin aperitivo… Echo un vistazo a la fauna y flora de&lt;br /&gt;los invitados. A algunos ya los he saludado en la iglesia y en la entrada del&lt;br /&gt;restaurante, pero otros, sobre todo los de la familia del novio, “nastic de&lt;br /&gt;plastic”. La novia va “supersencilla”, demasiado para mi gusto. No es por&lt;br /&gt;criticar, pero no se ha estirado demasiado en el traje. Si mi marido tuviese la&lt;br /&gt;fuerza fondo que tiene el suyo me habría hecho un traje con billetes de dólar.&lt;br /&gt;De maquillaje, también el justito. ¡Nos ha salido modesta la niña! Y en&lt;br /&gt;peluquería tampoco se ha arruinado... Las novias de hoy en día ya no son lo&lt;br /&gt;que eran.&lt;br /&gt;Manolo está explicándole a mi primo Javier, el hermano de la novia, las&lt;br /&gt;penas de ser repartidor de congelados en el siglo XXI. El chaval es bastante&lt;br /&gt;apocado. No tiene conversación y su personalidad es pariente del cero, o sea,&lt;br /&gt;que no para de asentir con la cabeza. Todo lo que le diga mi marido le parece&lt;br /&gt;bien. Javier es un chollo, nunca te lleva la contraria. Es el tío más fácil de&lt;br /&gt;convencer que conozco… supongo que por eso se quedó con la pánfila de&lt;br /&gt;Mercedes, que es como él pero en versión femenina. ¡Vaya dos descafeinados&lt;br /&gt;de sobre con sacarina! Siempre tiene el comentario exacto para agradar a la&lt;br /&gt;persona con la que habla. Me dan ganas de cabrearme con él, de insultarlo, de&lt;br /&gt;decirle “perro judío”, de sacarlo de quicio… Por verlo fuera de sí, pagaría.&lt;br /&gt;-¡¡Viva los padres del novio!!- renace el de la corbata floreada.&lt;br /&gt;-¡¡Qué se besen también!!- le responde la Gertrudis.&lt;br /&gt;¡Qué pesaditos! Le han cogido el gusto a los gritos… parecen ingleses&lt;br /&gt;“borrachuzos” animando a su equipo favorito. Claro, como la primera vez les ha&lt;br /&gt;salido bien, pues a seguir dándole sustos a la peña con la petición de&lt;br /&gt;besuqueo a todo “quisqui”... El de la corbata tiene a la gorda de su mujer más&lt;br /&gt;contenta que unas pascuas. Es todo mofletes. Está orgullosa de ser la pareja&lt;br /&gt;del animador del cotarro. En su mesa están todos los comensales apretados&lt;br /&gt;porque ella ocupa casi dos sitios y medio. Normal, ya ha repetido de merluza…&lt;br /&gt;¡Pues no te digo nada cuando lleguemos a los postres!&lt;br /&gt;A mi lado, Teresa, la hermana de Javier y Lolita, está peleándose con sus&lt;br /&gt;dos hijos que son más malos que la peste. Seguro que le gustaría echarse&lt;br /&gt;unos cotilleos conmigo, poner verde a media familia… Pero es que a la que se&lt;br /&gt;descuida vuelcan una copa o le pegan un “servilletaza” al primo Javier, les tiran&lt;br /&gt;migas de pan a los camareros o se pegan patadas por debajo de la mesa.&lt;br /&gt;Espero que Fernandito me salga más civilizado porque si no, lo doy en&lt;br /&gt;adopción… ¡Yo no aguanto ese martirio! Casi no podemos ni saludarnos.&lt;br /&gt;Cuando me estaba celebrando a Fernandito, el mayor ha arañado al pequeño a&lt;br /&gt;traición y lo ha dejado señalado. ¡Qué cabrito! Bronca tras bronca. Su madre&lt;br /&gt;está afónica de llamarles la atención, pero a ellos les entra por la izquierda y&lt;br /&gt;les sale por la derecha. Estoy rodeada… ¡Qué aburrimiento! Entre los gritos de&lt;br /&gt;Teresa a los niños salvajes y Manolo explicándole a Javier, que le escucha&lt;br /&gt;como un pasmarote, que el Madrid juega con un 4-4-2… aquí estoy; aburridita,&lt;br /&gt;aburridita.&lt;br /&gt;¡Me cago en la mar! ¿Quién es el “pibón” que entra ahora? Vestida de&lt;br /&gt;leopardo a una boda… y la tía ni corta ni perezosa se cruza todo el salón&lt;br /&gt;nupcial, como si desfilara en la pasarela Cibeles, para saludar a la novia. ¡Qué&lt;br /&gt;bemoles! Nos refriega a todos que ella no se ha chupado los calores de la&lt;br /&gt;iglesia y que viene a fardar de tetas postizas. ¡Vaya lingotazo de silicona que le&lt;br /&gt;han pegado a la muñequita! Cuando las tetas desafían a la gravedad y apuntan&lt;br /&gt;al norte llueva o ventee, es por algo. Manolo, Manolo… no me babosees como&lt;br /&gt;el resto de machotes de la sala. Manolo… deja de mirarle el culo que te pongo&lt;br /&gt;a vender cupones en dos minutos porque te clavo el tenedor en esos ojitos que&lt;br /&gt;Dios te dio. Le da un beso a la Lolita y se viene para mi mesa.&lt;br /&gt;-¡Hola, Puri! ¿No me reconoces?&lt;br /&gt;Tierra trágame. Me da un aire, pero me ha pillado de pleno. Esa cara, esa&lt;br /&gt;cara... Yo a esta tía la conozco, ¿pero de qué...?&lt;br /&gt;-¡Blanca! ¡Pero qué cambiazo! Si no pareces la misma...- le suelto, aunque&lt;br /&gt;no creo tenerlas todas conmigo.&lt;br /&gt;-Bianca, ahora me hago llamar Bianca. Es más glamoroso. Blanca era un&lt;br /&gt;poco vulgar y ahora me muevo en un mundo “superfashion”.&lt;br /&gt;-Pues, ¡no se hable más! Bianca... Bianca...&lt;br /&gt;Intentaba recordar a marchas forzadas su apellido y aunque lo tenía en la&lt;br /&gt;punta de la lengua se resistía.&lt;br /&gt;-Bianca Pérez González… Fashion, ¡sí señor!&lt;br /&gt;-No sufras, el apellido está “demodé”. Solo se utiliza que para rellenar la&lt;br /&gt;declaración de la renta.&lt;br /&gt;-Joder, vaya mano de chapa y pintura que te has dado- le afirmo con&lt;br /&gt;mucha, pero que mucha envidia.&lt;br /&gt;Blanca, perdón, Bianca era una chica del barrio. Iba al mismo cole que mi&lt;br /&gt;prima Lolita, pero nos encontrábamos en la calle. Recuerdo que se acojonaba&lt;br /&gt;viva cuando jugábamos a la “güija” en un solar abandonado de delante de mi&lt;br /&gt;casa. Era más bien rolliza y su madre, testigo de Jehová, la llevaba vestida&lt;br /&gt;todo lo hortera que se podía. Sus calcetines eran famosos en el barrio. Bueno,&lt;br /&gt;habían traspasado fronteras… yo creo que eran la comidilla de media ciudad.&lt;br /&gt;Falda roja, calcetines marrones... falda blanca, calcetines marrones... falda&lt;br /&gt;beige, calcetines marrones…. Yo pensé que era el uniforme de la familia&lt;br /&gt;porque su madre los llevaba igual. Mi prima Lolita había seguido la relación con&lt;br /&gt;ella puesto que trabajaron juntas como cajeras en el Carrefour. ¡Vaya&lt;br /&gt;cambiazo! Si me pinchan no me sacan sangre… ¡Cómo estaba la muy...&lt;br /&gt;Bianca! No me pude reprimir y le toqué las tetas.&lt;br /&gt;-¡Hostia Puri! ¿No me habrás salido bollera?- me lanza sorprendida por el&lt;br /&gt;toqueteo.&lt;br /&gt;-Éstas no son tuyas…- le suelto desafiante.&lt;br /&gt;-¡Y tanto que son mías! Coño, que me han costado mis buenos euros como&lt;br /&gt;para que sean ahora de otra. Oye, ¿y ése…?&lt;br /&gt;-¿Ése? Mi niño, Fernando.&lt;br /&gt;En vez de tocarle las tetas se las tenía que haber retorcido hasta ponerlas&lt;br /&gt;en hora. Pero qué forma de preguntar, como si fuese un ovni o un hurón, que&lt;br /&gt;es lo último que se lleva en animales de compañía. Bianca, pero... ¿quién&lt;br /&gt;mierda te crees? Porque te operes las tetas, porque estés más buena que el&lt;br /&gt;caviar iraní, porque vengas vestida de leopardo o porque no tengas ni un&lt;br /&gt;gramo de grasa en todo tu “body”, no eres nadie para utilizar el despectivo&lt;br /&gt;“ése”. Te tendré que enseñar un poco de educación porque creo que se te&lt;br /&gt;olvidó con el cambio de nombre. Anda que no hay opciones más educadas…&lt;br /&gt;Como “¿quién es esa ricura de niño?”“¿quién es el bombón ése que asoma&lt;br /&gt;por ahí?” “¿cómo has podido traer a este mundo a una cosa tan dulce y&lt;br /&gt;tierna?” Elige la que te dé la gana, pero es la última vez que llamas a mi&lt;br /&gt;Fernandito “ése”, porque ¡te pego una leche que te enseño de golpe toda la&lt;br /&gt;educación que te hace falta, gilipollas! ¡“Barbie”, más que “Barbie”!&lt;br /&gt;-¿Nos presentas?&lt;br /&gt;-¿Estás “chocha” o qué? Fernandito tiene seis meses...&lt;br /&gt;Vaya metedura de pata. Me pongo más colorada que un cesto de fresas de&lt;br /&gt;Lepe al ver que dirige la mirada a mi derecha, donde está Manolo, con cara de&lt;br /&gt;carnero degollado, pidiendo a gritos conocer a la “zorrona” del leopardo. Hace&lt;br /&gt;tiempo que cumplió los seis meses el Manolín. ¡Será baboso! ¿No estaba&lt;br /&gt;hablando con Javier de Zidane y de su puñetera madre? A la que ha olido la&lt;br /&gt;silicona ya está como animal en celo.&lt;br /&gt;-Manolo, mi marido. Blanca Pérez, una amiga de la infancia.&lt;br /&gt;-Bianca, llámame Bianca, Manolo.&lt;br /&gt;¡Si se darán un par de besos delante de mis morritos! Bianquita, Bianquita,&lt;br /&gt;se me están inflando las gónadas y liaré una zapatiesta de celos aquí en medio&lt;br /&gt;que se van a quedar cortos los gritos del de la corbata y de la tía Gertrudis.&lt;br /&gt;-Oye, ¿y qué tal te va la vida?- me pregunta distraída Bianca mientras otra&lt;br /&gt;vez al de la corbata le ha dado por pedir besuqueo a los novios.&lt;br /&gt;-Pues mira, ahora de vaca lechera. Como a mi Fernandito le gusta más el&lt;br /&gt;chupeteo que a un tonto una tiza, me tiene toda absorbida. ¿Con la silicona no&lt;br /&gt;se puede dar el pecho, verdad?- le tiro a la yugular.&lt;br /&gt;-Ni idea, pero no entra en mis planes tener un “bebito”. Si acaso lo adopto,&lt;br /&gt;que está “superdemoda”. Un negrito o una chinita, eso sí. Pero nueve meses&lt;br /&gt;de embarazo, y luego ser una teta con patas… ¡Ni hablar, para nada! Ahora&lt;br /&gt;estoy en un momento de mi vida que no puedo parar, me lo ha dicho mi&lt;br /&gt;terapeuta sentimental. Tengo que vivir el día y el ahora.&lt;br /&gt;-¿En qué trabajas, Bianca?&lt;br /&gt;Justo cuando iba a responder, el discjockey pone Paquito el chocolatero a&lt;br /&gt;todo trapo y aparecen de nuevo los camareros que parece que vayan a hacer&lt;br /&gt;el cambio de guardia en Londres. Llevan las bandejas de cordero tan alineadas&lt;br /&gt;que se nota que los gachones han hecho la mili. Uno, de tanto mirarle el&lt;br /&gt;canalillo a la Bianca, se desvía de la fila. Cuando quiere corregir la dirección&lt;br /&gt;zarandea la bandeja de tal forma que un par de trozos de carne van a parar al&lt;br /&gt;majadero de la corbata. Al principio, al voceras no le hace ni puñetera gracia,&lt;br /&gt;pero cuando ve que todos los compañeros de mesa están desternillados de&lt;br /&gt;risa se da cuenta que lo mejor es rentabilizar el episodio y seguir siendo el&lt;br /&gt;protagonista de la fiesta. No se le ocurre otra cosa al descerebrado que coger&lt;br /&gt;uno de los trozos de cordero que le han caído encima y lanzarlo a otra mesa. El&lt;br /&gt;acabose… En lugar de levantarse alguna persona decente, clavarle cuatro&lt;br /&gt;guantazos merecidos y arrancarle la corbata de flores para que aprenda a&lt;br /&gt;comportarse, pues que si quieres arroz catalina. Otro tan fantasma como él&lt;br /&gt;lanza el cordero sin remilgos a otra mesa y, venga, ya tenemos espectáculo…&lt;br /&gt;El trozo de carne viajero es la distracción de los invitados. ¡Qué bochornazo!&lt;br /&gt;-Luego hablamos, que veo que el cordero se lo come mi traje de leopardo-&lt;br /&gt;me dice Bianca intentando hacer un chiste fácil, para después sentarse en una&lt;br /&gt;mesa en la que quedaba un sitio libre.&lt;br /&gt;-Vaya amiguitas que te gastas, Puri. ¿Por qué no la invitas a casa?-&lt;br /&gt;pregunta Manolo, todavía “baboseante”.&lt;br /&gt;-¿Para qué? ¿Para que vea como te tiras pedos sin parar? – le replico&lt;br /&gt;mosqueada.&lt;br /&gt;No me ha hecho ni puta gracia el reencuentro con Bianca. Jode ver como&lt;br /&gt;prospera la gente, es la pura verdad. Por mucho que le cacareemos a todo el&lt;br /&gt;mundo que nos alegramos de los éxitos de los demás… ¡un huevo! Somos&lt;br /&gt;envidiosos por naturaleza y, cuando alguien prospera, en el fondo nos refriega&lt;br /&gt;por la cara nuestro fracaso. De todas formas, el que no se consuela es porque&lt;br /&gt;no quiere. Por ejemplo: llegará un día que se le acabará el físico y el glamour,&lt;br /&gt;reflexionará, y echará en falta los valores de una familia y de la vida sencilla, y&lt;br /&gt;de comerse un bocadillo de jamón serrano viendo Ghost en “Telecinco”. En la&lt;br /&gt;vida, no todo son focos, ni silicona… ¡Uff! ¡Qué obsesión que me ha dado! ¡Ni&lt;br /&gt;que una servidora fuera una tabla de “windsurf”! Un poco caiditas, pues sí; una&lt;br /&gt;más grande que la otra, pues también. Pero... ¡una noventa y cinco no la tiene&lt;br /&gt;cualquiera! A lo que iba, que en la vida no todo es gimnasio y fiestas, polvos y&lt;br /&gt;porros, dinero fácil y vacaciones… No, en la vida hay malos olores, pelos en las&lt;br /&gt;orejas y en la nariz, broncas por quién friega los platos, aprietos para llegar a&lt;br /&gt;final de mes, vecinos que se fisgonean, sudor rancio y ¡hasta suegra!&lt;br /&gt;¡Una mierda!, ¡una mierda! y, si me faltaba, ¡otra mierda! Que me da una&lt;br /&gt;envidia la muy guarra que no me puedo aguantar. Que se me van los ojos&lt;br /&gt;hacia su mesa para comprobar el cambiazo que ha metido la Blanquita: de la&lt;br /&gt;niña mofletuda que chillaba como una posesa mientras jugaba a la “güija” con&lt;br /&gt;los calcetines marrones, no queda ni los pelos de las pestañas… La muy hija&lt;br /&gt;de Jehová se ha transformado por arte de magia en un “pibón leopardero” que&lt;br /&gt;ha dejado al mismísimo Manolo medio ciego de tanto mirarla… Tengo que&lt;br /&gt;chafardear. Me quiero enterar de lo que le ha pasado a esta tía… ¿A ver si va a&lt;br /&gt;ser una “pilingui” de lujo? Las mujeres siempre nos imaginamos lo mejor:&lt;br /&gt;cuando una colega triunfa, pensamos que se lo ha ganado con el “chocho” en&lt;br /&gt;lugar de con el cerebro. Me fijo en el cinturón de “Dior” que estrangula la&lt;br /&gt;cinturita del leopardo… ¡Que “pijaza”! ¡Vaya cinturita de avispa que tiene la&lt;br /&gt;jodida! Y yo con uno comprado en el Carrefour… ¡Hortera, más que hortera!&lt;br /&gt;Vale que aunque me pusiese ahora el de “Dior”, seria como poner un jarrón&lt;br /&gt;chino en la casa del pueblo de mi abuela, pero los dientes ya me rozan el&lt;br /&gt;suelo. Si ha hecho la pasta “pilingueando” tiene que ser una geisha de esas.&lt;br /&gt;Por cierto, ¿y dónde está Jehová? A ver si la revista aquella que vendían…&lt;br /&gt;¿cómo era? ¡Ah sí!, Atalaya, es la que le ha proporcionado las tetas de&lt;br /&gt;plástico. Los caminos del Señor son inescrutables, pero a ver si a Jehová le&lt;br /&gt;gustaban bien rellenitas…&lt;br /&gt;El cordero se me está atravesando. Entre la visita de Blanca, Manolo que le&lt;br /&gt;está dando al Rioja y sigue con los comentarios “machistoides”, y Fernandito&lt;br /&gt;que ha empezado a llorar, me parece que voy a pasar de este plato. Y encima&lt;br /&gt;tengo a los novios de frente y les tengo que soltar una mirada cómplice cada&lt;br /&gt;diez minutos… Y un saludito imbécil a mis tíos, que seguro que están tan&lt;br /&gt;serios porque están calculando los gastos del bodorrio. El novio está cargado&lt;br /&gt;de pasta, pero mi tío Ignacio, el padre de Lolita, es muy orgulloso y seguro que&lt;br /&gt;se ha ofrecido a pagar la dote de su hija. Y aunque luego renegará por detrás,&lt;br /&gt;por delante se habrá hecho el “Rockefeller”. Bueno, cordero no quiero, pero la&lt;br /&gt;salsita es otra cosa… ¡Está de vicio! Pero cualquiera la moja ahora después de&lt;br /&gt;haber visto a la Blanquita... El lunes me apunto al gimnasio, hago la dieta de la&lt;br /&gt;alcachofa, la del puerro y la del calabacín americano, me compro una cinta de&lt;br /&gt;esas que anuncian en el teletienda y le digo a Manolo que empiece a hacer&lt;br /&gt;horas extras… que para mi cumpleaños quiero una liposucción, un lifting y, si&lt;br /&gt;llega, una mano de silicona. Si no me hace falta en las tetas, pues en los labios&lt;br /&gt;o en los pómulos o donde se tercie. Aunque hago esfuerzos para evitarlo… la&lt;br /&gt;vista no hace nada más que irse para la mesa de la Blanca para ver los&lt;br /&gt;milagros que puede hacer un buen bisturí y, supongo, un buen bolsillo lleno de&lt;br /&gt;billetes lilas de esos que sabemos que existen pero que no hemos visto nunca&lt;br /&gt;en casa.&lt;br /&gt;-Manolo, el niño se ha cagado- le anuncio a mi maridito.&lt;br /&gt;-Joder, Puri, mira que eres fina…&lt;br /&gt;-Te lo digo para que vayas a cambiarlo.&lt;br /&gt;-No he acabado todavía el cordero. Ves tú, hazme ese favor.&lt;br /&gt;-¡¡Manolo!! ¡Que vayas a cambiar al niño de una puta vez!- le pego un&lt;br /&gt;vocinazo que retumba en toda la mesa y el eco se escucha en alguna de las&lt;br /&gt;cercanas.&lt;br /&gt;-¡Coño! Puri, no hace falta que des espectáculo... Ya voy...&lt;br /&gt;Manolo se lleva el carrito, con el niño llorando a todo meter y lleno de&lt;br /&gt;mierda hasta las trancas, para el jardín y lo veo por los cristales que empieza el&lt;br /&gt;ceremonial del “cambia pañales”. -Este niño tendrá un padre del que se sentirá&lt;br /&gt;orgulloso. Quiero compartir todas las responsabilidades al cincuenta por ciento-&lt;br /&gt;. Eso me dijo el Manolo más tierno que he visto en mi vida en el hospital, lleno&lt;br /&gt;de felicidad, con su chavalote recostado en su pecho y con la voz medio&lt;br /&gt;quebrada por la emoción. Pues ¡venga!, éste es un buen momento para&lt;br /&gt;reafirmarse en las promesas. ¿No lleva el niño el primer apellido de su padre? ,&lt;br /&gt;pues ¡que se arremangue y se unte un poquito las manos de la mierda más&lt;br /&gt;deliciosa que caga su primogénito! Dicen que es en los pequeños y olorosos&lt;br /&gt;detalles donde se demuestra el amor por un hijo.&lt;br /&gt;No aguanto más. Aprovecho para hacerle un gesto de complicidad a Blanca,&lt;br /&gt;que tiene una cara de aburrida que tira para atrás, para que se siente a mi lado.&lt;br /&gt;Se levanta de su mesa y atrae como un imán las miradas de todo el sector&lt;br /&gt;masculino. Yo sigo pensando que la silicona tiene la culpa. No es que me&lt;br /&gt;mueva la envidia, pero… ya lo decía mi abuela ¡Dos tetas tiran más que dos&lt;br /&gt;carretas!&lt;br /&gt;-Gracias, Puri, estoy más aburrida que un pulpo en un garaje. No conozco a&lt;br /&gt;nadie y la verdad es que los veo tan vulgares que tampoco me quiero esforzar&lt;br /&gt;en ser agradable.&lt;br /&gt;-Oye, explica… ¿Qué es de tu vida? ¿A qué te dedicas?&lt;br /&gt;La diplomacia me la paso por los sobacos. Estoy intrigada por saber de&lt;br /&gt;primera mano las razones del cambio. No tengo tiempo para preámbulos y&lt;br /&gt;preguntas chorras. ¡Al ataque! Blanquita, canta...&lt;br /&gt;- Mi vida es un torbellino… de aquí para allá, de allá para acá…. He llegado&lt;br /&gt;tarde a la boda porque he venido directamente del aeropuerto. Ayer, en Madrid;&lt;br /&gt;hace tres días, en Marbella; hace dos semanas, en Miami...&lt;br /&gt;¡Esta tía me está vacilando! Me ha visto cara de madraza gilipollas y ha&lt;br /&gt;pensado que me tragaré el cuento de Bianca en el País de las Maravillas.&lt;br /&gt;Aunque lo mismo es azafata y yo me estoy montando mis películas.&lt;br /&gt;-¿En qué compañía aérea trabajas?- le suelto para ver si acierto.&lt;br /&gt;-No, no, los viajes son parte de mi trabajo. Pero… no, no trabajo en ninguna&lt;br /&gt;compañía aérea, aunque por el tiempo que me paso en los aviones ya podría&lt;br /&gt;ser.&lt;br /&gt;-Pero... ¿qué vendes o qué compras o qué es lo que haces?- tengo un&lt;br /&gt;mosqueo con la tipa esta, que me está sacando de quicio.&lt;br /&gt;-No es tan sencillo. Trabajo en el mundo del “famoseo”, de la prensa rosa, de&lt;br /&gt;los plató de televisión… De todo un poco, picoteando de aquí y de allá. Es un&lt;br /&gt;negocio en auge; cada vez nos gusta más cotillear, saber con quién se acuesta&lt;br /&gt;y con quién se levanta fulanito de tal y fulanita de cual… El morbo mueve el&lt;br /&gt;mundo. Cuando tú y yo éramos unas “criajas”, chafardeábamos si fulanito salía&lt;br /&gt;con menganita, si se llevaban bien los padres de tal amiga o si el vecino del&lt;br /&gt;cuarto era maricón o no. Ahora, con la tele, con internet, con los móviles, el&lt;br /&gt;mundo es un barrio y nos interesa enterarnos de todo… Y alguien tiene que&lt;br /&gt;airearlo, ordenarlo, provocarlo... Pues aquí tienes a “Bianca Productions”.&lt;br /&gt;-¿Empresaria?- le pregunto, mientras la baba se me cae por litros.&lt;br /&gt;-Empresaria… eso es poco. Soy una “management production”, ya te lo&lt;br /&gt;explicaré cuando vengas a mi despacho.&lt;br /&gt;-¿También tienes despacho?- insisto, empezándome a notar las bragas en&lt;br /&gt;el suelo.&lt;br /&gt;Me siento muy bobalicona con tanta preguntita. Vale que flipe en technicolor&lt;br /&gt;y en tres dimensiones pero… No tengo que perder la dignidad, tengo que dar&lt;br /&gt;la sensación de que yo también soy una mujer de mundo y que estas cosas no&lt;br /&gt;me sorprenden.&lt;br /&gt;Bianca gira la cabeza a la derecha y veo aparecer a Manolo con el carrito y&lt;br /&gt;quiero entender que no tiene ganas de conversaciones absurdas, ni de hacerle&lt;br /&gt;carantoñas a Fernandito. En otro momento me hubiese ofendido, pero estoy&lt;br /&gt;tan fulminada por las grandiosidades de Bianca que casi lo agradezco.&lt;br /&gt;-Venga, ¿cuándo quedamos? Nos tomamos un café y nos explicamos&lt;br /&gt;nuestras vidas.&lt;br /&gt;-Yo estoy toda la semana aquí. ¿El martes en mi despacho?- me responde&lt;br /&gt;solícita.&lt;br /&gt;-Es que dependo mucho del pecho. Con Fernandito...&lt;br /&gt;-¿Un par de horas no puede aguantar sin mamar? ¡Vale ya con tanta teta!&lt;br /&gt;Como sigas así te voy a regalar una camisa a topos blancos y negros- ríe a&lt;br /&gt;carcajada llena y a mí me hace una gracia que no te puedes ni imaginar.&lt;br /&gt;-Vale. ¿A las cuatro de la tarde te va bien? Es cuando se echa su&lt;br /&gt;“siestecita”, y a veces está hasta tres horas... Le diré a mi suegra que me haga&lt;br /&gt;el favor y se quede con el niño.&lt;br /&gt;-Toma mi tarjeta, ahí viene la dirección. A las cuatro de la tarde “o’clock”.&lt;br /&gt;-¿Cómo?&lt;br /&gt;-En punto, “o’clock” en inglés.&lt;br /&gt;-Allí estaré como un clavo.&lt;br /&gt;Bianca o Blanca, se levanta y se va directamente a la mesa de los novios.&lt;br /&gt;Les entrega una cajita que saca de su bolso “Dolce&amp;Gabana”, y que se supone&lt;br /&gt;que es el regalo de bodas. Por los gestos intuyo que se está excusando por no&lt;br /&gt;poder quedarse más tiempo. Lolita le agradece efusivamente que haya venido&lt;br /&gt;y Damián le da dos besos a modo de despedida que son la envidia de Manolo&lt;br /&gt;quien, preso de la chabacanería general, hace gestos al novio para que le diga&lt;br /&gt;a Bianca que pase por las mesas a repartir besos. ¡Muy bonito, Manolo, ya&lt;br /&gt;hablaremos tú y yo en casa! No, si este subnormal es capaz de pedir que en&lt;br /&gt;lugar de los habanos de toda la vida, los novios obsequien al personal con un&lt;br /&gt;besito en las tetas de Bianca... Ya hablaremos, ya… Y lo de follar sigue como&lt;br /&gt;estaba, ¡suspendido hasta nueva orden!&lt;br /&gt;Bianca desaparece tal como había venido, como un vendaval, moviendo el&lt;br /&gt;leopardo como nadie y con su cinturón de “Dior” que, cuando haya más&lt;br /&gt;confianza y baje los cuatro quilillos que me sobran, le pediré en préstamo.&lt;br /&gt;¿Por qué pasan las cosas? Es un misterio. Un día aparece alguien en tu&lt;br /&gt;vida, de quien durante un montón de años no has sabido nada de nada y hoy&lt;br /&gt;te la topas como si tal cosa. Vivir para ver. Blanca, Bianca...la vida de los&lt;br /&gt;demás, a veces, es el espejo de la nuestra ¿Qué admiras de esa Bianca?&lt;br /&gt;¿Qué tiene que a ti te falta? Te ha removido cosas por dentro. ¿Habrás perdido&lt;br /&gt;el tiempo? ¿Te habrás equivocado? Tú eres tú, eres única. Por cierto, tampoco&lt;br /&gt;olvides, que no es oro todo lo que reluce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Capítulo 3 -&lt;br /&gt;CINCO MINUTOS, MIL EUROS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luce un solecito de media tarde bastante agradable y eso ha hecho que&lt;br /&gt;haya elegido un vestido estampado de flores azules y rojas. Ahora que me miro&lt;br /&gt;me parece que me he pasado con el jardín Botánico... Sólo falta que alguien&lt;br /&gt;me riegue y me eche abono... El autobús me ha dejado cerca de la dirección&lt;br /&gt;que me dio Bianca el día de la boda. Un paseo de nada y ya me tienes&lt;br /&gt;entrando en un portal de lujo. A la derecha veo a un señor con traje gris, detrás&lt;br /&gt;de un mostrador, que me mira con cara de mosqueo. Será el portero.&lt;br /&gt;-Vengo a…- miro la nota y continúo- “Bianca Productions”.&lt;br /&gt;-Entresuelo, a la derecha del ascensor.&lt;br /&gt;-Gracias.&lt;br /&gt;-De nada, señora.&lt;br /&gt;¿Señora? ¿Cómo que señora? ¿Dónde se lee? ¿Lo llevo escrito en la cara,&lt;br /&gt;en los michelines o… dónde narices? ¡Será maricón...! Seguro que a Bianca no&lt;br /&gt;le llama señora. Estoy en un “tris” de volverme y decirle que por qué me ha&lt;br /&gt;llamado señora... Mierda de palabra, me ha sentado mal. He pasado de que&lt;br /&gt;me llamen chica a que me llamen señora. Algo ha tenido que pasar, algo ven&lt;br /&gt;los demás que yo no veo.&lt;br /&gt;En una puerta de madera oscura hay una placa brillante que tiene grabado&lt;br /&gt;el nombre de la empresa de Bianca. Pico una vez, nada. Vuelvo a intentarlo,&lt;br /&gt;nada. Me espero unos segundos. Igual no está. ¿Se acordará? No me dio&lt;br /&gt;número de móvil, ni de teléfono fijo. Me espero en el rellano sin saber qué&lt;br /&gt;hacer. Me vuelvo y pico sin piedad, a lo salvaje, no vaya a ser que esté&lt;br /&gt;regando las plantas en el balcón y no me escuche. Nada de nada. Me acerco a&lt;br /&gt;la puerta a ver si oigo algo ¡Coño! ¡Y tanto que oigo! ¡No puede ser! A ver si&lt;br /&gt;van a ser figuraciones mías… Vuelvo a pegar la oreja sin ningún disimulo. ¡Yo&lt;br /&gt;diría que sí! ¡Y tanto que sí! ¡Fijo! Creo que es mejor esperar y dentro de un par&lt;br /&gt;de minutos volver a insistir. No es que tenga una mente calenturienta ni mucho&lt;br /&gt;menos, pero para mí que la señorita Bianca se está echando un polvo en el&lt;br /&gt;despacho, el de la siesta, claro. Hay que entenderlo, los músculos se relajan y&lt;br /&gt;venga, por qué privar al cuerpo de un caprichito. La muy guarra no se corta,&lt;br /&gt;sigue que te sigue… Aunque tuviera una cita conmigo… Y yo esperando aquí&lt;br /&gt;como una “mamporrera” de tres al cuarto. A quien se lo cuente se cree que&lt;br /&gt;estoy explicándole una película de Almodóvar. Veo a Victoria Abril de Bianca&lt;br /&gt;pero que ni pintada. Sin casting, no hace falta… ¡Adjudicado el papel! Me da&lt;br /&gt;morbo conocer al “follante”. Por el tiempo que lleva debe de ser un buen&lt;br /&gt;fichaje. Me vuelvo a arrimar a la puerta y no se oye nada. Pues pico y ya está.&lt;br /&gt;Una y dos, su última oportunidad, si no, me voy por donde he venido.&lt;br /&gt;-¿Qué tal Puri? ¿Has encontrado bien el despacho?- me pregunta una&lt;br /&gt;Bianca nerviosa mientras me invita a pasar a su despacho.&lt;br /&gt;Y yo, como si fuese una espía rusa de las películas de James Bond,&lt;br /&gt;mirando a diestro y siniestro a ver si aparece en cualquier momento el macho&lt;br /&gt;fornicador. Lo habrán urdido todo en el minuto después de la “jodienda”,&lt;br /&gt;mientras se vestían a corre que te pillo… Seguro que Bianca le ha dicho que se&lt;br /&gt;esconda y, cuando no haya moros en la costa, que se evapore sin dejar rastro.&lt;br /&gt;¡Menuda soy yo para que me hagan el salto!&lt;br /&gt;-¡Pasa, pasa! Está todo un poco manga por hombro- dice como si nada&lt;br /&gt;Bianca, mientras recoge del suelo algunas carpetas, lápices y otros útiles de&lt;br /&gt;oficina.&lt;br /&gt;Por lo menos ya tengo el lugar del crimen. ¡Sí! ¡Vaya que sí! Encima de la&lt;br /&gt;mesa del despacho, como en las películas porno: la hembra le enseña una&lt;br /&gt;carpeta y él a la que se descuida le enseña la polla… Me veo que va a ser un&lt;br /&gt;negro de esos que calzan una “pililita” de cincuenta centímetros en reposo. Yo&lt;br /&gt;me tiro a la piscina, admito apuestas.&lt;br /&gt;-Más que manga por hombro yo esto lo veo cadera con cadera- le digo,&lt;br /&gt;mientras lanzo una sonrisa picarona que le llega al duodeno.&lt;br /&gt;-O sea, que el oído lo tienes fino- me dice muy risueña.&lt;br /&gt;-No hace falta tenerlo demasiado…Entre los gritos de “sigue, sigue,&lt;br /&gt;sigue…” y el terremoto de la mesa, no es necesario ser Sherlock Holmes.&lt;br /&gt;-Ha sido un desahogo, es que la tensión que llevo tiene que salir por algún&lt;br /&gt;sitio.&lt;br /&gt;-Más bien entrar, ¿no?- me ha salido un chistecito muy barato.&lt;br /&gt;-Eso, eso, entrar...- a Bianca no le hace ninguna gracia, pero lo disimula&lt;br /&gt;con mucha habilidad.&lt;br /&gt;-Oye, ¿y el machito? ¿Lo tienes debajo de la mesa?&lt;br /&gt;-¡Joder, Purita, no te cortas! ¿Qué quieres, que te lo presente y te pase su&lt;br /&gt;teléfono?&lt;br /&gt;- No, “guapina”, yo voy sobrada de desahogos. Con decirte que no doy&lt;br /&gt;abasto... ¡Manolo es mucho Manolo!&lt;br /&gt;Mañana me confieso, pero no era cuestión de quedar como una gilipollas.&lt;br /&gt;Presumir de macho es una asignatura obligatoria en el currículum de cualquier&lt;br /&gt;mujer. Parece que una es una pava si comparte cama con un torpe… Como&lt;br /&gt;nadie va a pedir pruebas, pues se puede engañar con tranquilidad. De todas&lt;br /&gt;formas, las mujeres somos la leche, lo mismo que decimos nos desdecimos…&lt;br /&gt;El mismo macho que es una máquina de follar, cuando se va con otra, se&lt;br /&gt;convierte en un eyaculador precoz por arte de magia. Y la hembra con la que&lt;br /&gt;se ha ido le dice a todas sus amigas que es un taladro haciendo el amor, que le&lt;br /&gt;salen callos cada vez que se ponen a darle a la candela. En el sexo se miente&lt;br /&gt;más que se hace...lo sabré yo....&lt;br /&gt;-Bueno, y ¿qué?, ¿qué tal todo?, ¿qué es de tu vida?- mientras pregunta&lt;br /&gt;como despistada, oigo que se cierra la puerta de la entrada. Ya se me ha&lt;br /&gt;escapado el follador sin cara ¡Mierda!&lt;br /&gt;Esta tía es una cínica. Después de irrumpir en la boda de mi prima Lolita&lt;br /&gt;como un huracán tropical, después de refregarme su silicona y su cuerpazo&lt;br /&gt;“bombón glacé” por delante de mis morritos y de los del cochino de mi marido,&lt;br /&gt;después de tenerme diez minutos esperando mientras se echa un polvo de&lt;br /&gt;impresión con un negro de “pilila” de metro y medio ¡es tan cínica como para&lt;br /&gt;preguntarme por mi vida! ¿Mi vida gris y monótona le interesa? ¿Es una mierda&lt;br /&gt;de excusa para reponerse del traqueteo? Pues ¡vas dada Bianquita! ¡Mi orgullo&lt;br /&gt;por delante!&lt;br /&gt;-¡Fantástica! Un hijo te llena la vida, es una experiencia única. Dar vida es&lt;br /&gt;algo muy fuerte, Blanca, perdón, Bianca. Cuando recuerdo el momento del&lt;br /&gt;parto se me pone la piel de gallina. Tener en tu vientre, durante nueve meses,&lt;br /&gt;algo que esperas con tanta ansiedad... No sé, es algo muy fuerte. Ver su cara&lt;br /&gt;cada mañana… Quieres abrazarlo a cada minuto. Es sangre de tu sangre y eso&lt;br /&gt;no se puede explicar. Es el instinto maternal que todas las mujeres llevamos&lt;br /&gt;muy adentro- le suelto mientras pienso que si tu no háztelo mirar, y me deleito&lt;br /&gt;en las maravillas de ser madre. -Un hijo te da equilibrio, te enseña a dejar los&lt;br /&gt;egoísmos y a dedicarte a él en cuerpo y alma. No lo cambiaría por nada del&lt;br /&gt;mundo.&lt;br /&gt;No se esfuerza ni en disimular. Mientras le explico mi experiencia y lo que&lt;br /&gt;llena la maternidad, ella garabatea en un papel como esperando que acabe de&lt;br /&gt;soltarle el rollo. No se toma la molestia ni en acompañar mis reflexiones con un&lt;br /&gt;movimiento solidario de cabeza, ni en mostrar sorpresa por conocer una&lt;br /&gt;realidad a años luz de la suya, ni nada de nada. Resumen: le importa un huevo&lt;br /&gt;mi vida. Ella está subida en una ola y todo lo demás le sobra, todo lo que no&lt;br /&gt;vaya con su rollo lo desecha como un “kleenex” lleno de mocos.&lt;br /&gt;-¿Y tú? Explícame este cambio de vida, chica… ¿Dónde queda la Blanca&lt;br /&gt;de los calcetines marrones?&lt;br /&gt;-¡Me cago en la mar salada, Puri! ¡Qué memorión! ¿Todavía te acuerdas de&lt;br /&gt;mis calcetines? ¡Eran feos a rabiar! Menudo trauma me crearon los dichosos&lt;br /&gt;calcetines... ¿Sabes qué es lo único que tengo claro en esta vida?- me&lt;br /&gt;pregunta sin darme tiempo a responder. -Que el pasado no existe. No puedes&lt;br /&gt;detenerte en él, te atrapa con sus garras. La nostalgia es la peor de las drogas.&lt;br /&gt;Vales lo que eres hoy. Tampoco el mañana sirve, porque a la que te descuidas&lt;br /&gt;da un “telele” y todos los planes se van derechitos a la basura. Esa es mi&lt;br /&gt;religión, Puri. Lo demás son zarandajas.&lt;br /&gt;-¿Y el reino de Jehová?- yo sigo con lo mío. No es que tenga mucho&lt;br /&gt;armamento, pero el que tengo lo uso, ¡vaya si lo uso!&lt;br /&gt;-Mis padres son unos cagados. He tardado en descubrirlo y me ha traído&lt;br /&gt;mis problemas, pero está más claro que el agua. Necesitan creer en el más allá&lt;br /&gt;para afrontar los miedos del más acá. No tengo relación con ellos. No aceptan&lt;br /&gt;mi vida y yo tampoco la suya: empate.&lt;br /&gt;-¿Y este imperio?... ¿cómo era?... “Bianca Productions”. ¿Qué fabricas?&lt;br /&gt;-Fabrico morbo.&lt;br /&gt;-¿El ayuntamiento te ha dado una licencia de actividades para fabricar&lt;br /&gt;morbo? Eso en Marbella tiene su explicación, pero aquí....&lt;br /&gt;-Tú ríete, pero la gente hoy pide, demanda, ¡exige! morbo de primera&lt;br /&gt;calidad y yo se lo doy. Fabrico morbo de primera calidad.&lt;br /&gt;-No sé, una panadería, una droguería... pero una tienda de morbo… es&lt;br /&gt;que... ¿El morbo da para vivir?- pregunto absurdamente.&lt;br /&gt;-El morbo da para vivir muy, pero que muy bien.&lt;br /&gt;- Dame una pista, porque yo soy muy “garrulilla” y no acabo de entender&lt;br /&gt;que es eso de vender morbo. ¿Es sexo?&lt;br /&gt;-Sexo, sobre todo. No hay nada que nos provoque más que poder mirar por&lt;br /&gt;un agujero a nuestros vecinos follando como locos- mientras lo dice supongo&lt;br /&gt;que se acordará del revolcón de hace unos minutos- ¿Qué pasaría si una&lt;br /&gt;empresa vendiera a diez euros la posibilidad de ver por un agujerito la alcoba&lt;br /&gt;de los vecinos? ¡Coño! Este negocio me lo apunto, no vaya a ser que se me&lt;br /&gt;adelante alguien…- dicho y hecho, coge su agenda que parece un bocadillo de&lt;br /&gt;tres pisos y escribe nerviosamente cuatro palabras. -Yo trabajo para la fuente&lt;br /&gt;del morbo número uno, la televisión.&lt;br /&gt;-¿Trabajas para la televisión? ¿Para qué canal?- intenté de nuevo que no&lt;br /&gt;se me cayera demasiada baba, pero lo de la televisión me pareció una pasada.&lt;br /&gt;-Mi empresa trabaja para varios canales: “Telecinco”, “Cuatro”, “Antena 3”,&lt;br /&gt;“La Sexta”, “Canal Sur”... Cualquiera que necesite morbo, y a día de hoy son&lt;br /&gt;todos, porque necesitan de la publicidad. La publicidad paga a los programas&lt;br /&gt;que tienen audiencias altas y eso se consigue dando a la gente su ración de&lt;br /&gt;morbo.&lt;br /&gt;-Bianca, me está dando morbo hablar del morbo… ¿Me quieres explicar&lt;br /&gt;con palabras comprensibles, claritas, que una mujer de la calle como yo pueda&lt;br /&gt;entender, qué es eso de vender morbo?&lt;br /&gt;-Ahora que estás de baja por maternidad, supongo que verás más la tele,&lt;br /&gt;los programitas de la mañana, los de media tarde y los de media noche...&lt;br /&gt;-No te creas, el niño me absorbe mucho tiempo: la ropita, el “paseíto”...&lt;br /&gt;Pero, ahora que lo dices, hay muchos ratos muertos... Es verdad que al final&lt;br /&gt;me lo trago todo… Me da igual, la tele te acompaña. El silencio me da “yuyu”…&lt;br /&gt;mejor sentir un ruido de fondo… A veces no le hago ni puto caso al programa&lt;br /&gt;que echan, pero tengo encendida la tele y me trago lo que haya. Mi Arguiñano&lt;br /&gt;al mediodía no me lo quita nadie y la telenovela de la tarde, pues tampoco. ¡Es&lt;br /&gt;que engancha!&lt;br /&gt;-¿No te has enganchado a ningún programa de esos en los que la gente&lt;br /&gt;explica su vida? Parejas que se reconcilian en el plató, novios que se conocen&lt;br /&gt;por internet, marujas que perdonan que su marido se vaya con una dominicana&lt;br /&gt;que menea las caderas como ella nunca ha soñado, mujeres que no aceptan a&lt;br /&gt;su nuera porque hace la tortilla de patatas mejor que ellas... Lo que sea, Puri,&lt;br /&gt;espectáculo...&lt;br /&gt;-¿Telebasura?- pregunto algo decepcionada.&lt;br /&gt;-¡Ya estamos! Alguien le puso el nombrecito a estos programas y el resto lo&lt;br /&gt;repite como loritos ¿Por qué telebasura?- pregunta Bianca indignada.&lt;br /&gt;-Bianca, no me digas que no es telebasura traficar con los sentimientos…&lt;br /&gt;Vender la intimidad es una basura.&lt;br /&gt;-Un telediario en el que la primera imagen es un charco de sangre de unas&lt;br /&gt;víctimas del terrorismo chiíta, la segunda es un plástico blanco que cubre a una&lt;br /&gt;víctima de la violencia doméstica y la tercera, un fiambre con cara de pavor&lt;br /&gt;víctima del tsunami de turno… ¡¿Qué es eso?! En Navidad, una “telemaratón” a&lt;br /&gt;favor de los enfermos de alzehimer, de la esclerosis múltiple o de la&lt;br /&gt;fibromalgia. Llegamos a una cifra de la leche y hacemos el espectáculo de la&lt;br /&gt;solidaridad… Y luego a comprar como cabrones y a gastarnos lo que no está&lt;br /&gt;en los escritos, ¡pero con la conciencia tranquila! ¿Y los anuncios de tráfico&lt;br /&gt;para intentar que no corramos? ¿Son también “telebasura”? Enseñarnos como&lt;br /&gt;se rompe el cráneo un joven y se queda en silla de ruedas por ir a 160&lt;br /&gt;kilómetros, ¿es telebasura? Vendernos que con una crema determinada&lt;br /&gt;tendremos el cuerpo de Miss Universo. Puri, ¿eso no es telebasura? Y el&lt;br /&gt;Zapatero prometiendo que los jóvenes tendrán acceso a la vivienda si le&lt;br /&gt;votan… ¿no es telebasura de la buena?&lt;br /&gt;-No compares, Bianca.&lt;br /&gt;-La religión, los dichosos testigos de Jehová, los católicos y los&lt;br /&gt;protestantes, los de la secta del Fin del Mundo... ¿no dan telebasura desde&lt;br /&gt;púlpitos y estrados respetables? Pero si la peña sigue un programita de&lt;br /&gt;entrevistas sobre el corazón y el hígado de los famosos, entonces salen los&lt;br /&gt;intelectuales y dicen que eso se tendría que censurar… Que en horario infantil,&lt;br /&gt;no. ¡Fin a la hipocresía! ¿Por qué los programas mal llamados de telebasura&lt;br /&gt;tienen índices de audiencia muy superiores a los documentales del National&lt;br /&gt;Geographic?&lt;br /&gt;-No sé...- respondo apabullada por el discurso moralista de Bianca.&lt;br /&gt;-Muy sencillo: porque aunque sea deplorable, vergonzoso y rastrero, nos&lt;br /&gt;interesa más ver por un agujerito cómo follan los vecinos, que conocer la vida&lt;br /&gt;del oso hormiguero o la formación de los glaciales en el cuaternario.&lt;br /&gt;-En eso tienes razón. La cultura hoy está en crisis.&lt;br /&gt;-¿Qué cultura? Hoy triunfa la cultura emocional. La gente está harta de&lt;br /&gt;datos, de libros infumables, de tener que estudiar trescientos años para acabar&lt;br /&gt;una carrera que luego no tiene ningún futuro… Desde que los médicos&lt;br /&gt;atienden las gasolineras, la gente pasa de culturilla barata. La gente quiere&lt;br /&gt;sentir… frío, calor, rabia, odio, ternura… La gente se sienta delante de la&lt;br /&gt;televisión y no quiere pensar, no quiere más de lo mismo, más de lo que le dan&lt;br /&gt;en la oficina o en la fábrica. Quiere emocionarse y divertirse. Y no lo olvides,&lt;br /&gt;somos primarios. Nos movemos por el cotilleo, por el sexo, por la comida, por&lt;br /&gt;los instintos... Por eso la mal llamada telebasura triunfa, porque le da al&lt;br /&gt;espectador lo que él busca delante de la pantalla, le guste a los testigos de&lt;br /&gt;Jehová, al Papa o a quien coño quieras.&lt;br /&gt;Con esta Bianca voy de sorpresa en sorpresa... En la boda, enfundada en&lt;br /&gt;su leopardo, con las tetas “ensiliconadas”, con el cinturón de “Dior”, con su&lt;br /&gt;forma de hablar, tan banal e insustancial, que me había parecido un “chocho”&lt;br /&gt;descerebrado… Y ahora me estaba dando un “sermonazo” impresionante&lt;br /&gt;sobre la telebasura. ¡Una verdadera caja de sorpresas! Son las cinco y sólo me&lt;br /&gt;queda media horita para largarme, pero me tiene tan clavada en la silla que no&lt;br /&gt;me atrevo ni a pedir un vaso de agua.&lt;br /&gt;-¿Quieres trabajar para “Bianca Productions”?- me estampa a bocajarro.&lt;br /&gt;-¿Cómo?- tartamudeo por la sorpresa. -¿Sin currículum? ¿Sin entrevista&lt;br /&gt;personal?&lt;br /&gt;-¡Gilipollas!, y ¿ahora qué estamos haciendo? No se necesita demasiado&lt;br /&gt;currículo para trabajar con “Bianca Productions”. Nosotros no miramos&lt;br /&gt;demasiado el pasado, nos importa un pimiento lo qué hayas hecho. Sólo nos&lt;br /&gt;interesa lo que harás y si eres lo suficientemente buena para responder a los&lt;br /&gt;retos que te propondremos. Como dicen los buenos “coach”, lo único que te&lt;br /&gt;pedimos es entrega, dedicación y ganas de aprender. Te puedes hacer una&lt;br /&gt;buena carrera en este negocio. Es cuestión de seguir al pie de la letra nuestros&lt;br /&gt;consejos.&lt;br /&gt;-¡Joder!, yo que me pensaba que venía a ver a una amiga de la infancia, y&lt;br /&gt;a la que me descuido me encuentro una oferta de trabajo… Pero es que yo,&lt;br /&gt;ahora con el niño… Si dentro de diez minutos me tendría que ir… Yo ahora....-&lt;br /&gt;me ha salido un tartamudeo de lo más tonto.&lt;br /&gt;-Puri, la vida sólo se vive una vez, ¡aprovéchala! Son muchas las madres&lt;br /&gt;que tienen hijos como el tuyo y están ahí, en el mundo, dando caña. Y los críos&lt;br /&gt;salen. No has visto cuando los tiran a la piscina sin saber nadar y manotean&lt;br /&gt;para salir a flote… ¡Así es la vida! No te preocupes por tu hijo, tu marido, tus&lt;br /&gt;padres o quien sea ¡Preocúpate por ti! Porque, al final, ¡el muerto al hoyo y el&lt;br /&gt;vivo al bollo! Acuérdate de lo que te digo, después nadie se preocupará por ti.&lt;br /&gt;Yo ya lo he experimentado en carne propia y a mí la vida no me vuelve a&lt;br /&gt;engañar.&lt;br /&gt;Se le llenan los ojos de lágrimas. Seguro que detrás de esa fachada de&lt;br /&gt;seguridad se esconde mucho sufrimiento. Por muchas leyes que hagan los&lt;br /&gt;socialistas y los populares, por muchos manifiestos de miles de feministas, por&lt;br /&gt;mucho que se nos llene la boca con la igualdad de sexos… ¡todo es una&lt;br /&gt;patraña! Las mujeres tenemos que apretar los dientes para salir de “chachas”&lt;br /&gt;de nuestros maridos o de nuestros jefes o de quien sea. Desde aquí empiezo a&lt;br /&gt;admirar a esta Bianca que tengo delante de mí. Todavía no sé mucho de ella,&lt;br /&gt;pero creo que la cabrona se ha liberado del yugo. Dirige su vida, decide lo que&lt;br /&gt;quiere hacer y lo que no… ¡Joder!, ¡todo lo que me hace falta a mí! Sus&lt;br /&gt;palabras me están haciendo pensar… Yo me preocupo por todo el mundo: que&lt;br /&gt;si el niño porque es muy pequeño, que si mi marido porque es muy despistado,&lt;br /&gt;que si mi madre porque está muy mayor, que si mi suegra porque ya sabemos&lt;br /&gt;como es... Sufro por todos, pero, ¡coño!, ¿quién sufre por mí? Es verdad, no&lt;br /&gt;soy egoísta, me falta pensar más en mí. Es curioso que haya que tenido que&lt;br /&gt;venir esta desconocida a dar luz donde no la había.&lt;br /&gt;-¿Te animas?- me intenta seducir de nuevo Bianca.&lt;br /&gt;-¿Qué hay que hacer?- pregunto curiosa.&lt;br /&gt;-Empezaremos por lo más facilillo. ¿Te gusta el teatro?&lt;br /&gt;-Mujer, de pequeña hice cuatro obrillas para final de curso y poco más…&lt;br /&gt;-Hacemos más teatro del que creemos. Por ejemplo, ponte en situación:&lt;br /&gt;estás en la cena de fin de año familiar, tu cuñada explicándote los problemas&lt;br /&gt;que tiene con su niño mayor que no quiere estudiar y tú allí, con cara de&lt;br /&gt;atención, como si te fuera la vida en ello y consolándola con cuatro topicazos&lt;br /&gt;sobre adolescentes… ¡Teatro! No hace falta que te vean mil personas… si tu&lt;br /&gt;cuñada no “pilla” que a ti lo que le pase al niño te suda el “chocho”, es que&lt;br /&gt;eres una buena actriz.&lt;br /&gt;-Visto así, pues...&lt;br /&gt;-Tu maridito te pide marcha y aquella noche, pues como que no te apetece.&lt;br /&gt;Y empiezas a poner una cara de muerta y a entrar en el lavabo y a hacerte la&lt;br /&gt;mareada y a estirarte como si te hubiese dado un cólico nefrítico… Y aquella&lt;br /&gt;noche, pues no se chinga. ¡Teatro!&lt;br /&gt;-Ya, ya te sigo...- le digo recordando mi dura realidad actual.&lt;br /&gt;-Pues te puedo ofrecer un papelito en un programa de televisión. Nada,&lt;br /&gt;cinco minutillos y fuera. Mil euritos son tuyos, si aceptas.&lt;br /&gt;- ¡Mil euros por cinco minutos! ¡Tú “flipas”, Bianca! ¿Dónde está el truco?&lt;br /&gt;Venga tía, quédate con otra…&lt;br /&gt;-No me quiero quedar contigo, te lo juro por Snoopy... Venga, la semana&lt;br /&gt;que viene en los “Estudios Conti”, en la carretera de Esplugas.&lt;br /&gt;-No corras… ¿Qué tengo que hacer? Tendré que pensármelo… Te llamo y&lt;br /&gt;te lo digo- me hago un lío con la lengua, no sé qué me pasa…&lt;br /&gt;-¿Sí o no? No te rajes, Purita.&lt;br /&gt;Me ha puesto en apuros la muy guarra. Mil euros por cinco minutos. Un&lt;br /&gt;polvo no creo que sea, ¡ni que fuera Elsa Petaky! Pero algo muy limpio&lt;br /&gt;tampoco, a las cajeras del Dia les pagan a doce euros la hora… ¡Mil euros!,&lt;br /&gt;¡qué pasada! Ganar lo que Manolín en tres semanas, en cinco minutillos de&lt;br /&gt;nada.&lt;br /&gt;-No me rajo, pero me tendrás que explicar en qué consiste el trabajillo.&lt;br /&gt;Confío en ti, pero esto es un atraco a mano armada. Me pones la miel en los&lt;br /&gt;labios y no me dices lo que tengo que hacer. Mil euros no te los dan en ningún&lt;br /&gt;sitio por nada… muy raro lo de los cinco minutos… Venga, déjate de morbos&lt;br /&gt;raros y explícame lo que tengo que hacer.&lt;br /&gt;-Yo no te he dicho que sean por nada. Es un trabajo, no lo olvides. Serás&lt;br /&gt;una invitada en el programa “Cita con Pamela” que se emitirá a partir de la&lt;br /&gt;semana que viene en “Telecinco”, creo que a las siete de la tarde…&lt;br /&gt;-¿”Cita con Pamela”?- pregunto extrañada, porque no me suena.&lt;br /&gt;-No lo has visto porque el jueves que viene se graba el primer programa.&lt;br /&gt;-¿Salir en la televisión? Bianca, yo creo que tú “flipas”. ¿Tú me has mirado&lt;br /&gt;bien?&lt;br /&gt;-¿Te empiezas a rajar, Purita?&lt;br /&gt;No, para nada… Ya ves, ¿por qué estar cagada?, ¿por salir en televisión?&lt;br /&gt;¡Vaya chorrada! Tú no sabes con quién te juegas las habichuelas Bianquita del&lt;br /&gt;amor hermoso… Esto es como ir al dentista o comprar pepinillos en el&lt;br /&gt;supermercado. La verdad es que soy muy aprensiva, se me sube la bilirrubina&lt;br /&gt;por un tema que no tiene la más mínima importancia. Trabajos como éste los&lt;br /&gt;hay a patadas en cualquier ETT del planeta. Salir en un programa de&lt;br /&gt;televisión… Total, que te vean tres o cuatro millones de personas, cinco&lt;br /&gt;minutillos y listos.&lt;br /&gt;-Al grano, Bianca. ¿Y qué hago yo en “Cita con Pamela”?&lt;br /&gt;-Pues teatro, ya te lo he dicho. Es el típico programa donde hay una&lt;br /&gt;presentadora que habla con sus invitados que van desfilando por el plató&lt;br /&gt;explicando sus vidas.&lt;br /&gt;-¿Tengo que explicar mi vida? ¿En cinco minutos? Coño, Bianca, si que me&lt;br /&gt;supones una vida insulsa…&lt;br /&gt;-No vas a explicar tu vida, vas a explicar una vida.&lt;br /&gt;-Joder, Bianca, llevas una tardecita de misterio que me estás poniendo de&lt;br /&gt;los nervios…&lt;br /&gt;-Perdona que te sea sincera, pero tu vida no le importa una mierda a nadie.&lt;br /&gt;-Gracias- tanta sinceridad me empieza a reventar.&lt;br /&gt;-Hay miles, millones de “Puris” en España, en Europa y en Singapur. Yo no&lt;br /&gt;conecto la televisión para que me expliquen algo que veo cada día. Quiero algo&lt;br /&gt;raro, morboso… ¿te acuerdas?, es la palabra clave. Cuando me siento delante&lt;br /&gt;de la caja tonta quiero ver algo que me produzca pena, rabia, lástima,&lt;br /&gt;sorpresa… lo que sea. Algo que me conmueva. Algo que escandalice a la&lt;br /&gt;abuelita de setenta años, que le haga pensar que este mundo es una versión&lt;br /&gt;de Sodoma y Gomorra, que al ama de casa que acaba de preparar el bocadillo&lt;br /&gt;de chorizo para su adolescente que está pegado al ordenador las veinticuatro&lt;br /&gt;horas del día, se le caiga el aceite después de escucharte. Que piense que&lt;br /&gt;aquella vecina rara que vive al lado suyo puede tener el mismo problema que&lt;br /&gt;tú estás explicando. O que la chica que vuelve de la oficina y pone los pies&lt;br /&gt;encima del sofá y que está hasta los cojones de aguantar las cabronadas de su&lt;br /&gt;jefe, se quede de pasta de boniato con lo que expliques. Que encuentre&lt;br /&gt;consuelo a sus problemas y se dé cuenta de que si ella lo pasa mal, pues hay&lt;br /&gt;gente que muchísimo peor. Parece una chorrada, pero aquello de mal de&lt;br /&gt;muchos consuelo de tontos, es una verdad como la catedral de Burgos. ¿Me&lt;br /&gt;sigues?&lt;br /&gt;-¿Tengo que mentir?&lt;br /&gt;-No sé… ¿tienes una vida secreta que encaje con lo que te acabo de&lt;br /&gt;proponer?&lt;br /&gt;-Pues no- respondo dándome cuenta de lo “cazurra” que soy y de que no&lt;br /&gt;entiendo nada a la primera.&lt;br /&gt;-Tengo dos vidas posibles. Elige: te violaba tu hermano borracho o tu padre&lt;br /&gt;te abandonó de pequeña y aparece veinte años después arrepentido hasta la&lt;br /&gt;médula.&lt;br /&gt;-¡Bingo! No tengo ni hermano ni padre. Mi hermano nunca ha existido. Ya&lt;br /&gt;sabes que sólo tengo a mi hermana Fefi, que muy marimacho no la veo... Y mi&lt;br /&gt;padre murió hace cinco años.&lt;br /&gt;-¿Y?&lt;br /&gt;-¿Cómo que “y”?&lt;br /&gt;-¡Teatro, Puri, teatro!&lt;br /&gt;-¿Que me estás queriendo decir? ¿Que todos los que salen en estos&lt;br /&gt;programas son actores?&lt;br /&gt;-Hay de todo, pero muchos son actores “amateurs”, o gente como tú. Es un&lt;br /&gt;trabajo como otro cualquiera… Sigue la ley de la oferta y la demanda. O es&lt;br /&gt;verdad o es creíble. Nadie va a ir a verificar tu libro de familia para comprobar&lt;br /&gt;que en lugar de Fefi pone Francisco. ¿Cuánta gente te conoce?&lt;br /&gt;-Mujer, pues...&lt;br /&gt;-¿Quinientas, mil, mil quinientas personas? ¿Tú crees que van a colapsar&lt;br /&gt;las centralitas del programa para denunciar que eres una impostora? ¿Y ante&lt;br /&gt;quién van a testificar? Si el programa es el que busca las historias y los&lt;br /&gt;actores… Digamos que es una mentira piadosa...La mentira dura, lo que dura&lt;br /&gt;el programa. Después cada uno a su triste realidad.&lt;br /&gt;-Pero... claro... mi marido, la gente que me conoce, mis amigas... ¡mi&lt;br /&gt;suegra! ¡A mi madre le da un soponcio!&lt;br /&gt;Estoy hablando como si hubiera aceptado el trabajo. ¡Qué absurda! Déjalo,&lt;br /&gt;es una locura. Esta tía te está embaucando como a una quinceañera, con su&lt;br /&gt;leopardo y su silicona y sus aires de grandeza. Como si el mundo fuera de&lt;br /&gt;color de rosa y yo fuera la princesa Leticia. De un día para otro con una cuenta&lt;br /&gt;corriente que ¡ni el presidente del Banco de España! Vete a darle la teta a&lt;br /&gt;Fernandito y olvídate de ella, que te traerá problemas. Quien mucho abarca&lt;br /&gt;poco aprieta, que los refranes no engañan.&lt;br /&gt;-Eso es lo que te pagamos. Las molestias que te pueda causar el teatrillo.&lt;br /&gt;Pero respóndeme a una pregunta: ¿quién de todos los que has citado a vote&lt;br /&gt;pronto estarán viendo la televisión a esa hora si tú no les avisas? ¿Cuántos de&lt;br /&gt;tus amigos, aunque te vean por la televisión, te reconocerán? Algunos te verán&lt;br /&gt;y al día siguiente te llamarán para decirte que una persona clavada a ti el día&lt;br /&gt;anterior salió en un programa. Cuando tú te rías y le quites importancia, seguro&lt;br /&gt;que se creerán la historia de que todos tenemos un doble al que no&lt;br /&gt;conocemos. Puri, hazme caso… ¡un chollo! Pruébalo. No te quedes con las&lt;br /&gt;ganas, no te va a pasar nada. Tendrás mil euritos en tu cuenta al día siguiente&lt;br /&gt;y seguro que te caen esos tres o cuatro caprichos que no te puedes permitir y&lt;br /&gt;que se harán realidad gracias a cinco minutos.&lt;br /&gt;Me encuentro igual que el día que me ofrecieron mi primer porro en la&lt;br /&gt;discoteca. Mi mejor amiga diciéndome que no me pasaría nada, que por una&lt;br /&gt;caladita no me iba a morir… y el peta a dos centímetros de mis dedos. Y la&lt;br /&gt;imagen de mis padres, en la cocina de casa, pegándome el sermón sobre las&lt;br /&gt;drogas, inmovilizándome la mano para que no lo pudiera coger. Y mi amiga&lt;br /&gt;amenazándome con ser una cagada y con difundirlo por ahí, con las&lt;br /&gt;consecuencias que eso me podía acarrear. Y mi padre en la puerta de mi casa&lt;br /&gt;olisqueándome para comprobar que estaba limpia de todo mal. ¡Qué mal rollo!&lt;br /&gt;-Piensa que de los cinco minutos que dure tu intervención te pasarás casi&lt;br /&gt;dos llorando. Te puedo enseñar algún truquillo para que te caigan unos&lt;br /&gt;lagrimones que te corran el rimel y des una pena de la hostia. Y mientras,&lt;br /&gt;balbuceas cuatro cositas de cómo abusaba tu hermano de ti y de por qué lo&lt;br /&gt;has desvelado ahora... Oye, se me ocurre que mejor lo matamos ahora&lt;br /&gt;mismito y es más fácil. Eso... ¡ya está! Lo explicas ahora que ha muerto. Antes&lt;br /&gt;le tenías tanto miedo que no eras capaz... Cambio de guión y punto. ¿Ves qué&lt;br /&gt;fácil?&lt;br /&gt;¡Esto de la televisión es acojonante! En dos minutos me aparece un&lt;br /&gt;hermano, en otros dos se muere y a la que me descuide tengo una&lt;br /&gt;videoconferencia con él desde el cielo, o mejor, por lo que presuntamente ha&lt;br /&gt;hecho, desde el infierno. ¡Que siga la ruleta! Me voy a pedir ser la hija secreta&lt;br /&gt;de Marilyn Monroe o un pariente lejano de Pinochet. Es cuestión de que alguna&lt;br /&gt;mente calenturienta como la de Bianca, me encuentre acomodo en cualquier&lt;br /&gt;programa con déficit de invitados y ¡a engrosar la cuenta de mil euros en mil&lt;br /&gt;euros! Y le pego una patada en el culo a mi jefe y me subo en el carro del euro&lt;br /&gt;hasta que la muerte nos separe.&lt;br /&gt;-¿Cuento contigo, vale?&lt;br /&gt;-Joder, Bianca, que esto no es como comprarse una chaqueta… Se lo&lt;br /&gt;tengo que consultar a Manolo y me lo tengo que pensar.&lt;br /&gt;-No hay tiempo. El programa es el jueves que viene y tienen que cerrar a&lt;br /&gt;los invitados. Piensa que te estoy haciendo un favor, no sé si darás la talla-&lt;br /&gt;esta tía quiere que me cague en su padre. ¿Qué quiere decir que no doy la&lt;br /&gt;talla? ¿Me ha llamado gorda?- Es un riesgo que asumo con gusto porque eres&lt;br /&gt;mi amiga, pero...&lt;br /&gt;-Es que no sé, me has pillado en fuera de juego. Ahora me tengo que ir,&lt;br /&gt;tengo al crío con mi suegra y le debe tocar teta dentro de poquito -miro&lt;br /&gt;instintivamente el reloj y el cabrón se ha desbocado. ¡Las seis y media!-&lt;br /&gt;¡Uuyyy, me voy, me voy, pobre Fernandito!&lt;br /&gt;-Bueno, pues vale, olvídalo, lo dejamos, no te preocupes… Ya rebuscaré&lt;br /&gt;entre mis contactos. Lo importante es que lo hagas convencida y no te veo muy&lt;br /&gt;segura. No quiero que parezca que tengo interés... Otra vez será, o no.&lt;br /&gt;Me levanto y vuelo hacia la puerta de salida. Y mientras una vocecilla me&lt;br /&gt;dice que no puedo desaprovechar esta oportunidad, que no tiene nada de malo&lt;br /&gt;salir en televisión y hacer una pantomima, que no ofendo a nadie, que no&lt;br /&gt;perjudico a nadie, que no me meto con nadie. Dice que es una manera de&lt;br /&gt;entrar en este mundillo, que quién sabe qué pasará cuando vuelva a la oficina&lt;br /&gt;después de la lactancia, que lo mismo dejo pasar el tren y luego al jefecito se le&lt;br /&gt;ocurre reducir plantilla, como nos amenaza cada dos por tres. Pero otra parte&lt;br /&gt;de mí dice que me voy a meter en un follón de narices, que qué necesidad&lt;br /&gt;tengo de hacer el ridículo, aunque sea por mil euros, que mi gente se va a&lt;br /&gt;creer que se me ha ido la “chaveta” y me van a ingresar en el frenopático, que&lt;br /&gt;mi niño va a avergonzarse de su madre antes de tener uso de razón. ¡Otra vez&lt;br /&gt;como con el rollo del porro! Soy una farfollas de la leche… ¡Esto sólo me pasa&lt;br /&gt;a mí!&lt;br /&gt;-Dame tu móvil. Para bien o para mal te llamo mañana por la mañana y te&lt;br /&gt;digo algo, ¿de acuerdo?&lt;br /&gt;-¡Espera!- con la prisa que tengo y Bianca entra otra vez a su despacho.&lt;br /&gt;Vuelve con una tarjeta. -No más tarde de la una. Si decides que no, al menos&lt;br /&gt;dispondré de tiempo para buscar a alguien que te sustituya. Puri, piensa que es&lt;br /&gt;una oportunidad- me dice Bianca sin dejar de mirarme a los ojos.&lt;br /&gt;Le estampo dos besos y empiezo a correr a toda leche para buscar el&lt;br /&gt;autobús de las siete menos cuarto. Espero que, como siempre, llegue tarde&lt;br /&gt;¿No se le habrá ocurrido al conductor ser puntual por una vez en su vida? Veo&lt;br /&gt;que hay cola en la parada… Perfecto, eso significa que no ha llegado. Me&lt;br /&gt;empiezo a imaginar la carita angelical de mi suegra… Seguro que ni un&lt;br /&gt;reproche, toda amabilidad y comprensión; ni una pregunta ni una averiguación,&lt;br /&gt;todo silencio y discreción. Puri, ¡tienes un humor negro...! Como si la viera: con&lt;br /&gt;unos morros que le llegan al suelo, un sermón de salvadora de la patria y una&lt;br /&gt;investigación sumarial que no se la salta el CSID. Me subo en el autobús y el&lt;br /&gt;jodido conductor se para en cada ceda el paso. ¡Tira, inútil! Claro, como cobras&lt;br /&gt;lo mismo por llegar puntual o no... ¡Vaya sofoco que llevo! Entre la propuestita&lt;br /&gt;de Bianca y el rapapolvo que me espera de mi suegra, me están subiendo unos&lt;br /&gt;calores que para qué… Y encima tengo que ir de pie en el autobús… ¡En uno&lt;br /&gt;de estos traqueteos me voy a estampar contra la ventana, como una mosca!&lt;br /&gt;Me bajo y, corre que te corre, hasta que meto la llave en la cerradura de mi&lt;br /&gt;casa. Con los nervios casi no la encuentro.&lt;br /&gt;-Has tenido suerte que Fernandito es un ángel. Y como yo he vigilado que&lt;br /&gt;nada le moleste… Pero si el pobre se hubiese despertado me veo dándole mi&lt;br /&gt;teta- siempre tan agradable, ésta es mi adorable “suegrecita”, ¿cómo no le voy&lt;br /&gt;a tener cariño?&lt;br /&gt;-Buenas tardes, Jacinta- replico mordiéndome la lengua por no morderla a&lt;br /&gt;ella.&lt;br /&gt;-¿Y esta salida la sabe mi hijo?- pregunta impertinente.&lt;br /&gt;-Sí, y su hija y la guardia civil y el juez de paz y La Vanguardia y los&lt;br /&gt;bomberos...&lt;br /&gt;-Hija, ¡tienes un carácter! Sólo te he hecho una pregunta…&lt;br /&gt;-Gracias, Jacinta, por el favor, pero ahora me tengo que poner a hacer la&lt;br /&gt;cena que a las ocho y media viene Manolo.&lt;br /&gt;-Ya la he hecho yo. Ahí tienes una olla de sopa y una tortilla de patatas,&lt;br /&gt;como a él le gusta, bien blandita.&lt;br /&gt;¡Me cago en San Pantaleón mártir! La muy suegra ha hecho la cena para&lt;br /&gt;humillarme y para tener una excusa con la que decirle a su hijo que he estado&lt;br /&gt;fuera toda la tarde... ¡Anda que no gasta mala leche la Jacinta! ¿Tengo o no&lt;br /&gt;razón cuando digo que en vez de suegra tengo una víbora?&lt;br /&gt;-¿Usted se queda a cenar?- me esfuerzo para que la pregunta sea todo lo&lt;br /&gt;desagradable posible.&lt;br /&gt;-No, no, yo tengo mi casa y no quiero molestar...&lt;br /&gt;-No molesta, mujer- otra vez me esfuerzo para que no quede duda de mis&lt;br /&gt;sentimientos…&lt;br /&gt;-Ya llamaré luego a Manolo, pero ahora no me puedo quedar a esperarlo.&lt;br /&gt;¡Llámalo! ¡llámalo si tienes huevos! En cuento te largues voy a descolgar el&lt;br /&gt;teléfono… Lo vas a llamar con el “tam-tam” porque esta noche no le dices que&lt;br /&gt;le has hecho la cena ni harta de vino…&lt;br /&gt;-Bueno, pues me voy- dice mientras se pone la chaqueta y abre la puerta de&lt;br /&gt;la calle. -Y si me necesitas, no tienes más que decírmelo. Conmigo puedes&lt;br /&gt;contar.&lt;br /&gt;-Descuide.&lt;br /&gt;Le doy los besos de Judas y espero a que coja el ascensor. Descuide, que&lt;br /&gt;la próxima vez llamo a canguros sin fronteras antes que aguantarla a usted…&lt;br /&gt;Jacinta, suegra entre las suegras.&lt;br /&gt;¡Qué jodida la Bianca! Ya te ha metido el gusanillo por las venas. ¿A quién&lt;br /&gt;le amarga un dulce? ¿A quién le sobran mil eurillos? Ataca al punto débil, allí&lt;br /&gt;donde más duele. “Tú puedes ser una chica de la tele”, ¡vaya fardada! Te abren&lt;br /&gt;el mundo de los sueños… ¿quién se puede negar? Leopardo contra teta de&lt;br /&gt;servicio, glamour contra tortilla de patatas. No es fácil, Puri, nada fácil aguantar&lt;br /&gt;con los pies en el suelo cuando te tiran para arriba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Capítulo 4 -BRONCA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad era que me apetecía. Que nadie piense en cosas raras… Que no,&lt;br /&gt;que el polvo ha sido gratuito; que sí, que hacía mucho tiempo que el niño no se&lt;br /&gt;dormía tan temprano; que no, que yo me encontraba muy excitada a pesar de&lt;br /&gt;la tardecita con Bianca y la enganchada con mi suegra; que sí, que él se ha&lt;br /&gt;puesto cariñoso y me ha tocado despacito donde a mí me gusta que me&lt;br /&gt;toquen; que no, que no ha sido el polvo rápido y perrito piloto de muchas&lt;br /&gt;veces; que sí, que tenía ganas de Manolo; que no, que no ha sido una&lt;br /&gt;triquiñuela para entrarle; que sí , que ahora está fumándose un cigarrillo en el&lt;br /&gt;balcón y que cuando entre le explico lo de Bianca y ya está.&lt;br /&gt;-¿Ha estado bien, verdad?- me pregunta como temeroso de no haber&lt;br /&gt;estado a la altura.&lt;br /&gt;-¿Bien?- veo que frunce el ceño, como cabreado, cuando dudo. -¡Muy bien,&lt;br /&gt;pero que muy bien, Manolo!&lt;br /&gt;Ya lo ves respirar y entrar en la cama con otro talante y me da un besito&lt;br /&gt;suave, de esos que me gustan, de esos tan escasos, de los que no vienen&lt;br /&gt;acompañados de la mano en la teta o en los bajos. Con lo fácil que sería…&lt;br /&gt;seguro que me ganaría muchas más veces. Porque una no es de piedra, ¡vaya&lt;br /&gt;si me gusta el sexo!, pero no de cualquier forma y manera… Con sus&lt;br /&gt;preámbulos, con su “jueguecito”… no un aquí te pillo, aquí te mato. Manolo era&lt;br /&gt;muy bruto al principio, había visto muchas películas porno y se creía que había&lt;br /&gt;que entrar a matar con el estoque en ristre a las primeras de cambio. Tengo&lt;br /&gt;que reconocer que ha mejorado… ahora hace algunas cositas muy&lt;br /&gt;interesantes… Lástima que le pierdan los nervios alguna vez y se vuelva&lt;br /&gt;hombre de Cromagnon en dos segundos.&lt;br /&gt;-Esta tarde me he tomado un café con Bianca. He dejado a Fernandito con&lt;br /&gt;tu madre y hemos quedado como dos viejas amigas.&lt;br /&gt;-¿La de la boda? Ya te dije que la invitaras a casa- me dice haciéndose el&lt;br /&gt;simpático.&lt;br /&gt;-Manolo, no lo estropees...&lt;br /&gt;-¡Tontona!, que te pones celosa muy rápido- y me acaricia, a pesar que yo&lt;br /&gt;me hago la arisca ofendida…&lt;br /&gt;Intento imaginarme a Manolo y a Bianca poniéndome los cuernos y como&lt;br /&gt;que no me pega. ¿O sí? Por si acaso esa no pisará mi casa.&lt;br /&gt;-Oye, está subida en el caballo del dólar la Bianca de las narices. Tiene una&lt;br /&gt;empresa que trabaja con todas las televisiones de España. Y mira que cuando&lt;br /&gt;era pequeña, en el barrio la teníamos por una tontorrona… ¡Fíate de las&lt;br /&gt;tontorronas! Y ¿sabes lo más bueno? Me ha ofrecido trabajo…&lt;br /&gt;-¿Trabajo?- pregunta, mientras comienza a acomodarse para dormir.&lt;br /&gt;-Mil euros por cinco minutos- le zumbo antes de que sea demasiado tarde y&lt;br /&gt;me encuentre hablando conmigo misma.&lt;br /&gt;-¿Qué dices? ¿Es verdad?- me pregunta como queriendo insinuar que le&lt;br /&gt;estoy metiendo una trola. -¡No digas tonterías! ¿Qué es lo que se fuma la&lt;br /&gt;Bianca esa?&lt;br /&gt;-Que sí, Manolo, que es verdad.&lt;br /&gt;-¿No tendrás que salir en pelotas o hacer alguna guarrada? En un trabajo&lt;br /&gt;honrado no se ganan mil euros por cinco minutos, eso tiene trampa, seguro.&lt;br /&gt;¿No le habrás dicho que sí?&lt;br /&gt;-Quería hablarlo contigo esta noche y...&lt;br /&gt;-Pues ya está todo hablado, eso es un camelo y no me da la gana que a mi&lt;br /&gt;mujer le tomen el pelo o la metan en un lío. ¡Ni hablar!&lt;br /&gt;Y el muy dictador se da la vuelta y apaga su lamparita dando por zanjado el&lt;br /&gt;tema. ¡Olé sus cojones! Cuando ha llegado de trabajar le ha dado un beso a&lt;br /&gt;su Fernandito mientras yo lo bañaba, se ha “repampimflado” en el sofá del&lt;br /&gt;comedor a ver un partido de “Champions”, ha cenado la sopita de su mamá&lt;br /&gt;como un rey, se ha follado a su mujercita como un campeón, se ha fumado su&lt;br /&gt;cigarrito en el balcón, que sienta de muerte después del “triqui-traca”, ha&lt;br /&gt;decidido por mí lo que me conviene o no, se ha dado la vuelta y en unos&lt;br /&gt;minutos empezará a roncar como una marmota. Silencio, Puri, apaga la luz y&lt;br /&gt;cuida que sus sueños sean dulces. Y a media noche le das la teta a Fernandito&lt;br /&gt;sin molestar al rey, que mañana tiene que repartir muchos congelados por&lt;br /&gt;todos los bares que encuentre. ¡Y una mierda pinchada en un palo!&lt;br /&gt;-¡¡Manolo!! ¿Quién coño eres tú para decidir lo que me conviene o lo que&lt;br /&gt;no? El trabajo me lo han ofrecido a mí y soy yo la que tengo que decidir. Sólo&lt;br /&gt;te lo quería comentar, no te he pedido que decidas. ¡¡Ya puedes roncar como&lt;br /&gt;una marmota!!&lt;br /&gt;Del vocinazo que le he pegado resulta que Fernandito se ha despertado y&lt;br /&gt;llora como si tuviera pilas nuevas. Manolo me mira indignado por haber&lt;br /&gt;perturbado su sueño placentero. ¡Qué se joda! Me levanto, arrullo al niño entre&lt;br /&gt;mis brazos, me lo llevo al comedor y, con un manotazo que espero que sea&lt;br /&gt;revelador, le apago la luz al moro que tengo en la cama.&lt;br /&gt;Espero que el muy cabrón venga y se disculpe, se ponga de rodillas y me&lt;br /&gt;pida perdón. ¡Ya estoy harta! ¿Qué se cree, que soy un cero a la izquierda?&lt;br /&gt;Con el niño se piensa que me tiene controlada -Yo quiero ser un padre al&lt;br /&gt;cincuenta por ciento- ¡Gilipollas! ¿Qué sabrás tú de eso? Es el macho que&lt;br /&gt;aporta la caza a la familia y con eso se conforma; con ser un padre de fin de&lt;br /&gt;semana, con tener a su mujercita atada a la pata de la cama y a su niñito&lt;br /&gt;comidito, “limpito” y listo para dar un paseo por el barrio… para que le feliciten&lt;br /&gt;las vecinas y le regalen los oídos y le digan cómo crece el niño, y qué guapo&lt;br /&gt;está. Eso lo compartimos y el trabajo me lo chupo yo… ¡un huevo! ¡Paso! ¡Se&lt;br /&gt;acabó! Voy ha hacer lo que me salga de la punta del “pepe”… Se acabó la Puri&lt;br /&gt;conformista, la Puri dócil y domesticada… me voy a soltar el pelo y no me va a&lt;br /&gt;conocer ni Dios. ¡Punto pelota!&lt;br /&gt;Ya llevo diez minutos esperando y la luz de la habitación sigue apagada. Su&lt;br /&gt;tiempo se está consumiendo… ¿Quiere guerra? No te preocupes, Manolo,&lt;br /&gt;¡guerra de la buena, te vas a cagar, tu no conoces a Rambo en versión&lt;br /&gt;femenina! Éste se entera… La cabeza me está yendo a cien por hora y le voy a&lt;br /&gt;dar estopa hasta en el carnet de identidad. Le voy a tirar a los pies, para&lt;br /&gt;hacerlo sufrir, para que se desangre poco a poco. Cuando tenga amorrado al&lt;br /&gt;pilón a Fernandito… voy a pensar mi venganza… Siempre he escuchado que&lt;br /&gt;se sirve fría… pues ¡venga Puri! a enfriar la mala leche y a devolverle el&lt;br /&gt;desprecio punto por punto. Yo, cuando pienso, soy muy peligrosa… Ya verás,&lt;br /&gt;Manolete, te vas a tragar cada una de las palabras que me has dicho. Esa&lt;br /&gt;insultante superioridad… Pero ¿de qué vas?, ¿quién te crees que eres? Esto&lt;br /&gt;se ha acabado, el imperio Manolo va a caer rapidito. Este se cree que Puri está&lt;br /&gt;controlada porque él tiene a Fernandito como rehén, que yo no haré nada&lt;br /&gt;porque soy una madre responsable y que estaré a sus órdenes lo que resta de&lt;br /&gt;vida. Lo de “mil euros por cinco minutos” le ha ido directo a la yugular… Él, que&lt;br /&gt;tiene que mover el rosco un pilón de horas para ganar esos mil euros, no lo&lt;br /&gt;puede aceptar, por el jodido machismo que mamó de las venas de sus padres,&lt;br /&gt;por sus cojones, que todo al final se arregla por la misma parte del cuerpo. Que&lt;br /&gt;su mujercita, la dulce Puri, la felpudo Puri, le pegue tal sablazo a su honor de&lt;br /&gt;macho ibérico le jode y lo tiene que cortar por lo sano.&lt;br /&gt;Espabílate, Puri, espabílate, ¡que pareces tonta del haba! Tanto tiempo al&lt;br /&gt;lado de una persona y no te enteras de qué va la película… ¡El que no llora no&lt;br /&gt;mama! Todo era perfecto hasta que pides lo que se te debe, hasta que exiges&lt;br /&gt;tus derechos. Eres madre, eres esposa, ¡pero no eres gilipollas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Capítulo 5 -SE HINCHA EL GLOBO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el contestador automático de Bianca. Deje su mensaje cuando oiga&lt;br /&gt;la señal. Gracias.&lt;br /&gt;¡No me da la gana! No me gusta dejar mensajes en los contestadores.&lt;br /&gt;Prefiero intentarlo otra vez, pero quiero hablar en directo con ella. He pasado&lt;br /&gt;una noche muy mala y cuando me miro en el espejo me veo unas ojeras&lt;br /&gt;horrorosas. Manolo se ha largado esta mañana con viento fresco. Ni beso, ni&lt;br /&gt;“buenos días, cariño”, ni nada de nada. Supongo que eso es el inicio de la&lt;br /&gt;guerra psicológica… ya veremos quién gana… Yo no pienso ceder, ¡estoy&lt;br /&gt;harta!&lt;br /&gt;Hay que prepararse para la lucha, no es cuestión de que el enemigo te&lt;br /&gt;encuentre desprevenida. Me voy al comedor y me marco unas flexiones en la&lt;br /&gt;alfombra. Me empezaré a machacar. Se acabaron los “croissants” para&lt;br /&gt;desayunar. En su lugar una barrita de “Bio Century” y un vasito de leche&lt;br /&gt;desnatada. Stop a los caprichitos, a las patatitas, las galletitas y los&lt;br /&gt;chocolatitos. Nada de fritos y nada de grasa. Lechuguita y carne a la plancha.&lt;br /&gt;Más lechuguita y pescadito a la plancha. Y si Manolo quiere otra cosa que&lt;br /&gt;llame a un chino o a su puñetera madre, que seguro que le hace lentejas con&lt;br /&gt;chorizo, que aunque le dan unas digestiones que se muere, como es su mamá&lt;br /&gt;se calla y aprieta...&lt;br /&gt;Y además, para elevar la moral de la tropa, que mejor forma que comprarse&lt;br /&gt;unos trapitos… ¡A renovar el vestuario se ha dicho! Aprovecharé que&lt;br /&gt;Fernandito está de buen humor y le plantaré un vestidito nuevo. Coño, que él&lt;br /&gt;no tiene la culpa de nada… Y después, venga, a darse un “paseíto” con mamá,&lt;br /&gt;bien guapo y perfumado… Ya le he descargado la teta derecha y la izquierda y&lt;br /&gt;el niño tiene una cara de felicidad que ¡ni que se hubiera zampado medio kilo&lt;br /&gt;de gambas de Palamós! Lo coloco en el carro y a ver mundo, que ya está bien&lt;br /&gt;de pasarse la mañana en casa con lavadoras y fregoteando…Venga&lt;br /&gt;Fernandito, a ver si la Bianca te enchufa también a ti, que te veo de&lt;br /&gt;protagonista de un anuncio de “Petit Suis” lleno de yogurt por toda la cara...&lt;br /&gt;Venga, hijo, se acabó la miseria, empezaremos a coger el volante de nuestra&lt;br /&gt;vida.&lt;br /&gt;Me voy a ir para el “Zara” que tienen ropa muy guapa y a buen precio,&lt;br /&gt;porque hasta que cobre los mil euros sigo siendo una madre lactante con&lt;br /&gt;sueldo de secretaria, o sea, una miseria.&lt;br /&gt;Este es el contestador automático de Bianca. Deje su mensaje cuando oiga&lt;br /&gt;la señal. Gracias.&lt;br /&gt;Ya va la segunda y sin noticias de Bianca. A ver si por pensármelo tanto se&lt;br /&gt;me va a adelantar alguna con menos puñetas que yo... Ya probaré después.&lt;br /&gt;Tengo que preparar el tema del jueves que viene. Paso de llamar a la arpía&lt;br /&gt;de mi suegra, me llevo a Fernandito al plató. ¿Qué pasa? Llamo a mi hermana&lt;br /&gt;Fefi y que me acompañe. Ella me lo puede cuidar mientras que yo estoy en el&lt;br /&gt;aire. ¡Uff!, ¡qué propiedad!, ¡qué dominio del lenguaje televisivo! “Estar en el&lt;br /&gt;aire”… no sé dónde lo he oído, supongo que en alguna película americana… A&lt;br /&gt;Manolo no le gustan las españolas, o sea que de cajón.&lt;br /&gt;Entro en el “Zara” y mi Fernandito duerme como un bendito. El traqueteo del&lt;br /&gt;carrito le da sueño. ¡Cojonudo!, así puedo probarme las cosas sin prisas y sin&lt;br /&gt;partirme los ojos vigilando al niño y mirándome al espejo… Además, por la&lt;br /&gt;mañana hay menos gente y se compra con mucha tranquilidad… ¡Que&lt;br /&gt;tiemblen las dependientas, que vengo con ganas de probármelo todo! Uyy,&lt;br /&gt;¡qué monería! Este vestido rojo estrechito, éste es el mío… ¡qué guapo! Me&lt;br /&gt;pongo un buen tanga y a marcar traserito. Tengo un culo muy respingón… ¡Es&lt;br /&gt;que no luzco lo que tengo!, soy más tontorrona... Pareceré la mujer de rojo, la&lt;br /&gt;de la película del negro cegueras… ¿cómo se llamaba el tío aquél…? ¡Ah, sí!&lt;br /&gt;Stewie Wonder. A veces te falla el riego, Puri… ¿Cómo vas a dar pena en ese&lt;br /&gt;programa, porque tu hermano te violaba, vestida como un putón verbenero?&lt;br /&gt;Son capaces de justificarlo y echarme la culpa por provocarlo… Necesito algo&lt;br /&gt;clásico, una faldita y una blusita mona, pero discreta. El traje rojo para&lt;br /&gt;celebrarlo. Pues venga, no se hable más, un trajecito discreto y un caprichito&lt;br /&gt;rojo. Setenta y cuatro euros. Pues perfecto, a cuenta de los mil que me&lt;br /&gt;esperan.&lt;br /&gt;-¡”Hello”! ¿Qué tal?&lt;br /&gt;-¿Bianca?&lt;br /&gt;-Sí, dime, mi amor.&lt;br /&gt;-Soy Puri.&lt;br /&gt;-¿Puri?- pregunta con voz de zombi de las cavernas.&lt;br /&gt;-Estuve ayer contigo, ¿no te acuerdas?&lt;br /&gt;-¡Ah! Sí, perdona… es que he pasado la noche de marcha y esta mañana&lt;br /&gt;tengo un “jaquecón” de marca mayor y no te ubicaba... Dime, dime....&lt;br /&gt;-Era por lo del programa...&lt;br /&gt;-¿Ya lo has consultado con tu maridito?- pregunta un poco impertinente. Se&lt;br /&gt;lo paso porque me ha dicho lo de la resaca, pero a la siguiente me cago en ella&lt;br /&gt;y tan amigas.&lt;br /&gt;-Que sí, que cuentes conmigo.&lt;br /&gt;-Me alegro por ti, has tomado una sabia decisión. Seguro que no te&lt;br /&gt;arrepentirás. Mira, si te parece quedamos una hora antes en la dirección que te&lt;br /&gt;dije… el jueves que viene, claro.&lt;br /&gt;-Espera, repítemela que me la apunte- saco el lápiz de las cejas y como&lt;br /&gt;papel me sirve una cuenta vieja del Caprabo. Me lo escribo como puedo y&lt;br /&gt;luego en casa ya la pasaré a limpio.&lt;br /&gt;-Perfecto.&lt;br /&gt;-Te decía que como es la primera vez… ¿qué te parece si quedamos una&lt;br /&gt;hora antes y hacemos unos ensayitos antes de empezar? De todas formas, no&lt;br /&gt;te preocupes. El programa es todo grabado, por lo que si te pasa cualquier&lt;br /&gt;cosa se puede repetir. Aunque el director tiene malas pulgas y mejor que salga&lt;br /&gt;a la primera…&lt;br /&gt;-Entonces qué, lo de que me violaba mi hermano…&lt;br /&gt;-¡Sí, sí!, ahora no tengo tiempo para encontrarte un padre nuevo. Ya lo&lt;br /&gt;explotaremos para otra vez. Piensa que tienes que tener rollo para unos cinco&lt;br /&gt;minutos… Te inventas una familia, lo rodeas de mucho misterio… que siempre&lt;br /&gt;te ha dado miedo la situación y que no la has podido superar hasta que ha&lt;br /&gt;muerto tu hermano…&lt;br /&gt;-¿De qué ha muerto mi hermano?- le pregunto en el colmo del absurdo.&lt;br /&gt;-Un accidente de circulación… ¡hay tantos! Puedes pintarlo como un&lt;br /&gt;alcohólico del copón… eso explica los abusos. Pues lo dicho... y sigues&lt;br /&gt;explicando la primera vez que te tocó y, luego, pues la técnica del escote…&lt;br /&gt;enseñas más que se ve, o sea, balbuceas, medias palabras… Pero no entres&lt;br /&gt;en detalles que todavía hay niños a esa hora y no es cuestión que empiecen&lt;br /&gt;los del “zapping” a repetirlo gratis por todas las cadenas.&lt;br /&gt;-Bianca, no sé yo si sabré...&lt;br /&gt;-Déjate llevar por la conductora del programa, Pamela Díaz. Es una&lt;br /&gt;presentadora muy dulce que te dará los pies de fábula.&lt;br /&gt;-¿Pies?- pregunto pensando que a ver si en vez de ir a un programa de&lt;br /&gt;televisión voy a ver a una “esteticién”.&lt;br /&gt;-Te hará las preguntas para que tú respondas a huevo y, si te ve un poco&lt;br /&gt;despistada y novata, te ayudará seguro. Ahora mismo la llamo, es muy amiga&lt;br /&gt;mía… Estás en buenas manos- Gran sentencia, como si me fuesen a operar de&lt;br /&gt;apendicitis.&lt;br /&gt;-¿Y cobrar? Ya sé que soy muy directa, pero este mal trago no lo paso por&lt;br /&gt;otra cosa que por dinero...&lt;br /&gt;-No te preocupes, al acabar el programa se te entrega un talón al portador&lt;br /&gt;y, al día siguiente, o lo ingresas en tu cuenta o te fumas un canuto con él. ¡Lo&lt;br /&gt;que más te convenga! ¿De acuerdo?&lt;br /&gt;-Vale- respondo sabiendo que me estoy metiendo en un lío de tres pares de&lt;br /&gt;pelotas.&lt;br /&gt;-El jueves a las seis, en la dirección que te he dado. ¡Ciao!&lt;br /&gt;-¡Ciao!&lt;br /&gt;En mi puñetera vida me he despedido de nadie de esa forma… Esta nueva&lt;br /&gt;vida me traerá sorpresas y ya he empezado con una nueva forma de decir&lt;br /&gt;adiós…&lt;br /&gt;“¡Ciao, Puri, ciao!” Has entrado en el templo del glamour, es cuestión de&lt;br /&gt;dejarte caer por el tobogán… Bianca era una “mentecata chica de barrio”, la&lt;br /&gt;cateta de los calcetines marrones y mira donde está, ¡en lo alto de la montaña!&lt;br /&gt;¿Por qué vas a ser tú menos? Siempre has sido muy espabilada… ¡Cómete el&lt;br /&gt;mundo o él te comerá a ti!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Capítulo 6 -MI HERMANO ME VIOLABA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me voy a zampar el de jamón y queso. Sí, ya sé que estoy a dieta, ya sé que&lt;br /&gt;cada mañana me propongo no comer pan ni dulces… Pero tengo el estómago&lt;br /&gt;vacío y como no me chasque alguna cosa sólida, con los nervios me va a dar&lt;br /&gt;un “patatús” en el plató y voy a ser el hazmerreír de la caja tonta.&lt;br /&gt;La Fefi está alucinada con todo lo que está viendo, igual que yo. Si hace dos&lt;br /&gt;semanas me hubieran dicho que debutaría como testimonio en un show de&lt;br /&gt;televisión, hubiera pensado que quien me lo decía se había fumado una&lt;br /&gt;plantación de maría. A veces la realidad es más enrevesada que lo que&lt;br /&gt;imaginamos o soñamos. El que no se entera de nada es Fernandito. ¡Menudo&lt;br /&gt;santo varón! Acaba de comer y a su carrito… dos risitas y dos llantitos y a&lt;br /&gt;dormir. Espero que no se despierte antes de que acabe la entrevista porque la&lt;br /&gt;Fefi, a parte de ser muy solícita y de ser mi hermana pequeña, tiene poca&lt;br /&gt;mano con los niños. ¡Con los niños y con todo! Tiene veinte años y está en esta&lt;br /&gt;vida porque tiene que haber de todo. ¡Jo!, parece que no la quiera, pero no…&lt;br /&gt;Le tengo un gran cariño, pero es que me la miro y me la remiro y no le&lt;br /&gt;encuentro nada que resaltar. Guapa, pues no; delgaducha, una trocha&lt;br /&gt;considerable; piernas, palillo; culo y tetas, ni noticias de ellos; inteligente, pues&lt;br /&gt;tampoco… Ni el graduado se sacó, y eso que mis padres se gastaron un&lt;br /&gt;dineral en clases particulares… Pero como dice el refrán; “donde no hay...” Una&lt;br /&gt;cualidad a destacar, espera que rebusque… no es fácil... a ver, espera… ¡ya&lt;br /&gt;está!, el silencio. Tiene una capacidad acojonante para estar en silencio horas&lt;br /&gt;y horas. Puede que le venga de su vagancia, pero por no esforzarse, o por lo&lt;br /&gt;que fuere, la tía es capaz de pasarse una tarde sin articular palabra. Mira,&lt;br /&gt;observa, se distrae, pero ni un comentario, ni un parecer, ni una opinión…&lt;br /&gt;¿Opinión?, palabra tabú cuando se habla de Fefi… no le recuerdo ninguna.&lt;br /&gt;Las seis y media, y sin noticias de Bianca. “No te preocupes, estaré allí una&lt;br /&gt;hora antes y podremos ensayar tu papel”. De momento, cumplir, lo que se dice&lt;br /&gt;cumplir, más bien poco.&lt;br /&gt;-La Pamela, una bollera de tomo y lomo, lo que yo te diga.&lt;br /&gt;-¿Qué me dices? ¿Cómo lo sabes?&lt;br /&gt;-De buena tinta.&lt;br /&gt;-Coño, pues me dejas de piedra... Me parecía buena tía...&lt;br /&gt;-Qué tendrá que ver, Remedios, ser buena tía con ser bollera... Que la&lt;br /&gt;bondad no se encuentra ni en comer pepino ni en comer almeja, la bondad se&lt;br /&gt;lleva dentro.&lt;br /&gt;-Venga, dime quién te lo ha dicho.&lt;br /&gt;-Aquí se sabe todo. ¿Sabes la azafata que ha pasado antes, toda&lt;br /&gt;emperifollada? ¿la de la camisa amarilla?&lt;br /&gt;-Sí ¡menudas pestañas me gasta la chavala!&lt;br /&gt;-Esa es su amante.&lt;br /&gt;-¿Te lo ha dicho ella? ¿La conoces?&lt;br /&gt;-Remedios ¡lo quieres saber todo!&lt;br /&gt;-Chonchi, me pones la miel en los labios y luego...&lt;br /&gt;-Me lo ha dicho la otra azafata… que la Pamela también le tiró los tejos a&lt;br /&gt;ella, pero que como no es bollera y como no le dio la gana, pues se enrolló con&lt;br /&gt;la otra, que es capaz de acostarse con la duquesa de Alba con tal de conseguir&lt;br /&gt;un ascenso por pequeño que sea. Y según dice, desde que se acuesta con ella&lt;br /&gt;la llaman para más programas. O sea, ayuditas de doña Pamela la bollera...&lt;br /&gt;La telebasura ya empieza en la trastienda. Las encargadas de repartir los&lt;br /&gt;bocadillos han hecho delante de mis morros una tesis doctoral de la vida sexual&lt;br /&gt;de la presentadora. ¡Vaya con la bollera! perdón, ¡vaya con la Pamela! Ahora&lt;br /&gt;seguro que sabiendo lo que sé me obsesionaré y la cagaré. Me imaginaré a la&lt;br /&gt;Pamela en posición de faena con la azafata de las pestañas de kilómetro y,&lt;br /&gt;cuando me pregunte por mi hermano, se me irá la chola y le soltaré cualquier&lt;br /&gt;tontería… Me lo veo venir… y con estos nervios, pues fijo. Y sin rastro de la&lt;br /&gt;Bianca me empiezo a subir por las paredes... ¿Dónde se ha metido la Fefi?&lt;br /&gt;¡Me deja el carrito solo y la tonta del higo se pira! ¿Dónde habrá ido? Me he&lt;br /&gt;despistado con las cotillas y ahora he perdido una hermana. Entre que me viola&lt;br /&gt;mi hermano y que ha desaparecido mi hermana… ¡para cortarse las venas,&lt;br /&gt;joder!&lt;br /&gt;Y Manolo sin saber nada de nada… ¿Y por qué se tiene que enterar? ¿Y si&lt;br /&gt;se entera, qué? Soy libre y hago lo que me sale de allí. ¿No se fue él, hace&lt;br /&gt;unos meses, al circuito de Jerez todo un fin de semana, con sus amiguetes, a&lt;br /&gt;ver las motos? ¿Le dije yo algo? ¿Le puse algún problema? Pues, ¿por qué no&lt;br /&gt;aprende? Me dan ganas de llorar porque hemos pasado una semana de&lt;br /&gt;perros. Se iba por la mañana sin darme un beso, venía a comer y se encendía&lt;br /&gt;la tele para no hablar, volvía por la noche más tarde de lo normal y, a la que le&lt;br /&gt;hacía cuatro carantoñas al niño, se metía a la “piltra” y ¡a roncar como un&lt;br /&gt;cerdo! que es como se ha portado estos días… En vez de bajarse del burro,&lt;br /&gt;pedirme perdón y animarme en este reto, ¡morros y más morros! Ya vendrá,&lt;br /&gt;ya…&lt;br /&gt;-¿Dónde te has metido, Fefi?&lt;br /&gt;-En el lavabo.&lt;br /&gt;-¿En el lavabo? Y si me llaman, ¿quién se queda con el niño? ¿las señoras&lt;br /&gt;de la limpieza? Coño, Fefi, avísame… dime a dónde vas, que un poco más y&lt;br /&gt;me da un soponcio de no saber de ti... ¡Es que eres la repanocha!&lt;br /&gt;-Estás nerviosa- responde la tía con todo el cuajo.&lt;br /&gt;-¿Lo has averiguado tú sola o has necesitado ayuda?&lt;br /&gt;-Yo sola.&lt;br /&gt;-Fefi, déjame que me desconcentras. Este diálogo de besugos me está&lt;br /&gt;poniendo a cien y ya verás como al final acabo cagándola, seguro…&lt;br /&gt;Mensaje… ¿Quién será? ¡Mierda, Bianca! ¿Dónde está la muy mentirosa? -&lt;br /&gt;Lo siento, estoy en un atasco y no creo que llegue a tiempo. ¡Suerte! Nos&lt;br /&gt;vemos al acabar. ¡Confío en ti!- Será… será… pendón, la muy guarra… Me&lt;br /&gt;mete en esto, me promete su ayuda y ahora me viene con el viejo truco del&lt;br /&gt;atasco. ¡Joder! ¿y qué hago yo ahora? Esto es como si te ponen delante de un&lt;br /&gt;Mihura y no has estado en tu puta vida en los toros… Estoy pensando en&lt;br /&gt;desertar… ¡A la mierda! Ella tiene un atasco, pues ¡yo me atasco y no salgo!&lt;br /&gt;Total, no he firmado nada… Me comprometí con ella y ella conmigo; ella no&lt;br /&gt;cumple, pues yo tampoco. Y aquí paz y después gloria.&lt;br /&gt;-¿Puri Llamas?&lt;br /&gt;-Sí, servidora- ¡qué ñoña me ha quedado la respuesta!, como si le&lt;br /&gt;respondiera a la señorita Milagros, la de parvulitos.&lt;br /&gt;-¡Hola! Soy Pamela- se presenta una chica.&lt;br /&gt;Es jovial, de unos treinta añitos y con unos labios carnosos que resaltan por&lt;br /&gt;encima de todo su físico. Lleva un traje chaqueta rojo cantón con una flor&lt;br /&gt;amarilla en la solapa. Está delgadísima y trasmite por todos sus poros alegría y&lt;br /&gt;vitalidad. Yo la colocaría en un anuncio de yogurt, de esos que te regeneran&lt;br /&gt;por dentro y por fuera.&lt;br /&gt;-¿Qué tal? He recibido un mensaje de Bianca... que me dice... bueno... es&lt;br /&gt;que yo...&lt;br /&gt;-¡Ah, sí!, ya me avisó que era tu primera vez... No te preocupes,&lt;br /&gt;grabaremos tu entrevista. Te podría pasar mi guión, pero entonces sabrías las&lt;br /&gt;preguntas y la entrevista perdería frescura... Prefiero la sorpresa, que las&lt;br /&gt;cámaras recojan tus dudas, tus silencios… Piénsate lo que tienes que decir, no&lt;br /&gt;corras... Bueno, y tranquila… seguro que todo sale bien... En diez minutos&lt;br /&gt;estamos contigo. ¡Encantada de saludarte!&lt;br /&gt;Antes de que yo pueda expresarle mis dudas, preguntarle si lo que yo he&lt;br /&gt;pensado le parece bien… antes de que le pueda explicar nada, Pamela y su&lt;br /&gt;flor amarilla en la solapa, junto con sus labios carnosos, ya está a diez metros&lt;br /&gt;hablando con otra invitada. ¡Esto es la leche! ¿Nadie se hace cargo de que&lt;br /&gt;nunca he pisado un plató de televisión, de que nunca me violó mi hermano, de&lt;br /&gt;que no es fácil crear una historia creíble de la noche a la mañana? En teoría,&lt;br /&gt;los profesionales son ellos… ¡Me cago en la mar! si estos son los profesionales&lt;br /&gt;¡como serán los amateurs!&lt;br /&gt;-¡¡Todos los testimonios a maquillaje!!- grita una mujer que lleva una bata&lt;br /&gt;blanca, con tres o cuatro peines en los bolsillos y unas pinzas colgadas.&lt;br /&gt;Miro a Fefi y a Fernandito y me da una angustia terrible. Es la misma&lt;br /&gt;sensación que cuando tuve a mi hijo y la comadrona me dijo que íbamos para&lt;br /&gt;el paritorio… Por una parte tengo ganas de que pase todo, pero por otra, veo lo&lt;br /&gt;que me espera y… ¡se me ponen los pelos de punta! Pero no he llegado hasta&lt;br /&gt;aquí para echarme atrás… Puri, ¡adelante! Le doy un beso a Fefi, que sigue&lt;br /&gt;mirándome con cara de flan, y le doy otro más delicado a Fernandito para que&lt;br /&gt;no se despierte.&lt;br /&gt;Entro en la sala de maquillaje, esto es la hostia, parece el patio de un&lt;br /&gt;colegio ¡Qué jolgorio! Hay cinco sillas de peluquería, todas ocupadas. Un&lt;br /&gt;inmenso espejo sirve para reflejar las caras de los que, supuestamente, son&lt;br /&gt;mis compañeros de programa. Una pareja de adolescentes se dan la mano y&lt;br /&gt;se miran con cara de desafío. Parece que en cualquier momento va a despegar&lt;br /&gt;la vagoneta de la montaña rusa y se están mirando, como animándose para&lt;br /&gt;soportar las emociones fuertes. Él tiene toda la cara llena de “piercings”, los&lt;br /&gt;pelos de pincho rubios, que le quedan como el culo, la cara escuchimizada…&lt;br /&gt;Me dan ganas de ir a comprarle un par de “donuts”… que el pobre parece que&lt;br /&gt;haya crecido en Etiopía… Cuando se ríe enseña unos dientes amarillentos,&lt;br /&gt;¡para vomitar!… ¡Vaya monumento! Si tuviera unos años menos le tiraba los&lt;br /&gt;tejos... Su madre, cuando lo arrope por la noche, me imagino que lo hará&lt;br /&gt;acompañada por la policía nacional. El vestuario no ayuda a tapar las&lt;br /&gt;vergüenzas, al revés, las resalta. Una camisetilla encogida y descolorida y unos&lt;br /&gt;tejanos rajados por todas partes, son su uniforme de batalla. En vez de ir a la&lt;br /&gt;televisión parece que esté preparándose para reparar todos los coches del&lt;br /&gt;barrio… Solo le falta un poquito de grasa en la cara y una llave inglesa en el&lt;br /&gt;bolsillo de atrás del pantalón. Pero es que la novia, o lo que sea, no tiene&lt;br /&gt;desperdicio… Levanta el culo del asiento para darle un beso y nos enseña, a&lt;br /&gt;todos los que estamos allí, el triangulito del tanga rojo, dejando entrever unas&lt;br /&gt;nalgas que parecen pintadas con blanco españa. ¡Menudo saco de huesos!&lt;br /&gt;Unas tanto y otras tan poco… que mal repartido está el mundo… “Piercings” en&lt;br /&gt;la lengua, en la ceja y en la nariz. Esos son los visibles, ya que dicen que a&lt;br /&gt;estas jovencitas les ha dado por ponérselos también en los bajos y en los&lt;br /&gt;pezones. Por mí ya se pueden poner de moda que no me pongo un arete en&lt;br /&gt;semejante sitio ni que me lo pida el príncipe Felipe. Con el par de tatuajes que&lt;br /&gt;le desfiguran el cuello parece la hija adoptiva de la familia Monster. ¡Ay, mi&lt;br /&gt;Fernandito! Virgencita de los Dolores, que no se pierda, que no me traiga a&lt;br /&gt;casa una novia con esta pinta, que tenga buen gusto, que no se drogue, que&lt;br /&gt;estudie… ¡te lo pido por lo que más quieras! Si quieres te rezo cuarenta&lt;br /&gt;avemarías y algún padrenuestro, pero que una no ha sufrido lo que ha sufrido&lt;br /&gt;para que luego se te conviertan los hijos en un proyecto de “gremlin”. Míralos,&lt;br /&gt;¡de ridículo nada! Como tardan en venir las maquilladoras… ya los ves a los&lt;br /&gt;dos saltando en las sillas y tocando la manivela de subir y bajar y haciendo&lt;br /&gt;caritas y pegando gritos absurdos. Lamentable… Españoles, con esta juventud&lt;br /&gt;tenemos el futuro asegurado. Dadles tiempo, que estos benditos retiran a&lt;br /&gt;Estados Unidos del poder a poco que se lo propongan.&lt;br /&gt;Entran dos maquilladoras y se hacen cargo del dúo adolescente. Una tía&lt;br /&gt;muy estirada, con traje de chaqueta azul marino, les ha dicho que serán los&lt;br /&gt;primeros en salir. ¿Qué vendrán a explicar esta parejita? Me han dado moral&lt;br /&gt;los pingajos estos; si ellos salen en el programa seguro que yo no desentono.&lt;br /&gt;En la tercera silla hay una tía más rara que un carnaval. ¡Vaya bicho! Le&lt;br /&gt;echo sesenta o sesenta y pico años. Bajita, regordeta, con unas gafas negras&lt;br /&gt;que le ocupan toda la cara… ¡parece un faro! Mira a izquierda y a derecha sin&lt;br /&gt;parar. De vez en cuando se gira ciento ochenta grados para comprobar que su&lt;br /&gt;espalda está a salvo. Parece que le persiga alguien. Mira aquí y allá sin parar;&lt;br /&gt;no descansa. Me está poniendo nerviosa tanta vigilancia. A ésta la han sacado&lt;br /&gt;del manicomio más cercano a la tele, fijo.&lt;br /&gt;-¿Me puede decir la hora, por favor?- me pregunta a traición y con una voz&lt;br /&gt;hombruna que hace que, del susto, se me caiga al suelo el abanico que nos&lt;br /&gt;han dado a la entrada.&lt;br /&gt;-¿Eh? ¡Ah, sí!, las siete y cuarto.&lt;br /&gt;-Gracias.&lt;br /&gt;¡Vaya sobresalto me ha dado la prima del malo de Psicosis! ¿Habrá&lt;br /&gt;quedado con alguien? Sigue con el movimiento nervioso de cabeza, no para la&lt;br /&gt;condenada… Al pobre cámara lo desnuca, seguro.&lt;br /&gt;Las dos sillas de maquillaje que quedan, las ocupan una madre y una hija.&lt;br /&gt;No es que sea Sherlock Holmes, pero es que la madre no para de meterse con&lt;br /&gt;la chiquilla… “Hija, bájate un poco la falda; hija, has traído esto y lo otro; hija,&lt;br /&gt;¿pido una tila?…” Hija por aquí, hija por allá. Pero la niña, ni puñetero caso.&lt;br /&gt;Está distraída con las tonterías de la pareja adolescente y no escucha nada de&lt;br /&gt;lo que le dice su madre. Normal, si le hiciera caso acabaría como la de las&lt;br /&gt;gafas negras. ¡Menudo loro la madre tostón! ¡Casca hasta por los sobacos!&lt;br /&gt;-¿Es la primera vez que vienes?- me pregunta a mí, supongo que porque la&lt;br /&gt;autista de su hija no le da ni chispa de conversación.&lt;br /&gt;-Sí.&lt;br /&gt;-Yo también.&lt;br /&gt;-A mí esta criatura- señalando al pimpollo que tiene delante- me tiene&lt;br /&gt;destrozada. Es hija única y, ya se sabe… Mira que se lo dije a mi Cristóbal,&lt;br /&gt;“vamos a tener otra que no me gusta nada que la niña sea única”… Pero mi&lt;br /&gt;marido es muy panzón, y él que ya no quería tenerla ni a ella, pues menos a&lt;br /&gt;dos. ¡Los hombres y sus tonterías! ¿Por qué crees que les gusta el fútbol?-&lt;br /&gt;pienso que quiere que le conteste, pero no me da oportunidad y sigue como&lt;br /&gt;una metralleta- Les gustan las cosas absurdas porque no se pueden ocupar de&lt;br /&gt;las importantes. ¿Tú estás casada?&lt;br /&gt;-Sí… yo...&lt;br /&gt;-Pues entonces ya lo sabes todo, no te tengo que explicarte nada…¿Hijos?&lt;br /&gt;- Uno, pequeñito.&lt;br /&gt;-¡Atájalo!, que no te pase como a mí, que luego crecen y... ¡Ay!, no nos&lt;br /&gt;hemos presentado. María Jesús...- me estira la mano enérgica.&lt;br /&gt;- Puri.&lt;br /&gt;-Encantada. Puri, atájalo, no dejes que se te escapen, que cuando tienen&lt;br /&gt;esta edad- vuelve a señalar a su hija- ya no tiene remedio. Todo son parches y&lt;br /&gt;parches, pero la edad buena es cuando son pequeñitos. Ya sabes el chiste,&lt;br /&gt;¿no? Cuando son pequeños te los comerías y luego te arrepientes de no&lt;br /&gt;habértelos comido…-se ríe sola, como una imbécil-. Pues eso es lo que digo&lt;br /&gt;yo...&lt;br /&gt;La maquilladora empieza, con un algodón, a disimular las arrugas, o mejor&lt;br /&gt;dicho, las grietas, que tiene María Jesús en la cara. ¿Pero te crees, que se&lt;br /&gt;calla porque la estén maquillando? ¡Para nada! Estira la boca, aprovecha una&lt;br /&gt;pausa o hace lo imposible, pero no se calla ni debajo del agua.&lt;br /&gt;-Ésta ahora me ha empezado a vomitar la comida porque dice que se&lt;br /&gt;siente gorda. ¡Gorda! no te lo pierdas… gorda esta criatura… Si ella está&lt;br /&gt;gorda, ¿como estoy yo? Qué soy, ¿el monstruo del lago Ness?- intento no&lt;br /&gt;reírme porque ella misma se ha puesto el apodo-. Y yo le digo, “pero ¿qué te&lt;br /&gt;hemos hecho, hija mía, para que nos des este tormento? ¿No podrías ser&lt;br /&gt;como tus primas? Sacan notazas en el cole, no les dan un disgusto a sus&lt;br /&gt;padres, pasan de novios y tonterías, visten como Dios manda… ¿No podías&lt;br /&gt;ser como ellas?” Pues no, erre que erre. A mí me da unas irritaciones que en&lt;br /&gt;una de estas me quedo. Yo estoy muy mal del corazón, ya llevo dos o tres&lt;br /&gt;sustillos y ella no se hace al cargo que no voy a durar toda la vida… Ya verá&lt;br /&gt;cuando falte- empieza a quebrársele la voz y a lloriquear, fastidiando el trabajo&lt;br /&gt;de la maquilladora que le pega dos brochazos de mala gana en las mejillas. -&lt;br /&gt;Pues nada… ¿Sabes qué Puri? Que he pensado que nos vamos a la tele y lo&lt;br /&gt;explicamos… Es una solución… No digo que sea la mejor, pero es una forma&lt;br /&gt;de entrar en el problema y no darle la espalda. Yo no soy de esconder las&lt;br /&gt;cosas… ¡anda, fuera, que respiren! ¡¡Niña, te han dicho que no te comas las&lt;br /&gt;uñas!!&lt;br /&gt;Le pega un santo tortazo en las manos que se queda toda la sala en&lt;br /&gt;silencio. La pobre María Jesús se encuentra pillada, no sabe qué decir ni qué&lt;br /&gt;hacer, pero sin duda es una mujer de recursos.&lt;br /&gt;-Se lo tengo dicho… y dale y dale... Lo hace por irritarme. Si supiera lo que&lt;br /&gt;me duele, no lo haría.- intenta justificarse delante de todo el mundo.&lt;br /&gt;Le rueda otra lagrimita por la mejilla y la maquilladora, que se harta y pasa&lt;br /&gt;de arreglarle más el chorretón, empieza a darle una capa de color a la niña que&lt;br /&gt;todavía se toca la mano dolorida por el tortazo.&lt;br /&gt;A mi derecha hay un señor muy serio, traje gris, le calculo no más de&lt;br /&gt;cincuenta años. Bigotito muy bien recortado y que no ha dicho palabra desde&lt;br /&gt;que hemos entrado en la sala de maquillaje. Lo veo con ganas de hablarme,&lt;br /&gt;pero no se lanza. Mira a todos los demás con desconfianza.&lt;br /&gt;-Oiga, ¿le puedo hacer una pregunta?- dice, al fin.&lt;br /&gt;-Vale- le respondo, aunque pienso que depende de la pregunta así será la&lt;br /&gt;respuesta&lt;br /&gt;-¿A usted ya le han pagado algo antes de participar en el programa?&lt;br /&gt;-No, no... nada…&lt;br /&gt;-¿Nada? ¡Ah!, entonces igual que yo...&lt;br /&gt;-¿Usted también viene por parte de Bianca?- le suelto.&lt;br /&gt;-No, yo llamé a un teléfono que vi en el diario del lunes. Mi contacto es un&lt;br /&gt;tal Francisco. Le expliqué mi historia por teléfono y como le interesó, me citó&lt;br /&gt;para hoy.&lt;br /&gt;-Si no es mucho preguntar, ¿cuál es su historia?- me atrevo a preguntarle&lt;br /&gt;para empezar a saber de qué pie cojea la competencia.&lt;br /&gt;Mientras el señor del bigotito recortado se afloja un poco la corbata antes de&lt;br /&gt;empezar a hablar, entra una señorita con unos cascos puestos y una carpeta&lt;br /&gt;en ristre y con pinta de formar parte del equipo de Pamela. Reclama a la&lt;br /&gt;parejita adolescente que entren en el plató. La maquilladora nos dice a los dos&lt;br /&gt;que ocupemos la silla que dejan los chavales y que en breve viene a&lt;br /&gt;restaurarnos. Yo le insisto al del bigotito para que me explique su historia.&lt;br /&gt;- La “Secta del Sol” me ha arruinado la vida. He perdido mi trabajo, a mi&lt;br /&gt;mujer y a mi hija, a mis amigos, mi dinero, y estoy durmiendo en una pensión&lt;br /&gt;de mala muerte por culpa de esos hijos de puta. Me han hundido- el señor&lt;br /&gt;rebusca un pañuelo en su bolsillo para secar sus ojos que se han llenado de&lt;br /&gt;lágrimas.&lt;br /&gt;-Pero qué cabrones, ¿no?- respondo indignada.&lt;br /&gt;-No lo sabe usted bien... Te chupan la sangre como sanguijuelas, se&lt;br /&gt;aprovechan de tus debilidades y, cuando quieres darte cuenta, estás preso y&lt;br /&gt;te es imposible reaccionar.&lt;br /&gt;-¿No tiene miedo?&lt;br /&gt;-¿Miedo? ¿miedo a qué? No tengo nada que perder... ¿Sabe lo único a lo&lt;br /&gt;que tengo miedo?&lt;br /&gt;-No.&lt;br /&gt;-A que me tomen por loco. Son así de crueles… Me han matado en vida,&lt;br /&gt;pero no han dejado rastro de lo que me han hecho. Y ahora me tratan como a&lt;br /&gt;un demente. Como no tengo pruebas… Como lo han borrado todo. Ahora soy&lt;br /&gt;un loco que está denunciando estas cosas por ganar notoriedad.&lt;br /&gt;-Claro.&lt;br /&gt;-Oiga, y si no es mucho preguntar, ¿cuánto le han prometido por dar su&lt;br /&gt;testimonio?&lt;br /&gt;-Pues- no me acabo de fiar de ese bigotito-… ¿Y a usted?&lt;br /&gt;-A mí, el tal Francisco Úbeda me habló de ochocientos euros.&lt;br /&gt;-Lo mismo que a mí- miento a velocidad del rayo.&lt;br /&gt;Para mí que el tal Francisco Úbeda se ha embolsado doscientos euros por&lt;br /&gt;la patilla. Supongo que será habitual en el mundo de los intermediarios o de las&lt;br /&gt;productoras… cuanto más desesperado ven al personaje, más le pueden&lt;br /&gt;apretar. La mandamás de los cascos vuelve a entrar y le dice a la espía&lt;br /&gt;compulsiva que para adentro. No deja de mirar a todos lados y ahora parece&lt;br /&gt;más chalada que cuando estaba sentadita. ¡Qué meneo!, ¡no para!, atrás y&lt;br /&gt;adelante…&lt;br /&gt;-Oye Puri, ¿y cuál es tu problema? Tú pareces una chica muy maja. ¿Qué&lt;br /&gt;es lo que te pasa? Dime, cariño…&lt;br /&gt;La madre de la niña bulímica, a más de cinco metros de distancia y con todo&lt;br /&gt;el personal con las orejas en posición vertical, me pregunta por mi problema.&lt;br /&gt;Esta tía está como un cencerro y no puedo evitar ponerme como un tomate.&lt;br /&gt;¡Será capulla! ¿Cómo salgo ahora del embolado? Lo que me faltaba... ¡Oh!, la&lt;br /&gt;maquilladora, mi tabla de salvación… Me agarro a ella y le suplico que me&lt;br /&gt;haga una cara nueva con tal de aguantar hasta que al dúo “mamá y niñita” le&lt;br /&gt;toque entrar en el plató.&lt;br /&gt;-¿Qué no me oyes, Puri?&lt;br /&gt;-Sí, pero es que no puedo hablar- y señalo a la maquilladora- Luego te lo&lt;br /&gt;explico.&lt;br /&gt;-Vale.¡¡Niñaaaa!! ¡¿Adónde vas, a vomitar?! Ni se te ocurra, ¿eh? ni se te&lt;br /&gt;ocurra… Que te cruzo la cara, ¿eh?&lt;br /&gt;Vaya escenita. María Jesús está para que le den un “Tranquimacin” en&lt;br /&gt;sobre grande… No me extraña que la niña tenga bulimia. Demasiado poco&lt;br /&gt;para la madre que tiene. Yo, de ella, ya me habría cortado las venas. De todas&lt;br /&gt;formas, la niña, que no tengo ni idea de cómo se llama, porque María Jesús&lt;br /&gt;sólo la llama “niña”, no se altera ni por los gritos ni por las sandeces que le dice&lt;br /&gt;su madre.&lt;br /&gt;¿Y mi Fernandito?, ¿cómo estará? No me fío nada de la Fefi… Voy a&lt;br /&gt;aprovechar que ya me han maquillado para echarle un vistazo. Le digo al señor&lt;br /&gt;bigotito que si me llaman, estoy en la sala de afuera con mi niño. Él pone una&lt;br /&gt;cara muy extrañada. Salgo y veo que la Fefi tiene a Fernandito en brazos. Está&lt;br /&gt;llorando. Pobrecito mío, se ha despertado. Y yo a diez minutos de entrar a&lt;br /&gt;grabar… esto parece una escena de una película de Almodóvar. Le huelo y no&lt;br /&gt;hace falta que repare mucho, se ha cagado. Saco mis mejores prácticas de&lt;br /&gt;puericultora y coloco el cambiador encima de la mesa en la que antes estaba el&lt;br /&gt;bocadillo de jamón. Pongo al niño con cuidado, limpio culo y su conjunto,&lt;br /&gt;cambio pañal viejo por pañal nuevo y… ¡listo! ¡Dos minutos!, segundillo arriba,&lt;br /&gt;segundillo abajo... Me saco la teta, se la enchufo y el muy mamón se agarra&lt;br /&gt;como un condenado. Cariño, mamoncito mío, vas a mamar la leche de una&lt;br /&gt;estrella de la tele, aprovéchate… Como chupa, qué fuerza… ya empezaba a&lt;br /&gt;tener las tetas cargadas. ¡Me cago en San Evaristo mártir! ¿Dónde está la Fefi?&lt;br /&gt;¿Otra vez al lavabo? ¿Por qué no me dice nada la “papafrita”? Nos ha salido&lt;br /&gt;silenciosa la niña… Fernandito ahora chupa teta socialista, la de la izquierda.&lt;br /&gt;Venga, en tres minutillos me la tienes que dejar lista, que vendrá la de los&lt;br /&gt;cascos en la cabeza y me meterá para adentro. Estoy crecida: peor no pueden&lt;br /&gt;estar las cosas, así que lo único que puede pasar a partir de ahora es que&lt;br /&gt;vayan a mejor. Mi Manolo cabreado como una mona por lo de la otra noche y&lt;br /&gt;sin saber que estoy aquí; Fefi en plan ¿Dónde está Wally? Bianca en un&lt;br /&gt;atasco haciéndole una paja al negro de la pilila de medio metro; Fernandito&lt;br /&gt;mamando como un descosido antes de entrar al plató; y a mí, ahora, que se&lt;br /&gt;me ha borrado todo lo que tenía pensado para responderle a la presentadora&lt;br /&gt;bollera. ¿Alguien da más?&lt;br /&gt;-Fefi, tienes los cojones como bolas de baranda… ¿Por qué no me avisas&lt;br /&gt;de que te vas?, ¿qué te cuesta, jodida?&lt;br /&gt;-He ido al lavabo. Como he visto que estabas cambiando al niño he&lt;br /&gt;pensado que me daba tiempo… Y para qué te iba a molestar...&lt;br /&gt;-No molestas, mujer, no molestas. Lo que molesta es que te vayas sin decir&lt;br /&gt;nada. Es que sufro… ¿no lo puedes entender?&lt;br /&gt;-Señora, señora- el del bigotito me llama desde el final del pasillo-. La&lt;br /&gt;llaman.&lt;br /&gt;¿Qué hago? Fernandito, hoy te quedas sin postre que te estás poniendo&lt;br /&gt;muy gordo últimamente y te vas a parecer a tu padre. Le pongo el chupete y,&lt;br /&gt;mientras, me coloco los discos para no manchar el sujetador… ¡Lo que faltaba!,&lt;br /&gt;salir con dos manchurrones en directo... El niño tira el chupete al suelo…&lt;br /&gt;¡Mierda!&lt;br /&gt;-Fefi, corre, ves al lavabo a lavar el chupete.&lt;br /&gt;-¡Voooooy!- responde con toda la mala gana que puede.&lt;br /&gt;Puri, serénate… Si te sale bien, pues miel sobre hojuelas; si te sale mal,&lt;br /&gt;pues te vas a tu casa, que un plato de comida no te va a faltar. Puri, seguro&lt;br /&gt;que te sale bien… Tú siempre has sido muy espabilada, ya te lo decía la yaya&lt;br /&gt;Guadalupe... Puri, pon los cinco sentidos en hacerlo bien, por tus bemoles, por&lt;br /&gt;orgullo, por amor propio, por todos los que no dan un duro por ti. ¡A por ellos,&lt;br /&gt;Puri!&lt;br /&gt;Ya viene la Fefi con el chupete. Se lo endoso al niño y me largo a toda&lt;br /&gt;pastilla. Entro en la sala de maquillaje y la de los cascos ya está preguntando&lt;br /&gt;por mí. Me dice que en el plató me siente al lado de la bulímica, me coloca un&lt;br /&gt;micrófono en la camisa y me da un abrazo que, la verdad, tal como está el&lt;br /&gt;patio, me sabe a gloria. Además, me tiene preparada una botellita de agua para&lt;br /&gt;que no entre en el programa con la boca seca… los nervios me han dejado la&lt;br /&gt;garganta como si tuviese anginas. La de los cascos me conduce a la antesala&lt;br /&gt;del plató y me advierte que hay una cámara que me enfocará instantes antes&lt;br /&gt;de salir. Por debajo de la pantalla sale una breve descripción de lo que vengo a&lt;br /&gt;explicar, algo así como “Mi hermano me violaba”. Directo y a la yugular, ¡a&lt;br /&gt;hacer puñetas la diplomacia y las dobles palabras! Me informa de que la&lt;br /&gt;cámara graba cuando el piloto que hay en su parte superior se pone en rojo. Lo&lt;br /&gt;mejor, según ella, es mirar al fondo de la estancia y no hacer muecas raras. A&lt;br /&gt;la izquierda hay dos monitores: el primero me permite ver y escuchar lo que&lt;br /&gt;está sucediendo en el plató y el segundo lo que realmente se está emitiendo&lt;br /&gt;por televisión. El programa se retransmite con una diferencia de media hora por&lt;br /&gt;si ocurre algún imprevisto, el tiempo necesario para poder solucionarlo.&lt;br /&gt;Primero veo en el monitor de la emisión real lo que la de las gafas negras&lt;br /&gt;explica, con el baile de San Vito incluido. Que está muy ocupada porque tiene&lt;br /&gt;en su casa más de dos cientos gatos disecados. ¡Ya me imaginaba que este&lt;br /&gt;engendro de la naturaleza no era trigo limpio! En el monitor en el que se emite&lt;br /&gt;lo que se está grabando ahora mismo, aparece María Jesús armando un show&lt;br /&gt;que ni la Rafaela Carrá de sus mejores tiempos… Manotea, zarandea a su hija,&lt;br /&gt;vocifera, lloriquea… ¡la protagonista del programa! Pamela se siente abrumada&lt;br /&gt;y descolocada. La que lleva la entrevista es aquella “madre coraje” que relata&lt;br /&gt;sus sufrimientos con un ímpetu que aterroriza. Contrasta con la pasividad de su&lt;br /&gt;hija que se la mira como si estuviera viendo visiones. Sin demasiadas&lt;br /&gt;contemplaciones, Pamela corta la entrevista con la madre y la hija deseándoles&lt;br /&gt;que a partir de ahora pueda existir una mayor comunicación entre ellas. O es&lt;br /&gt;muy ilusa o es una cínica de primera división… Una cámara enfoca en primer&lt;br /&gt;plano a Pamela y ésta anuncia a los telespectadores que, después de unos&lt;br /&gt;minutos de publicidad, la próxima invitada explicará un testimonio desgarrador,&lt;br /&gt;el verdadero calvario de su vida, un secreto fuertísimo…&lt;br /&gt;-¿Preparada?- me pregunta la de los cascos. -En un minuto se abre la&lt;br /&gt;puerta y recuerda que te sientas al lado de la niña bulímica.&lt;br /&gt;-De acuerdo.&lt;br /&gt;Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo... No sé si hay&lt;br /&gt;virgen o no, o si hay cielo o vamos todos al infierno… Por si acaso me&lt;br /&gt;encomiendo a la virgencita de los desamparados y ¡que sea lo que Dios quiera!&lt;br /&gt;Tengo unas cosas... Ahora me voy a poner a pensar en lo divino y lo humano&lt;br /&gt;cuando voy a explicar un “trolón” inmenso y me voy a saltar el mandamiento del&lt;br /&gt;mentir y alguno más que ahora no recuerdo… El piloto rojo se ha encendido.&lt;br /&gt;Pongo la misma cara que cuando me van a disparar el flash en las máquinas&lt;br /&gt;de fotos instantáneas, inmóvil, sin pensar, no vaya a ser que me de la risa floja&lt;br /&gt;y se vaya todo a tomar por saco. No tardarán mucho en abrirse las puertas del&lt;br /&gt;plató. ¡Ya!, ¡allá voy! Tiene narices que para llegar hasta donde están las sillas&lt;br /&gt;haya que subir un escaloncito que, como te distraigas, te pegas un morrazo&lt;br /&gt;que entras con el pie izquierdo en el programa. ¡Joder!, ¡vaya aplauso!&lt;br /&gt;Supongo que la culpa la tiene aquel barbudo que está estimulando al público&lt;br /&gt;para que aplauda a rabiar. Ya sé que es un poquito falsillo, pero bueno, no me&lt;br /&gt;va mal. Me siento protagonista y no me disgusta. Me coloco en un sofá de&lt;br /&gt;cuero negro y presto atención a Pamela que está medio sentada en un&lt;br /&gt;taburete de bar, de esos altos que te obligan a flexionar las piernas si no&lt;br /&gt;quieres que te cuelguen.&lt;br /&gt;-Hola Anastasia ¿Te parece que te llamemos así para preservar tu nombre&lt;br /&gt;verdadero?&lt;br /&gt;-Sí, me parece bien- he roto el fuego y, si no pienso en la trascendencia de&lt;br /&gt;lo que estoy haciendo, todo irá como una seda.&lt;br /&gt;-Tu vida ha sido un infierno desde los doce años, ¿no es cierto?&lt;br /&gt;Explícanos.&lt;br /&gt;La hora de la verdad. Trago saliva, hago como que me cuesta hablar y, casi&lt;br /&gt;sin quererlo, se me llenan los ojos de lágrimas. Meto los dedos en mi mente&lt;br /&gt;para que me den arcadas y vomite una historia real y creíble.&lt;br /&gt;-Yo era una niña como otra cualquiera... Tenía doce años- balbuceo&lt;br /&gt;demostrando inseguridad -Mi hermano, cinco años mayor que yo, vino&lt;br /&gt;borracho aquella noche. Mis padres estaban en casa de unos vecinos&lt;br /&gt;celebrando un cumpleaños y solo estábamos él y yo en casa.&lt;br /&gt;-Tranquila Anastasia, seguro que es muy difícil para ti recordar lo que pasó&lt;br /&gt;aquella noche, ¿verdad?&lt;br /&gt;-Mucho, Pamela, mucho. Entró en mi cuarto... venía muy borracho… sus&lt;br /&gt;ojos no parecían los suyos de verdad... parecía un lobo…&lt;br /&gt;-¿Qué quieres decir, Anastasia, con eso de que parecía un lobo?- me doy&lt;br /&gt;cuenta de que la presentadora me va marcando el camino para que no me&lt;br /&gt;desvíe.&lt;br /&gt;-Parecía fuera de sí. No era el hermano que yo había conocido de toda la&lt;br /&gt;vida, divertido, alegre, jovial… Traía una mirada extraña.&lt;br /&gt;-¿Qué pasó?- pregunta morbosa Pamela.&lt;br /&gt;-Pues, todo empezó como un juego… Lo que pasa es que yo no quería&lt;br /&gt;jugar... Casi sin darme tiempo a reaccionar se metió en mi cama y empezó a&lt;br /&gt;acariciarme los pechos... Me da mucha vergüenza.... Bueno, la cosa es que yo&lt;br /&gt;intenté decirle que parase, pero él era mucho más fuerte que yo y... siguió y&lt;br /&gt;siguió...&lt;br /&gt;Empiezo a llorar como una magdalena. No es que me haya metido en el&lt;br /&gt;papel, es que me siento absurda y ridícula. Soy una mentirosa… Imagino que&lt;br /&gt;alguien haya podido pasar por este calvario y conozca la patraña que estoy&lt;br /&gt;haciendo delante de miles, millones de espectadores… Si tuviera dos gramos&lt;br /&gt;de vergüenza me debería largar de este plató. Pero no lo hago y sigo pensando&lt;br /&gt;que tengo un pincho en la garganta, lo que me permite no articular palabra y&lt;br /&gt;gimotear como una imbécil rematada.&lt;br /&gt;-Lo entendemos, Anastasia, ha tenido que ser muy duro. Eres una persona&lt;br /&gt;muy valiente. Le pido al público un fuerte aplauso para reconocer tu valentía&lt;br /&gt;por salir del pozo.&lt;br /&gt;El plató estalla como si alguien hubiese marcado un gol. Incluso algún&lt;br /&gt;descerebrado se pone de pie y chifla. Lamentable, de puta pena. No sé si dar&lt;br /&gt;las gracias por el apoyo o confesarlo todo… decirle que más que una heroína&lt;br /&gt;soy una interesada que hace el teatro que haga falta con tal de ganar mil euros&lt;br /&gt;de forma fácil. ¡Todo por la pasta! Me vuelvo a sentir sucia, un poco puta, un&lt;br /&gt;poco falsa. Me doy cuenta de que estoy traicionando mis principios. ¡Coño,&lt;br /&gt;esto es una farsa sin sentido!&lt;br /&gt;-Anastasia, para acabar- cuando escucho esto, veo el cielo abierto -¿Por&lt;br /&gt;qué ahora?&lt;br /&gt;-Mi hermano ha muerto- me surge un hipo de lo más oportuno-. El mes&lt;br /&gt;pasado falleció en un accidente de tráfico. Por eso ahora me he visto con&lt;br /&gt;fuerzas para contar mi historia.&lt;br /&gt;Me vuelvo a hundir, lloro desconsoladamente, quiero que acabe el suplicio&lt;br /&gt;cuanto antes. ¡Esto es una mierda! El público, ante tanta lágrima, se enardece&lt;br /&gt;de nuevo y abre otro turno de aplausos. Me los miro y veo un espectáculo&lt;br /&gt;penoso. Una primera fila de adolescentes que aplauden y se ríen entre ellos…&lt;br /&gt;me doy cuenta de que esto es un circo. La gente no ve a las personas, ve a&lt;br /&gt;unos personajes que sufren, como yo, que se pelean, como María Jesús y su&lt;br /&gt;hija, que son raros, como la de las gafas negras… ¡doscientos gatos&lt;br /&gt;disecados! ¡a quien se le ocurre! Esto es un circo. Pamela es la domadora que&lt;br /&gt;nos sube encima de un taburete y nos pide que hagamos nuestra pirueta y el&lt;br /&gt;público aplaude complaciente. Son dos segundos de gloria… Y luego esos&lt;br /&gt;gilipollas de la primera fila volverán a su realidad, a su instituto, a sus bares y a&lt;br /&gt;sus barrios, a sus miserias, y olvidarán para siempre a la infeliz que era violada&lt;br /&gt;por su hermano. ¡Una mierda, una verdadera mierda! Nada tiene importancia…&lt;br /&gt;Bueno sí. La tiene durante los cinco minutos de gloria, los cinco minutos que el&lt;br /&gt;piloto rojo está encendido... Bianca tenía razón. Coge el cheque y corre,&lt;br /&gt;mañana será otro día, saldrá el sol como siempre y mi realidad será la misma,&lt;br /&gt;pero con mil euros en el bolsillo.&lt;br /&gt;Pamela vuelve a decir a los televidentes que no se marchen aunque haya&lt;br /&gt;publicidad porque después viene otro caso interesantísimo. La palabra me&lt;br /&gt;hace gracia… Les detalla que analizarán el caso de una persona que ha podido&lt;br /&gt;escapar de las sectas.&lt;br /&gt;-Muy bien Anastasia, no... ¿como era?&lt;br /&gt;-Puri, me llamo Puri.&lt;br /&gt;-Muy bien, Puri, felicitaré a Bianca, es una gran profesional. Me manda&lt;br /&gt;testimonios de primera. ¡Perfecto!&lt;br /&gt;Golpecito en la espalda y a otra cosa mariposa. Se le da una sardinilla a la&lt;br /&gt;foca y, como en el zoo, hasta la próxima sesión. La foca soy yo… ¿Que suena&lt;br /&gt;fuerte? pues vale, pero es como me siento. Y en vez de sardinilla, cheque de&lt;br /&gt;mil euros.&lt;br /&gt;-Yo le corto la picha… es mi hermano y se la corto de un tajo, vaya si se la&lt;br /&gt;corto-María Jesús hace el signo de las tijeras como si tuviera la salchicha allí&lt;br /&gt;delante. -Tenías que haberlo hecho antes de que muriera. ¿Ahora de qué te&lt;br /&gt;sirve? ¿de desahogo? Bueno, puede ser, pero ese tenía que haber acabado&lt;br /&gt;con la polla a trozos y “enchironao”... Demasiado has aguantado, Feli,&lt;br /&gt;demasiado...&lt;br /&gt;-Puri, me llamo Puri.&lt;br /&gt;-Tengo la cabeza perdida. Esta chiquilla mía me llevará a la tumba, lo que&lt;br /&gt;yo te diga. Es que no me concentro… a veces voy a la cocina y pienso que&lt;br /&gt;para qué he ido… Nada, que me voy para el comedor sin saber lo que&lt;br /&gt;buscaba, me siento en el sofá y ¡toma!, entonces me acuerdo que he ido a por&lt;br /&gt;un vaso de agua. Todo me empieza desde que tuve a la niña...&lt;br /&gt;Desconecto, estoy agotada. Es más de lo que puedo aguantar. ¡Qué plasta&lt;br /&gt;de vaca de los Picos de Europa! Menos mal que Pamela pide silencio. Va a&lt;br /&gt;empezar el último testimonio. Tengo unas ganas horribles de terminar… Miro&lt;br /&gt;de reojo el reloj y veo que son las ocho y cuarto. Mientras el señor bigotito&lt;br /&gt;explica sus penurias en la secta, pienso en Manolo que debe estar al llegar a&lt;br /&gt;casa. Le he dejado una nota de que iría tarde, corta y concisa; ni motivo ni más&lt;br /&gt;explicación, es lo que hay. Espero que no le habrá dado por encender la tele,&lt;br /&gt;¡no creo!... sería demasiada mala suerte que precisamente... Bueno, a veces&lt;br /&gt;se repanchinga en el sofá y ve lo que hay sin prestar demasiada atención. Si&lt;br /&gt;no hay fútbol, pues a lo mejor... Tarde o temprano se enterará. ¿O no? ¿por&lt;br /&gt;qué se tiene que enterar? Mejor dicho, ¿para qué? Yo no se lo digo. También&lt;br /&gt;pienso en Fernandito, ¡vaya panorama! Tres meses y sus padres peleados…&lt;br /&gt;menuda carrera le espera al pobrecillo. Y si tiene que esperar a que la alegría&lt;br /&gt;se la transmita su tía Fefi, va dado. Miro al señor del bigotito y, a pesar de&lt;br /&gt;explicar todas las perrerías que le hicieron los cabritos de la secta, no pierde la&lt;br /&gt;compostura. Ni una lágrima, ni una duda, parece que se haya empollado un&lt;br /&gt;papel y lo recite como si fuera un presentador del telediario. La verdad, para&lt;br /&gt;acabar el programa lo veo soso, yo no lo hubiese puesto de final de fiesta, ¡no&lt;br /&gt;da pena ni nada! Joder, que los de la primera fila están bostezando, imagínate&lt;br /&gt;la emoción… Llevo un par de horas en la tele y ya le estoy poniendo faltas.&lt;br /&gt;Bueno, por fin Pamela despide el programa y yo salgo como una flecha para&lt;br /&gt;afuera, a buscar a Fernandito. En los pasillos que antes estaban abarrotados&lt;br /&gt;de gente ahora no hay ni Cristo, están desiertos… ¡Mierda! ¿dónde están el&lt;br /&gt;niño y la Fefi? ¡A ésta la mato! Se me empieza a acelerar tanto el corazón que&lt;br /&gt;parece una cafetera exprés. Pruebo primero en el lavabo porque a mi&lt;br /&gt;hermanita parece que la han hecho con una vejiga más pequeña de lo normal.&lt;br /&gt;Nada, no hay nadie. Miro por debajo de las puertas para asegurarme… nada&lt;br /&gt;de nada. Además, no creo que hubiese metido al niño dentro del váter…&lt;br /&gt;Bueno, creo que no sería capaz porque no cabe el carrito, que si no… Por ser&lt;br /&gt;capaz es muy capaz. ¿Dónde se ha metido esta cateta con patas? No sé ni&lt;br /&gt;dónde ir ni donde buscar. Veo que empieza a salir el público poniéndose los&lt;br /&gt;abrigos. No hay nadie del programa ni de la productora ni de seguridad. Doy&lt;br /&gt;vueltas como una tonta de aquí para allá y ni rastro de Fefi, ni de Fernandino,&lt;br /&gt;ni del carrito.... ¡La madre que la parió! Me voy hacia la puerta para ver si ha&lt;br /&gt;salido… ¿Dónde mierda se habrá metido la muy...? Le pregunto al “segurata” si&lt;br /&gt;ha salido una chica con un carrito y me dice que no, que él lleva una hora de&lt;br /&gt;turno y por allí no ha pasado ningún carrito ni ningún niño pequeño. Le pido&lt;br /&gt;consejo y le suplico que alguien me acompañe a buscarlos. Me dice que él no&lt;br /&gt;puede abandonar la salida, pero que no me preocupe, que con el “walki”&lt;br /&gt;pregunta a las azafatas del plató o a alguna administrativa de oficinas por si&lt;br /&gt;saben algo. Da el aviso y todas las respuestas son negativas. Yo estoy que si&lt;br /&gt;me pinchan me sacan anís del mono. Viene una azafata de plató y se ofrece a&lt;br /&gt;dar una vuelta por el edificio. Entramos en despachos y salas y nada de nada.&lt;br /&gt;Subimos al primer piso… más salas con monitores, salas de reuniones,&lt;br /&gt;pasillos, lavabos de la planta, despacho de dirección… Nada, ni rastro. Las&lt;br /&gt;piernas me empiezan a fallar. Entre los nervios de la entrevista y el susto que&lt;br /&gt;llevo encima no sé si podré aguantar más. Le pido a la azafata descansar un&lt;br /&gt;minuto en un pequeño banco del pasillo porque temo caerme en redondo.&lt;br /&gt;Empiezo a sudar a lo bestia, la chica se ofrece para ir a buscarme un zumo y&lt;br /&gt;me dice que puede ser una pequeña bajada de azúcar debido a los nervios. Me&lt;br /&gt;deja sola y se va en busca del zumo. ¡Esto es desesperante! Medio mareada y&lt;br /&gt;sin mi hijo… esto sí que es digno de explicárselo a Pamela, y no la patraña de&lt;br /&gt;mi hermano violador... ¡¡Me cago en la madre que nos parió!! ¡a Fefi y a mí por&lt;br /&gt;confiar en la Fefi! Me levanto como una loca y bajo las escaleras de tres en&lt;br /&gt;tres. Una vez en la planta baja busco la salida al jardín exterior. ¡Hostia!, ¿por&lt;br /&gt;dónde se sale? Corro a derecha e izquierda buscando el vidrio que ceda y que&lt;br /&gt;dé acceso al exterior… nada, en este pasillo no está. Giro a la derecha y allí&lt;br /&gt;veo una puerta. Corro desesperada y veo a mi hermanita ¡me cago en mi&lt;br /&gt;hermanita! jugueteando con el niño en el césped.&lt;br /&gt;-¿Ya has acabado, Puri?- me pregunta con esa eterna cara de boba. No le&lt;br /&gt;pego un sopapo porque está aguantando al niño, pero se lo quito sin ningún&lt;br /&gt;miramiento.&lt;br /&gt;-¿Tú eres gilipollas, verdad? ¡No eres más tonta porque no te entrenas!&lt;br /&gt;¡Vaya susto me has dado, pedazo de cabrona! Ay, mi Fernandito, ¿cómo está&lt;br /&gt;mi chiquitín? ¡Ay, qué guapo es mi niño y cuánto lo quiere su mamá! Tendrás&lt;br /&gt;frío aquí afuera, ¿verdad, Fernandito mío? La desalmada de tu tía no ha&lt;br /&gt;pensado ni en ponerte la chaqueta que llevas en la bolsa… ¡Ay, qué cabeza la&lt;br /&gt;de tu tía Fefi! Todo lo que le falta de cabeza le sobra de “chichi”…&lt;br /&gt;-¿Estás enfadada, Puri?- me pregunta como si estuviera en otra película.&lt;br /&gt;-A ti, Fefi, ¿qué te parece? ¿Qué tal verías que cuándo salieras del plató no&lt;br /&gt;tuvieras noticia de tus seres queridos? Que no supieras si se han ido, si se han&lt;br /&gt;evaporado, si los ha raptado la mafia... ¿Qué pensarías, “chochona”?&lt;br /&gt;-El niño no paraba de llorar y he pensado...&lt;br /&gt;-¿Pensado? Tú que sabrás lo que es eso....&lt;br /&gt;-Perdona, pero es que lloraba mucho.&lt;br /&gt;-¿Lloraba? ¡Ay, mi Fernandito! Ya está aquí la mama, ya ha pasado todo, ya&lt;br /&gt;estás seguro. Venga, coge el carro y vámonos que es tardísimo. Ya&lt;br /&gt;hablaremos tú y yo...&lt;br /&gt;-Vale.&lt;br /&gt;Entramos de nuevo en el edificio. Meto la directa y empezamos a correr a&lt;br /&gt;todo trapo para la salida. ¡Mierda, mierda, mierda! ¡casi las nueve y media!&lt;br /&gt;Vamos, a ver si por lo menos para las diez estamos en casita. ¡Ay, mi Manolo!&lt;br /&gt;yo creo que esta noche rompe su silencio, ¡vaya si lo rompe! Cuando paso por&lt;br /&gt;debajo del arco de seguridad y le doy las gracias al “segurata” por las molestias&lt;br /&gt;me doy cuenta de que no me han pagado. Todos los nervios que he pasado y&lt;br /&gt;ahora me voy sin cobrar… ¡Olé la Puri! mintiendo por amor al arte… ¡sí señora!&lt;br /&gt;Pero, ¿adónde voy? ¿a quién se lo pido? Suerte. Veo que Pamela también se&lt;br /&gt;dirige a la puerta. Estoy salvada…&lt;br /&gt;-Fefi, Fefita, te lo digo bien clarito: ¡no te muevas de aquí hasta que yo no&lt;br /&gt;vuelva! Ni que caiga un rayo, ni que se caiga el edificio a cachos, ni que lo&lt;br /&gt;desalojen los bomberos… ¡De aquí no te mueves! ¿de acuerdo? Como te&lt;br /&gt;muevas te doy una hostia que te arranco la cabeza.&lt;br /&gt;-Vale- responde mi hermanita sin cambiar el semblante. Mis chillidos se los&lt;br /&gt;pasa por el culo.&lt;br /&gt;-¿De acuerdo?- le repito buscando que se espabile una “mijita”.&lt;br /&gt;-De acuerdo- vuelve a responder sin mucho convencimiento.&lt;br /&gt;Me sabe mal hablar así a mi hermana, pero es que me ha dado un susto de&lt;br /&gt;los que acaban en infarto. Me voy para Pamela y, casi sin mediar palabra, le&lt;br /&gt;pregunto que dónde está mi chequecito. Ella me responde que no lleva el pago&lt;br /&gt;de los entrevistados. Según me dice es cosa de un tal Sr. Rodríguez. No sabe&lt;br /&gt;si está todavía en el edificio, que lo busque en la primera planta. Me informa&lt;br /&gt;que allí tiene su despacho, que busque su nombre en las puertas de la&lt;br /&gt;derecha. Le agradezco la información, le doy dos besos de cortesía y nos&lt;br /&gt;despedimos. Vuelvo a poner la velocidad de crucero en mis piernas y ¡a por el&lt;br /&gt;Rodríguez de las narices! Me voy a currar los mil euritos a base de bien. Sí,&lt;br /&gt;aquí está, “Sr. Rodríguez. Secretario Delegado”. ¡Éste es mi hombre! Pico a la&lt;br /&gt;puerta dos veces y, sin esperar demasiado, la abro.&lt;br /&gt;-¿Sí?- me responde una especie de clon de Sadam Hussein que está&lt;br /&gt;fumándose un purazo de metro y medio. -¿Qué desea?&lt;br /&gt;-Soy Puri Llamas. Acabo de salir en el programa de Pamela y...&lt;br /&gt;-Claro, quiere su dinero. Sí, ya he liquidado a todos sus compañeros de&lt;br /&gt;programa y no sabíamos dónde se había metido. Si no hubiese venido a&lt;br /&gt;buscarlo se lo hubiera dado a Bianca para que se lo entregase.&lt;br /&gt;-Ha sido una larga historia...&lt;br /&gt;-Bueno, entonces, ahora mismo le hago el cheque de ochocientos euros.&lt;br /&gt;Espere que encuentre mi chequera... Y un momento, que le entrego el&lt;br /&gt;comprobante para que me lo firme.&lt;br /&gt;-¿Cómo ha dicho? ¿Ochocientos euros? Ni hablar, Bianca me habló de mil&lt;br /&gt;euros.&lt;br /&gt;-¿Mil euros? Debe de haber un error… Mil euros no, yo nunca hablé de esta&lt;br /&gt;cantidad con ella… No, debe ser un error. Lo que pagamos en este programa&lt;br /&gt;son ochocientos.&lt;br /&gt;-Mire, Sr. Rodríguez, estoy destrozada, son casi las nueve de la noche, he&lt;br /&gt;pasado muchos nervios en ese plató y ahora no me guinda usted doscientos&lt;br /&gt;euros porque no me sale de allí, ¿entendido?- se me ha soltado la lengua y&lt;br /&gt;estoy dispuesta a estrangular a este capullo como no me dé lo que me&lt;br /&gt;prometió Bianca.&lt;br /&gt;-Pero entienda, Puri, que yo no soy quien establece las retribuciones de los&lt;br /&gt;invitados.&lt;br /&gt;-Yo no tengo que entender nada, me importa un bledo si hay un error o si&lt;br /&gt;usted no es quien establece las retribuciones… me importa bien poco…&lt;br /&gt;¡Quiero mis mil euros! O me los da o me voy a la comisaría más próxima a&lt;br /&gt;poner una denuncia por estafa.&lt;br /&gt;-Puri, no pierdas los nervios…- ahora me tutea el muy chorizo-. Venga,&lt;br /&gt;novecientos euros y ni para ti ni para mí. ¿De acuerdo?&lt;br /&gt;-¡Mil euros!, ¡ni uno más ni uno menos! Tú mismo, si quieres tener&lt;br /&gt;problemas con Puri Llamas los tendrás. Yo a las buenas soy una santa, pero a&lt;br /&gt;las malas te arranco las uñas una a una… ¡que lo sepas!&lt;br /&gt;Saca la chequera de un bolsillo de su chaqueta y, con una velocidad&lt;br /&gt;pasmosa, extiende el cheque. Me lo tira encima de la mesa con todo el&lt;br /&gt;desprecio del mundo. Le pego un vistazo rápido y veo la cantidad que quería&lt;br /&gt;ver. Firmo el comprobante, con una firma falsa, por si acaso. Me doy media&lt;br /&gt;vuelta y, antes de abandonar el despacho, me atrevo.&lt;br /&gt;-Imagino que tendrá fondos. Si no, tendrá noticias mías.&lt;br /&gt;No espero que me responda. ¡Joder!, me siento importante, me ha subido&lt;br /&gt;la moral de golpe… No hay como acojonar a un sinvergüenza que te quiere&lt;br /&gt;timar por el morro. Pensaría el cabrito que como ya era tarde, como soy una&lt;br /&gt;pobre chica con un niño pequeño esperando, como estaba más cansada que&lt;br /&gt;una burra vieja, como tenía pinta de pardilla que viene a la tele por primera vez,&lt;br /&gt;pues si me trincaba doscientos eurillos para dar una alegría a su cuerpo, quién&lt;br /&gt;los iba a echar en falta…&lt;br /&gt;¡Tú te lo vales! ¿Quién te lo iba a decir? Delante de una cámara, ¡sí señora!&lt;br /&gt;¡con dos bemoles! ¿Mentir? Venga ya, ¿quién no dice cuatro trolillas en esta&lt;br /&gt;vida? ¿Cómo eran...? ¡Mentiras piadosas! Cuando Puri saca la casta no hay&lt;br /&gt;quien pueda con ella. Y vigila porque hay mucho enteradillo y aprovechado en&lt;br /&gt;este mundo. El que no corre vuela, que tú eres demasiado buena… No te dejes&lt;br /&gt;comer el terreno que luego cuesta mucho recuperar lo perdido.&lt;br /&gt;- Capítulo 7 -&lt;br /&gt;A QUE ME LIO…&lt;br /&gt;Suena el teléfono. Hace un pitido más raro que el copón, parece que tenga&lt;br /&gt;la gripe… Con lo bonito que era el “ring-ring”...&lt;br /&gt;-¿Sí?- contesto medio adormilada, mientras miro de reojo y veo que son las&lt;br /&gt;nueve y media de la mañana.&lt;br /&gt;-Puri, ¡ya era hora! Te llamé ayer por la noche un montón de veces y “nastic&lt;br /&gt;de plastic”- la voz corresponde a Marisa, una de mis amigas del barrio.&lt;br /&gt;-No estaba en casa, había quedado y se me hizo tarde…&lt;br /&gt;-Mira como es tu Manolo que no quiso decirme dónde estabas. Fíjate que&lt;br /&gt;me dijo que no lo sabía… Es reservado el muy puñetero, ¡lo tienes bien&lt;br /&gt;enseñado!&lt;br /&gt;-Ya, ya- asentí siguiendo la corriente para no meterme en aguas&lt;br /&gt;pantanosas.&lt;br /&gt;-Oye, que te llamé porque te vi por televisión.&lt;br /&gt;Me quedo “flasheada”, no digo nada. Había pensado, para escurrir el bulto&lt;br /&gt;si alguien me descubría, explicar que la que vieron por la tele debía ser una&lt;br /&gt;doble, pero me da cierto reparo que me pillen. No sé, no sé...&lt;br /&gt;-Una tía clavadita a ti… La vi en un programa nuevo, “Citas con Pamela” o&lt;br /&gt;algo así, en “Telecinco”. La pava fue al programa a explicar que la había&lt;br /&gt;violado su hermano, ¡un dramón! Si no es porque te conozco y sé que no&lt;br /&gt;tienes ningún hermano, firmo delante de quien haga falta que eras tú- suelta&lt;br /&gt;una carcajada. -Qué parecido, tía, ¡clavadita clavadita!&lt;br /&gt;-¿Ah, sí?- respondo con alivio.&lt;br /&gt;-Tu mismita cara, coño; parecía una fotocopia… tu pelo, todo, pero todito&lt;br /&gt;todo… ¡joder!, tu mismo tono de voz, una doble tuya. Lo que te digo, clavadita&lt;br /&gt;clavadita. Es que me parecía increíble...&lt;br /&gt;-¿Ah, sí? ¿De dónde era?- pregunto, interesada en mi doble, para seguir la&lt;br /&gt;corriente.&lt;br /&gt;-No sé, no me digas, no estuve atenta al principio... o ¡calla!, no sé si lo&lt;br /&gt;dijo… Oye, la tía se pasó media entrevista llorando como una magdalena...&lt;br /&gt;¡Qué parecido, Puri, la hostia!&lt;br /&gt;-¡Lástima que no la pude ver!- sigo con el despiste. -¿A qué hora dices que&lt;br /&gt;salió?&lt;br /&gt;-Pues... serían las ocho y media o así.&lt;br /&gt;-Hay quien dice que todos tenemos un doble en alguna parte del mundo. La&lt;br /&gt;mía salió ayer en la tele y yo no me he enterado…&lt;br /&gt;-¿No te habré despertado?- dice Marisa cambiando de tercio.&lt;br /&gt;-No, no, ya estaba haciendo faena- respondo escondiendo la verdadera&lt;br /&gt;realidad.&lt;br /&gt;Entre amas de casa es un pecado muy grave estar en la cama a partir de&lt;br /&gt;las nueve de la mañana. La hora en que los niños entran al colegio es el límite.&lt;br /&gt;-¿Me invitas a un café esta tarde y nos contamos nuestras cosas?&lt;br /&gt;-Imposible, Marisa, tengo un compromiso.&lt;br /&gt;-Joder, Puri, si que estás ocupada últimamente… ¿no tendrás un “noviete”&lt;br /&gt;por ahí?- insinúa la muy tontorrona.&lt;br /&gt;-Marisa, tú ves muchas telenovelas.&lt;br /&gt;-Sí, sí, pero ayer eran las nueve de la noche y estabas por ahí de picos&lt;br /&gt;pardos.&lt;br /&gt;-Con un niño de tres meses se liga que te cagas...- intento cortar de raíz la&lt;br /&gt;sospecha.&lt;br /&gt;-Será la tapadera perfecta.&lt;br /&gt;-Venga, Marisa, menos lobos… Deja de ver los culebrones de la tele que te&lt;br /&gt;afectan el cerebro de calenturienta que tienes.&lt;br /&gt;-Cuando tengas un hueco en tu agenda me avisas, sosa...&lt;br /&gt;-Adiós.&lt;br /&gt;Una persona clavadita a ti, una doble en cualquier parte del mundo, tu&lt;br /&gt;misma voz… Yo no sé cómo saldré de este embrollo. Para mí que al final me&lt;br /&gt;pillarán, pero mientras... La peña no es tonta y el rollito de la doble no sé si va a&lt;br /&gt;colar. Porque Marisa es más corta que las mangas de un chaleco, pero a la&lt;br /&gt;que haya visto el programa alguien más largo voy a tener que confesar.&lt;br /&gt;No perdono mi “colacao”, el alimento de los campeones… ya me va bien&lt;br /&gt;para ponerme un poquito en funcionamiento. Después voy a ir al banco a&lt;br /&gt;abrirme una cuenta y meter el cheque. No me acabo de fiar del cabrón de la&lt;br /&gt;tele. ¡Voy a abrir mi cuenta, que yo me lo valgo! Lo he sudado y lo he llorado,&lt;br /&gt;por lo tanto lo disfruto yo y nadie más que yo. Que alguien me llame egoísta,&lt;br /&gt;¿pasa algo?&lt;br /&gt;Fernandito sigue en silencio, desde las cuatro que le di su mamada que no&lt;br /&gt;se mueve. Supongo que estará reventado de la tarde televisiva. Me entra mala&lt;br /&gt;conciencia cuando pienso en mi hermana Fefi. La atraco a mano armada, me la&lt;br /&gt;llevo a la tele, me cuida al pequeñín toda la tarde y solo hago que pegarle&lt;br /&gt;gritos y meterle broncas. Si Fefi no fuese como es me habría enviado a la&lt;br /&gt;mierda ya hace tiempo. Tengo que tener un detalle con ella.&lt;br /&gt;Me pego una duchita, jaboncito por aquí, jaboncito por allá... ¡Me cago en la&lt;br /&gt;leche, otra vez el teléfono! Voy a tener que buscar una secretaria. Al final me&lt;br /&gt;despertarán a Fernandito. Me seco a toda pastilla pero no llego… cinco “rings”&lt;br /&gt;y salta el contestador. Estoy en pelotas, sentada en el comedor, medio mojada,&lt;br /&gt;compuesta y sin novio. Cojo el teléfono y una tía que no conozco de nada pero&lt;br /&gt;que se ha metido en mi teléfono para siempre me dice: -Tiene un mensaje&lt;br /&gt;nuevo, si quiere escucharlo marque uno, si quiere guardarlo marque dos, si&lt;br /&gt;quiere contestar pulse asterisco-... ¡Venga, coño!, que hay que ser ingeniero&lt;br /&gt;en telecomunicaciones para escuchar el mensajito de las narices… ¡Espabila,&lt;br /&gt;que no tengo toda la mañana!&lt;br /&gt;-Puri, soy tu cuñada Pepa. Te he visto en la tele, ¡qué pasada! Qué calladito&lt;br /&gt;que te lo tenías, jodía... Bueno, que no me gusta nada hablarle a una máquina,&lt;br /&gt;a saber quien está escuchando el teléfono... Cuando tengas un ratito,&lt;br /&gt;llámame.&lt;br /&gt;Pepa es la hermana de Manolo, la mayor. Solterona y sin pareja legal&lt;br /&gt;establecida. Hippie, liberal, sin pelos en la lengua. Siempre hemos tenido un&lt;br /&gt;“feeling” especial… no sé, me cae muy bien. Tiene una apariencia muy seria,&lt;br /&gt;muy puesta, pero a la que la conoces es un trozo de pan. Conmigo siempre ha&lt;br /&gt;demostrado mucha confianza, además tenemos un feminismo muy exaltado las&lt;br /&gt;dos y a su hermano, de tanto en tanto, le pega unos buenos repasos de los que&lt;br /&gt;yo me aprovecho. Manolo ha sido siempre el niño, el pequeñín, y su madre se&lt;br /&gt;lo ha consentido todo. Pepa le lleva cuatro años. Siempre ha sido la&lt;br /&gt;responsable de la familia y el nene el despreocupado. Tiene un salón de&lt;br /&gt;belleza donde me quito todos los pelos que me sobran y me pongo alguna que&lt;br /&gt;otra mascarilla para que no me salgan las arrugas antes de tiempo. ¡Mujer&lt;br /&gt;previsora vale por dos!&lt;br /&gt;Me ha entrado pánico cuando he escuchado su mensaje. Pepa me ha&lt;br /&gt;pillado, ¡vaya si me ha pillado! De pleno. El tono de voz no admite dudas.&lt;br /&gt;Suerte que es una tía cojonuda y no va a ir esparciéndolo por ahí, ni siquiera a&lt;br /&gt;Manolo… Seguro que es una tumba. Espero que sea una tumba, si no...&lt;br /&gt;Oigo ronronear a Fernandito en su cuna. Voy a buscarlo… ¡Qué guapo es!&lt;br /&gt;¡Mira mi chiquitín como se levanta de contento!, y eso que está meado hasta&lt;br /&gt;arriba… ¡Ay, mi “chiquirritín, queridin, queridito del alma”! Es tan bueno y le&lt;br /&gt;quiero tanto... Le cambio el pañalito, le pongo guapito, un poco de colonia y&lt;br /&gt;¡venga! ¡a desayunar, pichoncito mío!&lt;br /&gt;¡Maldito teléfono! otra vez… ¡Esto es un no parar! Lo dicho, una&lt;br /&gt;secretaria… De momento con los mil euros no me llega, pero todo se andará.&lt;br /&gt;-Hija mía, ¿cómo estás?- escucho la voz de mi madre y me quedo&lt;br /&gt;petrificada.&lt;br /&gt;-¡Hola “mamuchi”!- intento despistar lo que puedo- Bien, estoy bien… ahora&lt;br /&gt;mismo dándole de mamar a Fernandito.&lt;br /&gt;-¿Cómo está mi “nietecillo”? ¿Come?- me pega unos gritos por teléfono que&lt;br /&gt;ni que estuviera sorda como una tapia.&lt;br /&gt;-Hecho un campeón, mama que te mama. Me tiene consumida, es un&lt;br /&gt;“tragoncete” de cuidado.&lt;br /&gt;-Mejor así, que si te hubiese pasado como con Fefi, que no me engordaba&lt;br /&gt;nada... Oye, por cierto, ¿dónde estuviste con tu hermana ayer por la tarde?-&lt;br /&gt;tierra trágame, pienso. -Me dijo que estuviste en la televisión. Y yo pensé, ¿tu&lt;br /&gt;hermana en la televisión? Pero como para sacarle una palabra hay que llamar&lt;br /&gt;a la guardia civil… pues me he dicho, “llama a la Puri que acabarás antes”...&lt;br /&gt;Fefi, genio y figura hasta la sepultura. Mira que se lo dije, “no le digas nada&lt;br /&gt;a mamá, que luego se preocupa por todo y no duerme, que le entran los&lt;br /&gt;nervios y tiene que hartarse de pastillas para dormir”… Pues ¡mierda!, como&lt;br /&gt;quien oye llover...&lt;br /&gt;-No, nada... que tengo una amiga que trabaja en la televisión... Seguro que&lt;br /&gt;te acuerdas de Blanca…&lt;br /&gt;-¿La de los testigos de Jehová?- ¡Bingo! Y luego dice la tía que está&lt;br /&gt;perdiendo memoria.&lt;br /&gt;-La misma. Pues nos invitó a un programa.&lt;br /&gt;-Pero ¿llegasteis muy tarde, no?- ella sigue a lo suyo.&lt;br /&gt;-Bueno, se alargó un poquito…&lt;br /&gt;-Tu hermana todavía está durmiendo. Tenemos que hacer algo con esta&lt;br /&gt;cría- empieza a lloriquear. -¡No hace nada!, no busca trabajo, lo de estudiar ya&lt;br /&gt;sabes que le salió rana…Pero es que está todo el día tumbada y con unos&lt;br /&gt;amigos que no me gustan nada. Solo hace que leer tebeos de esos raros y&lt;br /&gt;escuchar música que le revienta a una los tímpanos. A ver si te haces un poco&lt;br /&gt;cargo de ella, que a mí no me hace ningún caso.&lt;br /&gt;¡Pues anda que a mí me hace mucho! Este encarguito no es nuevo. De vez&lt;br /&gt;en cuando mi madre dimite, se harta de Fefi y me carga el muerto. Me nace&lt;br /&gt;una hija de veinte tacos como quien no quiere la cosa. Ahora me toca a mí&lt;br /&gt;enderezar lo que mis padres no han podido en todo ese tiempo. ¡Venga Puri!&lt;br /&gt;¡ánimo, “superwoman”! ¡misión Fefi, misión imposible! Claro, como no tengo yo&lt;br /&gt;faena con Fernandito...&lt;br /&gt;-No te preocupes, mamá, ya hablaré con ella- la tranquilizo con una ración&lt;br /&gt;de mentiras piadosas. -Bueno, te dejo “mamuchi”, que tengo que salir a&lt;br /&gt;comprar.&lt;br /&gt;-Gracias hija, si no fuese por ti… Es que una ya no vale nada...&lt;br /&gt;¡Alto! Cuando empieza así, malo. Empieza con la diarrea de lamentos y&lt;br /&gt;puede durar una hora por lo bajo. Vale que ha llamado ella, pero mejor dar el&lt;br /&gt;cerrojazo.&lt;br /&gt;-Venga, mamá, ¡no seas tonta! Que todavía tienes que dar mucha guerra.&lt;br /&gt;Bueno, te dejo. ¡Ciao!&lt;br /&gt;-¿Qué me has dicho?- me pregunta sorprendida.&lt;br /&gt;-Adiós.&lt;br /&gt;-Ah, vale… Pues adiós.&lt;br /&gt;Me vienen ganas de verme por la tele. Me dejé el video programado…&lt;br /&gt;Suerte que Manolo no ha debido reparar, si no era capaz de quemarme la&lt;br /&gt;cinta. Aprieto, play... y, como no, ¡anuncios! Paso para adelante, ahí está&lt;br /&gt;Pamela al principio, la parejita, la rara, el dúo de la mamá con su niña…&lt;br /&gt;¡Uuuuy! que viene, ¡ahí estoy yo!... ¡Qué fea!, ¡vaya cara de pan! Me quedo&lt;br /&gt;embobada viéndome. ¡Joder!, ¡que no me reconozco! Que me he visto en los&lt;br /&gt;videos familiares y ya me cuesta reconocerme, pero por la tele parezco esa&lt;br /&gt;doble que dice Marisa. Pues casi siete minutillos que me casqué en escena,&lt;br /&gt;¡no está nada mal!&lt;br /&gt;¡Toma!, ahora suena el móvil… Menos mal que Fernandito está entretenido&lt;br /&gt;en el moisés con un muñequito de trapo que lo hipnotiza.&lt;br /&gt;- Felicidades, Puri, ¡vaya exitazo!- es la voz de una Bianca resucitada&lt;br /&gt;después de su informalidad.&lt;br /&gt;-No será para tanto, Bianca.&lt;br /&gt;-¡Lo hiciste muy bien! No te lo digo por hacerte la pelota… Totalmente&lt;br /&gt;creíble, muy buena representación…&lt;br /&gt;-¿Seguro?- pregunto todavía indecisa.&lt;br /&gt;-¡Muy bien, muy bien! “Bianca Productions” te felicita efusivamente y te&lt;br /&gt;quiere fichar en exclusiva.&lt;br /&gt;-¿Fichar? Venga, Bianca, deja de decir tonterías...&lt;br /&gt;-¿Tonterías? Esto no ha hecho más que empezar. Tu espectacular carrera&lt;br /&gt;hacia el estrellato empieza hoy. El programa de Pamela sólo ha sido un&lt;br /&gt;aperitivo… Nuestra empresa confía en ti. Mi socio madrileño y yo hemos visto&lt;br /&gt;el vídeo esta mañana, y nos pareces un diamante en bruto.&lt;br /&gt;Me sube toda la bilirrubina de golpe. Yo pensaba que lo de la carrera&lt;br /&gt;televisiva era una memez como un templo egipcio y resulta que Bianca me&lt;br /&gt;sigue guardando sorpresas.&lt;br /&gt;-Supongo... que puedo seguir contando contigo, Puri…&lt;br /&gt;-Pues, depende...&lt;br /&gt;-¿Depende?&lt;br /&gt;-No sé, Bianca. Es que esto creo que no es lo mío. Lo pasé muy mal y no sé&lt;br /&gt;si al final compensa. En algunos momentos me sentí muy sucia, mentirosa,&lt;br /&gt;fuera de sitio.&lt;br /&gt;-No digas tonterías, piensa en los mil euros que te ganaste por trabajar dos&lt;br /&gt;horillas. Venga, déjate de moralinas tontas y ridículas.&lt;br /&gt;-No son tonterías. El mal rollo que tengo con Manolo, el miedo a que me&lt;br /&gt;descubran las vecinas, mi familia, la mala conciencia...&lt;br /&gt;-Puri, eso es porque es la primera vez. Luego verás como es coser y cantar.&lt;br /&gt;¡Venga, anímate! Tengo tres cosas en puertas pensadas para ti. La última es&lt;br /&gt;una bomba, pero no te quiero vender la piel del oso hasta que no lo cace. Que&lt;br /&gt;luego te quedas con la miel en los labios y jode mucho.&lt;br /&gt;-¿Qué quieres decir Bianca, cuando dices que es una bomba? Me&lt;br /&gt;asustas…&lt;br /&gt;-Un bombazo, una cosa de tronío. Échale, por lo bajo, treinta y seis mil&lt;br /&gt;euritos.&lt;br /&gt;-¡Qué dices, loca! ¡Seis millones de pelas!- respondo sin salir de mi&lt;br /&gt;asombro.&lt;br /&gt;-De momento no te he dicho nada, bórralo… Es sólo una posibilidad.&lt;br /&gt;Es una hija de la gran, gran, gran puta, con todas las de la ley. Y tanto que&lt;br /&gt;me pone la miel en los labios… Si sólo fuese la miel, ¡seis millones de pesetas!&lt;br /&gt;¡Joder con la tentación! De todas formas, pienso que nadie te da ese dinero por&lt;br /&gt;nada. Si para mil euros tuve que mentir como una cosaca ¿qué será lo de los&lt;br /&gt;seis “milloncetes”? Bueno, de momento le haré caso, lo borraré. ¡Si puedo! Es&lt;br /&gt;una cifra para quitarte el hipo, el sueño y un montón de problemas…&lt;br /&gt;-Empecemos por lo seguro. Esto que te planteo ahora ya está listo para tu&lt;br /&gt;“okey”. Tiene un pequeño problema, pero creo que el esfuerzo merece la&lt;br /&gt;pena.&lt;br /&gt;-Tú y tus misterios… ¿De qué problema y de qué esfuerzo me hablas?&lt;br /&gt;-Hay que desplazarse.&lt;br /&gt;-Imposible- contesto tajante.&lt;br /&gt;¡“Ande” voy con mi Fernandito por esos mundos de Dios! ¿Cómo se lo&lt;br /&gt;explico a Manolo? No está el horno para bollos...&lt;br /&gt;-No, no, Bianca, es imposible.&lt;br /&gt;-Nada es imposible, todo tiene remedio menos la muerte. Puri, escúchame y&lt;br /&gt;luego hablas, ¿vale?&lt;br /&gt;-Vale, pero...&lt;br /&gt;-¡Cállate y escucha bien!- me espeta con impaciencia. -No tengo todo el&lt;br /&gt;tiempo del mundo. Las dos cosas que te puedo ofrecer son: la primera en&lt;br /&gt;Sevilla, el martes que viene, una cosita muy parecida a lo que hiciste ayer… y&lt;br /&gt;la segunda historia es jueves y viernes en Madrid, en los estudios “Valverde”.&lt;br /&gt;Es un programa en el que un chico elige entre dos mujeres, se queda con una&lt;br /&gt;y comparte una cena.&lt;br /&gt;-¡Bianca, estoy casada!- le canto, súper ofendida.&lt;br /&gt;-Puri, ¿te lo tengo que volver a explicar? Joder, eres un poquito corta…&lt;br /&gt;¡Teatro, puro teatro! Es una representación delante de las cámaras…&lt;br /&gt;Después, cuando se apaga el piloto tú sigues casada, yo sigo soltera y el&lt;br /&gt;pánfilo que tiene que elegir, pues se queda como está. ¿Te enteras?&lt;br /&gt;-Bueno, bueno, no te pongas así… Es que dicho así es una cosa y, claro...&lt;br /&gt;-Sería pasar una semana fuera de casa. No te preocupes por los&lt;br /&gt;alojamientos, yo te buscaré donde pasar la noche en Sevilla, y en Madrid te&lt;br /&gt;dejo mi casa. Viajas en avión y te pueden quedar, por las dos actuaciones,&lt;br /&gt;unos seis mil euros. Todavía estoy negociando con el segundo programa… Si&lt;br /&gt;fueras la elegida por el macho de turno tendrías opción a un reportaje de la&lt;br /&gt;cena donde os conoceríais mejor y alguna otra martingala que yo creo que te&lt;br /&gt;sumaría mil o dos mil euros más.&lt;br /&gt;No salgo de mi asombro. No me ha bajado todavía el “subidón” del&lt;br /&gt;programa de Pamela, no he podido ni disfrutar de los mil eurillos conquistados&lt;br /&gt;y ya tengo a Bianca otra vez a la carga. Bianca, la de los calcetines marrones…&lt;br /&gt;Debe de ser pariente del tío Gilito, ¡qué manera de manejar pasta! Me parece&lt;br /&gt;que tendré que encargar los baúles de la “Piquer”… No es una cosita para&lt;br /&gt;despreciar… Si los mil euros me pueden servir para algún caprichito y tapar&lt;br /&gt;agujerillos, los seis mil euros me pueden dar para lustrar todo un tabique. Lo de&lt;br /&gt;Sevilla ya lo tengo por la mano y no me asusta demasiado, repetir el rollo&lt;br /&gt;y...¡cobrando que es gerundio! Además, con la ilusión que tenía yo por ver&lt;br /&gt;Sevilla… ¡Dios mío! ¡qué pasada! Mi Torre del Oro, mi parque de María Luisa,&lt;br /&gt;dar un paseo en calesa como una señorona… Ese lujo se lo lleva mi cuerpo&lt;br /&gt;serrano como que me llamo Puri. Lo que me huele peor es lo de Madrid. Eso&lt;br /&gt;de ligotear con un desconocido… ni que sea teatro. ¡Jo! que una tiene sus&lt;br /&gt;principios… Aunque desde que apareció la Bianquita en mi vida, cada vez son&lt;br /&gt;más... finales. Pero ya lo dice el refrán, el que algo quiere algo le cuesta. Sí,&lt;br /&gt;Puri, que solo es teatro… ¿No te lo ha dicho Bianca? Un tontear, un hacerse la&lt;br /&gt;interesante y no creo que haga falta más. Si no, me niego… Que una es muy&lt;br /&gt;honrada y muy fiel. Pero bueno... No sé, por mucho que me tranquilice yo&lt;br /&gt;misma y que me mentalice de que no es nada, me da bastante mal rollo. Temo&lt;br /&gt;decirle que no a Bianca y que se busque otra. En esta vida dejas pasar el tren y&lt;br /&gt;se sube el que viene detrás. ¡Coño, Puri! ¿se te ha ido la castaña? ¡Que son&lt;br /&gt;seis mil euros!, ¡no es moco de pavo! Mierda, otra vez entre la espada y la&lt;br /&gt;pared.&lt;br /&gt;-¿Qué? ¿Cuento contigo?- me pregunta la muy guarra, presionando como la&lt;br /&gt;primera vez. Como si fuese apuntarse a la barbacoa del domingo o a una fiesta&lt;br /&gt;de disfraces de carnaval.&lt;br /&gt;-No sé, Bianca… Es que una semana... tendré que llevar a Fernandito...&lt;br /&gt;-Te aviso… Tienes que pensar que en el programa del jueves, “Dos por&lt;br /&gt;Uno”, estarás todo el día en unos estudios que simulan un chalet de la sierra de&lt;br /&gt;Madrid, lleno de cámaras, sin contacto con el exterior&lt;br /&gt;-¿Cómo lo voy a destetar en una semana, Bianca?&lt;br /&gt;¡Ay, mi niño! ¿Cómo le voy a explicar que la teta de su madre se ha fugado&lt;br /&gt;por exigencias del guión? Serás mala madre… Todo por seis mil cochinos&lt;br /&gt;euros… ¡Materialista, egoísta y todo lo que acabe en “ista”!&lt;br /&gt;-En una semana tienes tiempo de sobra, mujer- habló la experta en&lt;br /&gt;puericultura. -Joder, todos los problemas que yo tengo fueran esos… Puri,&lt;br /&gt;venga, espabila. En esta vida no hay tiempo de mirarse el ombligo, a la que te&lt;br /&gt;paras te arrean una colleja. Deja de pensarte tanto las cosas. No te quiero&lt;br /&gt;presionar- ya me lo ha dicho dos o tres veces y no se lo cree ni ella, - pero veo&lt;br /&gt;que tienes posibilidades y estás mirándote al espejo como una pava. Perdona&lt;br /&gt;por la sinceridad…&lt;br /&gt;Pava lo serás tú, ¡gilipollas! Claro, la reina fashion no tiene ninguna criatura&lt;br /&gt;a su cargo y ve mis preocupaciones como pamplinadas… ¡Ya la querría ver en&lt;br /&gt;mi lugar! Además, todo el tiempo estoy pensando en Manolo… ¿Quién coño le&lt;br /&gt;explica la excursioncita? Si por una escapadita de una tarde un poco más y&lt;br /&gt;provoca la tercera guerra mundial, ahora dile que te piras una semanita.&lt;br /&gt;Además, a ligarte a un fulano… Purita, que tienes que echarle más valor que&lt;br /&gt;Jesulín de Ubrique. Que no Puri, que la que tiene que decidir eres tú. Olvídate&lt;br /&gt;de todo y piensa en ti, ¡leche! Lo que quieras, pero todo esto me da mucho&lt;br /&gt;miedo.&lt;br /&gt;-¿Saco los billetes de avión?- arrechucha la loba.&lt;br /&gt;-Supongo que no hay tiempo para consultas- le suplico inútilmente.&lt;br /&gt;-No, Puri. Tengo que cubrirme las espaldas. Yo trabajo a comisión, no te&lt;br /&gt;voy a engañar. Y si tú no vas tengo que moverme, porque a mí no me esperan.&lt;br /&gt;Les importa una mierda si dudan mis contactos o si tienen niños o si sale el sol&lt;br /&gt;por Antequera. No quieren excusas, buscan a otra que les suministre el género&lt;br /&gt;y punto.&lt;br /&gt;Me cuesta dar un sí o un no. “Sí” es igual a riesgo, dolor de cabeza, tensión,&lt;br /&gt;pero también a reto, a salir de una vida más aburrida que un telediario. Quiero&lt;br /&gt;ver el parque de María Luisa y quiero tener una vida holgada, comprar gambas&lt;br /&gt;de las buenas para el domingo, y no tener que ir siempre mirando hasta el&lt;br /&gt;último céntimo Me siento protagonista, importante por mí misma. No soy la&lt;br /&gt;señora de tal o la hija de cual… soy yo, la Puri. Pues digo sí y ya está, ¡a la&lt;br /&gt;mierda! “No” equivale a comer “pollo a l’ast” los domingos, a engordar el culo&lt;br /&gt;en el sofá viendo culebrones donde vivo la vida de los demás, a sentirme&lt;br /&gt;buena madre y perfecta esposa, a saber lo que haré los próximos quince días ,&lt;br /&gt;a tenerlo todo en orden , a tener contento a mi Manolo. Pues digo que no y ya&lt;br /&gt;está, ¡a la mierda!&lt;br /&gt;-¿Te espero el lunes a las diez de la mañana en el aeropuerto?- suena a&lt;br /&gt;última llamada del vuelo.&lt;br /&gt;-¿Puedo llevarme al niño y a la canguro?- pregunto inocente.&lt;br /&gt;-Si te lo pagas tú, llévate un regimiento de infantería- la bromita no me hace&lt;br /&gt;ni puta gracia, pero ya me voy dando cuenta de que esto es un negocio y que&lt;br /&gt;hace muchos años que se murió la madre Teresa de Calcuta. -Las cifras que&lt;br /&gt;yo te he dado son para ti, a mí me pagan el desplazamiento del invitado. Si tú&lt;br /&gt;quieres llevar a un canguro y a tu Fernandito, los billetes los pagas tú. Yo te&lt;br /&gt;saco los que tú me digas, pero yo solo me hago cargo del tuyo. Las cuentas&lt;br /&gt;claras y el chocolate espeso, ¿de acuerdo? Luego no quiero malos rollos…&lt;br /&gt;-Perfecto- me hago la orgullosa.&lt;br /&gt;-¿El lunes a las diez?&lt;br /&gt;-El lunes a las diez, la canguro, Fernandito y yo.&lt;br /&gt;-Puri, tienes unos cojones bien puestos.&lt;br /&gt;-Ya- respondo, harta de que me de la palmadita cuando le hago el caldo&lt;br /&gt;gordo.&lt;br /&gt;Cuando cuelgo el móvil me empiezan a temblar las piernas, menos mal que&lt;br /&gt;estoy sentada en el sofá… ¡Buaaaah! ¡Vaya follón! ¡vaya embolado! Vaya fin&lt;br /&gt;de semana que me queda por delante… El lunes a las diez en el aeropuerto.&lt;br /&gt;¡Me cago en la leche, me cago en la leche y me vuelvo a cagar en la leche!&lt;br /&gt;Puri, ponte el cinturón de seguridad, pero no el del avión que ese es fácil,&lt;br /&gt;un clic y ya está. Ponte el de la vida, que luego pegan un frenazo, sales por la&lt;br /&gt;ventana y te rompes la crisma. Cúbrete, Puri, no te vayas a quedar con el culo&lt;br /&gt;al aire.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/761490499211388725-3416441600352035264?l=purilavidaenrosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://purilavidaenrosa.blogspot.com/feeds/3416441600352035264/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=761490499211388725&amp;postID=3416441600352035264' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/761490499211388725/posts/default/3416441600352035264'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/761490499211388725/posts/default/3416441600352035264'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://purilavidaenrosa.blogspot.com/2007/12/la-vida-en-rosa.html' title='LA VIDA EN ROSA'/><author><name>PURI LLAMAS, "LA PURI"</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05745065102233193467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
